García González, Agapito, “Serranito” (1941-VVVV). El matador de toros español cuya carrera fue marcada por la audacia y los accidentes
Agapito García González, conocido en el mundo taurino como “Serranito”, es un destacado matador de toros español cuyo nombre está vinculado a una historia de valentía, sacrificio y superación dentro del ámbito taurino. Nacido el 14 de mayo de 1941 en la localidad madrileña de Colmenar Viejo, García González alcanzó notoriedad en la escena del toreo, tanto por su estilo audaz y temerario como por los percances que marcaron su carrera, especialmente los que lo llevaron a enfrentar su propia mortalidad.
Orígenes y contexto histórico
La historia de “Serranito” se desarrolla en un momento en el que la tauromaquia vivía una etapa de esplendor en España. En los años 60, la fiebre del toreo estaba en su apogeo, con figuras como Antonio Ordóñez, Paco Camino y Luis Miguel Dominguín dominando las plazas. En este contexto de gran rivalidad y pasión por el arte de los toros, Agapito García González comenzó a forjar su carrera en su tierra natal, Colmenar Viejo, una localidad con profunda tradición taurina.
Su relación con el mundo del toreo comenzó desde joven, siendo su debut en la plaza de toros de su pueblo, un lugar cargado de historia taurina, el 28 de agosto de 1960. A pesar de las dificultades que enfrentó, incluyendo las lesiones graves desde sus primeros años de carrera, García González decidió seguir adelante y no rendirse ante las adversidades que el toreo le presentó. Durante esos años de formación y antes de tomar la alternativa, “Serranito” se enfrentó a su propia lucha interna, llegando a considerar retirarse debido a los numerosos percances que sufría. Sin embargo, la pasión por los toros y el deseo de demostrar su destreza en el ruedo lo impulsaron a seguir adelante.
Logros y contribuciones
La carrera de Agapito García González alcanzó un hito clave en 1964, cuando el 17 de mayo, en la monumental plaza de Las Ventas, logró tomar la alternativa. Este día marcó el comienzo de su carrera como matador de toros en la primera división, un logro significativo para cualquier torero que aspire a consolidarse en el panorama taurino nacional. Durante esta ceremonia, el diestro zaragozano Fermín Murillo Paz fue su padrino, y el torero zamorano Andrés Mazariegos Vázquez (conocido como “Andrés Vázquez”) actuó como su testigo. El toro que le dio la alternativa, llamado Boticario, pertenecía a la ganadería de don Rafael Peralta, una de las más prestigiosas de la época.
A lo largo de su carrera, García González destacó por su toreo audaz y arriesgado, cualidades que le ganaron el apodo de “Serranito”. Su estilo temerario no solo le permitió hacerse un nombre en el mundo taurino, sino que también le generó una serie de percances que marcaron su trayectoria y dejaron una huella indeleble en su vida. El toreo de “Serranito” se distinguió por su valentía, lo que lo hizo sobresalir tanto ante el público como ante sus compañeros de profesión.
Momentos clave
A pesar de su innegable destreza, la carrera de “Serranito” fue especialmente traumática debido a las numerosas cogidas que sufrió. La más grave de todas ocurrió el 14 de septiembre de 1969, en la plaza de toros de Benidorm (Alicante), cuando se encerró en solitario con seis toros de la ganadería de don Antonio Pérez de San Fernando. El cuarto toro de la tarde, que aunque llevaba el hierro de la ganadería de Pérez Angoso, pertenecía a la misma vacada anunciada en el cartel, lo embistió de manera brutal. El impacto fue tan fuerte que “Serranito” fue volteado y arrojado al suelo con tal violencia que se luxó la quinta vértebra cervical. Esta gravísima lesión le provocó una parálisis casi total de todos sus miembros, lo que estuvo a punto de costarle la vida.
El hecho de que sobreviviera a este percance y pudiese, con el tiempo, recuperar casi completamente la movilidad, es considerado un milagro dentro del mundo del toreo. Las secuelas de este accidente marcaron el final de su carrera en los ruedos durante varios años, pero el espíritu de “Serranito” no se quebró. A lo largo de su vida, se fue recuperando poco a poco, superando las secuelas físicas y regresando a la vida normal.
A lo largo de su trayectoria, García González logró ser reconocido como un torero audaz y valiente, cuya carrera estuvo llena de momentos de alto riesgo y sacrificio. Su vida y su obra continúan siendo parte fundamental de la historia taurina española.
Relevancia actual
Hoy en día, Agapito García González, o “Serranito”, sigue siendo una figura emblemática dentro del mundo del toreo. Su legado ha trascendido más allá de las plazas de toros, ya que su nombre está asociado al sacrificio personal y a la audacia que caracteriza a los grandes toreros de la historia. Su historia sirve de inspiración para las nuevas generaciones de toreros que buscan emular su valentía y su dedicación al arte del toreo, enfrentándose a los mismos peligros y desafíos que él vivió.
Su figura sigue siendo homenajeada en el ámbito taurino y en su pueblo natal, Colmenar Viejo, que continúa siendo un referente dentro de la tradición taurina de la región. Además, su paso por la historia del toreo se mantiene vigente, no solo en los recuerdos de quienes lo vivieron en su época, sino también en los relatos que se transmiten a nuevas generaciones, que siguen admirando la valentía de “Serranito” y su contribución al mundo del toreo.
En resumen, Agapito García González, “Serranito”, es un ejemplo de superación personal y profesional en el mundo taurino. Su vida, marcada por los sacrificios y las caídas, es un testimonio de lo que significa ser torero en un país donde la tauromaquia es mucho más que una tradición; es una forma de vida.
MCN Biografías, 2025. "García González, Agapito, “Serranito” (1941-VVVV). El matador de toros español cuya carrera fue marcada por la audacia y los accidentes". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/garcia-gonzalez-agapito [consulta: 24 de enero de 2026].
