Rodríguez Martín, Guillermo “El Sargento” (1914-1951). El torero peruano que dejó huella en la tauromaquia
Guillermo Rodríguez Martín, conocido en el ámbito taurino como “El Sargento”, es una figura significativa de la tauromaquia peruana que, pese a su breve pero intensa carrera, se consolidó como un referente dentro del mundo de los toros. Nacido el 11 de julio de 1914 en Lima, Perú, y fallecido el 2 de octubre de 1951 en Cuzco, su legado sigue vivo, particularmente entre los aficionados peruanos al toreo. A continuación, exploraremos su vida, su carrera, sus logros y los trágicos eventos que marcaron el fin de su existencia.
Orígenes y contexto histórico
Guillermo Rodríguez Martín nació en un contexto cultural profundamente influenciado por la tradición taurina española, pero también por la creciente pasión por los toros en América Latina. Desde joven mostró una inclinación por la tauromaquia, lo que lo llevó a seguir sus sueños en el difícil y peligroso mundo de los toreros. En su juventud, se trasladó a España, donde se desarrolló como matador de toros, siendo este el primer gran paso de su carrera.
El torero peruano llegó a un país donde la tauromaquia tenía una enorme tradición y significaba mucho más que una simple profesión; era una forma de arte y un símbolo de cultura popular. A pesar de las dificultades que enfrentó como extranjero, logró abrirse paso gracias a su tenacidad, valentía y destreza en el ruedo.
Logros y contribuciones
Uno de los logros más destacados en la carrera de Guillermo Rodríguez Martín fue su toma de alternativa, que ocurrió el 27 de julio de 1947, en la pequeña plaza de toros de Inca, en Mallorca, España. Fue este el día en que se consagró como matador de toros, un paso crucial para cualquier profesional en el mundo taurino. El diestro madrileño Francisco Martín-Caro Cases, conocido como «Curro Caro», fue quien le otorgó la alternativa, en presencia del torero Aurelio Puchol Aldas, «Morenito de Valencia», quien actuó como testigo. La ceremonia se celebró con un astado de la ganadería de Eloy y Alberto Víctor y Marín.
La alternativa es un hito en la vida de cualquier torero, ya que marca su transición de novillero a matador, un reconocimiento a su capacidad y destreza. A lo largo de su carrera, Rodríguez Martín se ganó el cariño del público y el respeto de sus compañeros de profesión, destacándose por su valentía y su excelente manejo del capote y la muleta.
Momentos clave en su carrera
El 24 de septiembre de 1951, Guillermo Rodríguez Martín estuvo en la plaza de toros de Cuzco, en su país natal, donde sufrió el trágico incidente que marcaría el fin de su vida. Ese día, compartió cartel con los toreros Juan de Lucas y Paco Céspedes. Un toro de la ganadería de El Valle de Santa Rosa lo derribó con fuerza y le produjo una herida en el dedo de la mano derecha. El accidente parecía menor en principio, pero, tras ser trasladado a la enfermería, la herida se complicó por una infección tetánica que rápidamente se volvió mortal. En tan solo cuatro días, el matador falleció a la edad de 37 años.
Este suceso subraya los riesgos inherentes a la profesión de torero, que, a pesar de la preparación y las medidas de seguridad, siempre está marcada por la posibilidad de un accidente fatal. La muerte de “El Sargento” conmocionó al mundo taurino, y en especial al público peruano, que vio en él una de las figuras más prominentes de la tauromaquia del país.
Cronología de momentos clave en la vida de Guillermo Rodríguez Martín “El Sargento”
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11 de julio de 1914: Nace en Lima, Perú.
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27 de julio de 1947: Toma la alternativa en Inca, Mallorca, España, convirtiéndose en matador de toros.
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24 de septiembre de 1951: Sufre un grave accidente en la plaza de toros de Cuzco, donde es derribado por un toro y lesionado en la mano.
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2 de octubre de 1951: Fallece debido a una infección tetánica derivada de su herida, a los 37 años.
Relevancia actual
A pesar de su corta vida, la figura de Guillermo Rodríguez Martín sigue siendo relevante en la cultura taurina peruana. Su apodo, “El Sargento”, hace referencia a su carácter fuerte y su disciplina en el ruedo, características que definieron su personalidad tanto dentro como fuera de las plazas. La memoria de “El Sargento” perdura en la historia del toreo, especialmente en Perú, donde se le recuerda como uno de los matadores más valientes y representativos del país.
En la actualidad, su nombre sigue siendo citado en discusiones sobre la tauromaquia peruana, y su legado es recordado en diversas celebraciones y homenajes dedicados a los grandes toreros nacionales. Su muerte trágica sirvió para recordar la peligrosidad del oficio y la fragilidad de la vida de aquellos que se entregan al arte del toreo.
El impacto de su carrera también se refleja en el reconocimiento que sigue recibiendo en el ámbito de la tauromaquia, tanto en España como en Perú. Diversos estudios y documentales han rescatado su historia, asegurando que su contribución al mundo taurino no quede en el olvido.
La importancia de su figura también se extiende a la formación de nuevas generaciones de toreros en Perú, quienes lo ven como un ejemplo de valentía, destreza y dedicación al toreo. Además, su historia inspira a jóvenes que sueñan con alcanzar la fama en las plazas de toros, recordándoles tanto las glorias como los riesgos de esta antigua tradición.
La figura de Guillermo Rodríguez Martín, “El Sargento”, es un reflejo del sacrificio y la pasión que conlleva ser torero, así como de la importancia cultural y social de la tauromaquia en muchas partes del mundo. Su legado es un símbolo de lo que significa vivir para el arte del toreo, sin importar los obstáculos y las adversidades.
MCN Biografías, 2025. "Rodríguez Martín, Guillermo “El Sargento” (1914-1951). El torero peruano que dejó huella en la tauromaquia". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/rodriguez-martin-guillermo [consulta: 8 de febrero de 2026].
