Diego Fernández de Serpa (1508-1570): El conquistador que buscó El Dorado
Diego Fernández de Serpa, nacido en 1508 en Palos de la Frontera (España) y fallecido en 1570 en la Quebrada de las Rocas (Venezuela), fue un destacado conquistador y administrador colonial español cuyo nombre está ligado a la historia de la colonización de América. Su vida estuvo marcada por su participación en la conquista de la Guayana, su gobierno de la Nueva Andalucía y su obsesión por el mito de El Dorado. A lo largo de su vida, Serpa fundó varias ciudades claves en el proceso de colonización de América y fue testigo de momentos cruciales en la historia de las exploraciones españolas en el continente.
Orígenes y contexto histórico
Diego Fernández de Serpa nació en Palos de la Frontera, una localidad de la provincia de Huelva, España, hacia el año 1508. Como hijo de la nobleza menor, tuvo la oportunidad de formarse en las artes de la carpintería y otras disciplinas que le serían útiles en sus posteriores actividades como oficial de carpintería. Desde joven, su destino lo llevó a las Indias, un vasto territorio lleno de promesas y riquezas, al que llegaron cientos de españoles en busca de gloria y fortuna.
En 1528, llegó a la isla de Cubagua, una de las primeras islas colonizadas en el Caribe y famosa por sus perlas. Durante este periodo, la extracción de perlas era una de las principales fuentes de riqueza en la región, y Serpa se vio inmerso en este fenómeno económico. Sin embargo, lo que realmente atrajo su atención fue la noticia de las victorias y riquezas que se acumulaban en el Perú, donde Francisco Pizarro y sus hombres habían derrotado al Imperio Inca y hallado enormes tesoros. En 1535, decidió adentrarse en el continente con la esperanza de formar parte de esta nueva ola de conquistas.
Logros y contribuciones
A lo largo de su vida, Diego Fernández de Serpa desempeñó varios roles clave en la administración y conquista de nuevas tierras. En 1535, dejó Cubagua y comenzó su viaje hacia el Nuevo Reino de Granada, pasando por Quito, donde se quedó durante ocho años. A lo largo de su estancia, Serpa vivió de cerca la expansión de los dominios españoles en la región andina y participó en diversas actividades económicas y militares.
En 1544, regresó a España, pero, como muchos de los conquistadores de la época, pronto se sintió atraído por las oportunidades que ofrecían las Indias. De regreso en el continente americano, continuó su camino hacia Venezuela, donde en 1546 llegó al puerto de Santa Marta. Un par de años después, en 1549, llegó a la isla Margarita, desde donde planeaba establecer un negocio de ganado entre Venezuela y el Nuevo Reino de Granada. Sin embargo, el mito de El Dorado acabó por cautivar su imaginación.
La leyenda de El Dorado, la ciudad mítica de oro, estaba muy extendida en la época, y muchos conquistadores, impulsados por la promesa de riquezas incalculables, emprendieron viajes arriesgados hacia las zonas desconocidas de la Guayana. Fue así como, en 1549, Serpa decidió comprometerse con la colonización de la provincia de la Guayana, un territorio que se extendía desde el Marañón (Amazonas) hasta el río Uyapari (Orinoco), en lo que hoy es Venezuela. Esta región, habitada por diversas tribus indígenas, fue el escenario de uno de los episodios más importantes de su vida.
Fundaciones y cargos administrativos
En 1551, Serpa llegó a Maracapaná, donde ya tenía reunidos sus efectivos para comenzar la conquista de la Guayana. En esta época, también recibió la invitación de Juan de Villegas para trasladarse al Tocuyo, donde se le ofrecieron tierras e indios para su labor de colonización. Fue en el Tocuyo donde participó en la fundación de la Nueva Segovia (actual Barquisimeto) en 1552, una de las primeras ciudades importantes que estableció en Venezuela.
Su vida como gobernador de la región continuó con altibajos. Tras un paso por Ecuador, donde se encontró con su hermano, regresó a España en 1565. Ese mismo año, capituló en Aranjuez para obtener la gobernación de la Nueva Andalucía, un vasto territorio en el que se incluían importantes ciudades como Cumaná y Margarita. Este cargo le otorgaba el derecho a nombrar a su sucesor en caso de fallecimiento.
Expansión hacia la Orinoquía
A partir de 1569, Serpa inició los preparativos para dirigirse a Nueva Andalucía, una región estratégica en el proceso de colonización. Su llegada a Margarita y su participación en la repoblación de Cumaná marcaron un periodo de crecimiento para la región. De Cumaná, organizó varias exploraciones y envió a su capitán Francisco Martínez a fundar un poblado llamado Santiago de los Caballeros en 1569, un asentamiento clave en la conexión con el río Orinoco.
Sin embargo, su verdadera obsesión en ese momento era la búsqueda de El Dorado. En 1570, emprendió una expedición hacia la Orinoquía para tratar de encontrar el mítico reino de oro. En el transcurso de su viaje, se enfrentó a diversas tribus indígenas como los cumanagotos y los chacopatas, quienes le dieron muerte en un combate en la Quebrada de las Rocas. Su expedición, marcada por la valentía pero también por las dificultades, culminó con la trágica muerte de uno de los conquistadores más prominentes de la región.
Momentos clave en la vida de Diego Fernández de Serpa
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1528: Llega a la isla de Cubagua, un importante centro de extracción de perlas.
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1535: Se dirige al Nuevo Reino de Granada y permanece en Quito durante ocho años.
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1549: Recibe la autorización para colonizar la Guayana.
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1551: Participa en la fundación de Barquisimeto.
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1569: Llega a Cumaná y organiza varias expediciones en busca de riquezas.
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1570: Muere en la Quebrada de las Rocas mientras buscaba El Dorado.
Relevancia actual
Aunque Diego Fernández de Serpa no consiguió cumplir su sueño de encontrar El Dorado, su legado perdura en la historia de la colonización de Venezuela y otras regiones de América Latina. La fundación de importantes ciudades como Barquisimeto y Cumaná y su contribución a la expansión del Imperio español en el continente americano siguen siendo recordadas como momentos clave de la historia colonial de la región.
Su vida refleja la obsesión y las aspiraciones de los conquistadores españoles, muchos de los cuales, como Serpa, sacrificaron vidas en busca de fama, riqueza y poder. Aunque no se encontró el oro que esperaba, su aventura formó parte de un periodo histórico crucial en el establecimiento de las bases del imperio colonial en América.
Bibliografía
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LOPEZ RUIZ, J. M. Hernández de Serpa y su hueste de 1569 con destino a la Nueva Andalucía. Caracas, 1974
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SUCRE, L. A. Fernández de Serpa y la fundación de Cumaná. Caracas, 1929
MCN Biografías, 2025. "Diego Fernández de Serpa (1508-1570): El conquistador que buscó El Dorado". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/fernandez-de-serpa-diego [consulta: 5 de febrero de 2026].
