Ervigio: (680-687). El Rey Visigodo que consolidó el poder de la Iglesia y reformó el sistema legal de Hispania

Ervigio, uno de los monarcas más relevantes de la Hispania visigoda, gobernó entre los años 680 y 687, marcando una etapa crucial en la historia de los visigodos. Aunque su reinado fue relativamente corto, se destacó por sus decisiones políticas y legislativas, así como por sus ambiciosas reformas que modificaron el curso de la historia de los reinos visigodos. De origen griego, fue el hijo de Artabaces, un noble bizantino que se exilió en Hispania, y de una princesa de sangre goda, lo que le otorgaba un linaje noble. La figura de Ervigio, que oscila entre la ambición personal y la influencia eclesiástica, dejó una huella importante en el panorama político y religioso de su tiempo.

Orígenes y contexto histórico

Ervigio nació en un contexto de tensión en el reino visigodo, marcado por las luchas internas por el poder. Su padre, Artabaces, fue un personaje destacado que, debido a circunstancias desconocidas, fue expulsado de la corte bizantina y se estableció en Hispania, en donde se relacionó con la nobleza local. Su madre, por otro lado, pertenecía a la familia real visigoda, siendo prima de Chindasvinto, el rey que gobernó entre 642 y 653. Esta conexión con la realeza visigoda le proporcionó a Ervigio un derecho legítimo al trono, lo que fue clave en su ascensión.

La situación política de Hispania estaba dominada por las rivalidades entre las distintas facciones del reino. Wamba, el rey visigodo que gobernaba en ese momento, había adoptado una política que no agradaba a una parte significativa del clero, lo que terminó por influir en la caída de su reinado y la ascensión de Ervigio al trono.

Logros y contribuciones

Reformas legislativas

Una de las principales contribuciones de Ervigio al reino visigodo fue su reforma legislativa. En primer lugar, revisó el Liber Iudiciorum, el código legal más importante de la época, con el objetivo de facilitar la resolución de casos complejos y corregir las leyes ambiguas. Este código, que regulaba las leyes civiles y las penas, recibió varias modificaciones que lo hicieron más accesible para la justicia y lo adaptaron a las necesidades de la época. Además, Ervigio introdujo nuevas leyes que tenían como objetivo fortalecer la estructura del Estado y asegurar la paz interna.

En su reinado también destacó la legislación antisemítica, influenciada por el obispo Julián de Toledo. Durante el XIII Concilio de Toledo, se promulgó una serie de medidas que prohibieron la práctica del judaísmo en el reino visigodo, dando a los judíos un plazo para convertirse al cristianismo, lo que reflejaba la creciente presión eclesiástica sobre las comunidades no cristianas.

Relación con la Iglesia

Ervigio fue un rey que entendió la importancia de la relación entre la monarquía y la Iglesia. A lo largo de su reinado, se centró en favorecer a la Iglesia visigoda y en restaurar los bienes que habían sido confiscados por su predecesor Wamba, quien había adoptado una política de subordinación de los eclesiásticos a las leyes militares. Ervigio deshizo las reformas de Wamba, devolviendo propiedades eclesiásticas y asegurando la independencia del clero. Esta medida no solo aumentó su apoyo dentro de la Iglesia, sino que también consolidó su poder en un reino en el que la influencia religiosa era fundamental.

En el XII Concilio de Toledo de 681, Ervigio fue reconocido como el rey legítimo por la asamblea de nobles y obispos, quienes vieron en su ascensión una oportunidad para recuperar el poder que había sido comprometido bajo el mandato de Wamba. En este contexto, el apoyo de la Iglesia fue esencial para consolidar su posición.

Política de sucesión

La política de sucesión fue otro aspecto clave del reinado de Ervigio. A pesar de haber alcanzado el trono de manera algo controversial, al despojar a Wamba de la corona, Ervigio se preocupó por asegurar un sucesor que pudiera mantener la estabilidad del reino. Para ello, designó a su yerno Egica, quien se casó con su hija Cixilona. Además, Ervigio hizo que Egica jurara que, al ascender al trono, respetaría los bienes de su suegra y a los miembros restantes de la familia real, garantizando la protección de la dinastía visigoda.

Momentos clave

  1. La elección como rey (680): El 21 de octubre de 680, Ervigio fue formalmente elegido rey por la asamblea de nobles y obispos, tras la caída de Wamba, quien fue paralizado y depuesto por una intriga cortesana que permitió a Ervigio tomar el trono.

  2. El XII Concilio de Toledo (681): Durante este concilio, Ervigio fue legitimado como rey y se tomaron decisiones clave sobre la relación entre la Iglesia y el Estado. Además, se renovaron las leyes antisemíticas y se reforzó la autoridad real.

  3. La revisión del Liber Iudiciorum (681): Ervigio revisó el código legal visigodo, modificando leyes y añadiendo nuevas disposiciones para adaptarlas a las necesidades de la época y la estructura del Estado visigodo.

  4. El XIV Concilio de Toledo (684): En este concilio, Ervigio mostró su celo por la ortodoxia católica, pidiendo la condena de los monotelitas, un grupo religioso que defendía la idea de que en Cristo había solo una naturaleza, una doctrina considerada herética por la Iglesia romana.

  5. La abdicación y retiro al monasterio (687): En 687, Ervigio decidió abdicar, posiblemente cansado de las luchas internas y buscando un retiro espiritual. Se retiró a un monasterio, donde vivió hasta su muerte, el 13 de noviembre de ese mismo año.

Relevancia actual

Aunque el reinado de Ervigio fue breve, su influencia en la historia de los visigodos perduró por las reformas legales y religiosas que implementó. La revisión del Liber Iudiciorum y las leyes que favorecieron a la Iglesia fueron elementos clave que ayudaron a consolidar el poder de la monarquía visigoda en un periodo de gran inestabilidad. Además, la relación con la Iglesia, en especial la condena de los monotelitas y las medidas contra los judíos, marcó un hito en la política religiosa de la época.

La figura de Ervigio, sin embargo, es recordada más por su ambición personal que por sus logros como monarca. Su ascensión al trono estuvo marcada por la intriga y la manipulación, lo que generó una percepción mixta de su figura a lo largo de la historia. No obstante, las reformas que llevó a cabo en la legislación y en la relación con la Iglesia contribuyeron a fortalecer la estructura política y religiosa del reino visigodo en una época crucial para su supervivencia.

El legado de Ervigio perduró a través de sus reformas y sus decisiones políticas, y su nombre está asociado a una etapa de transición para el reino visigodo, que estaba a punto de enfrentar una serie de cambios que llevarían a su caída ante la invasión musulmana.

Bibliografía

  • El IV Congreso de Historia Medieval, Universidad de Toledo, 2002.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Ervigio: (680-687). El Rey Visigodo que consolidó el poder de la Iglesia y reformó el sistema legal de Hispania". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/ervigio-rey-visigodo [consulta: 23 de febrero de 2026].