Zeuxis o Zeusis de Heraclea (475 a.C.-?)
Figura central en la historia de la pintura griega, Zeuxis de Heraclea se convirtió en un referente de la técnica artística y del ideal estético en la Antigüedad, aunque ninguna de sus obras haya sobrevivido hasta la actualidad. A través de los testimonios de escritores clásicos, se le reconoce como un pionero en la representación del realismo pictórico y como un maestro que definió un modelo de belleza ideal que influyó tanto en su tiempo como en siglos posteriores.
Orígenes y contexto histórico
Zeuxis nació en Heraclea, ciudad ubicada en el sur de Italia, alrededor del año 475 a.C., en un período en el que la pintura griega comenzaba a desarrollarse como disciplina autónoma dentro de las artes. Fue discípulo de Neseo de Thasos y de Demófilo de Himera, según relata Plinio el Viejo en su Historia natural. Su carrera artística comenzó hacia el año 397 a.C., en plena efervescencia de la cultura griega clásica.
En este contexto, la pintura griega todavía no empleaba lienzos como soporte, sino que se desarrollaba principalmente en tablas de madera y murales. Los artistas competían no solo por la calidad técnica, sino también por la innovación estética, y en este terreno Zeuxis alcanzó un reconocimiento sin precedentes.
Logros y contribuciones
Uno de los mayores aportes de Zeuxis fue su interés en el realismo pictórico. Su fama se cimentó en anécdotas que subrayaban su capacidad para engañar al ojo humano. La más famosa de ellas relata cómo, en un certamen con su rival Parrasio, pintó unas uvas con tanto realismo que lograron engañar a los gorriones. Este tipo de relatos consolidó la idea de Zeuxis como un maestro de la mímesis.
Su método para representar la belleza ideal quedó plasmado en la célebre fábula de Helena de Troya. Según la tradición, pidió a las cinco doncellas más hermosas de Crotona que posaran para él y, de cada una, tomó lo mejor de sus rasgos para conformar un ideal superior de belleza. Esta concepción influyó de forma decisiva en la estética posterior, llegando a ser comentada siglos después por Francisco Pacheco, maestro de Velázquez, quien explicó que no se trataba de una simple suma de partes, sino de una síntesis armónica que buscaba una perfección universal.
Además, Zeuxis perfeccionó el uso de la luz y la sombra para otorgar volumen y profundidad a las figuras, diferenciándose del estilo lineal de Parrasio. También trabajó con los llamados “monocromos en blanco”, que podían consistir en dibujos lineales sobre fondo blanco o pinturas en blanco sobre fondo negro. Para Luciano, su mayor innovación fue precisamente la atención a los efectos lumínicos, lo que lo situó como un adelantado a su tiempo.
Obras destacadas atribuidas
Aunque ninguna pintura se conserva, las fuentes antiguas mencionan algunas de sus composiciones más famosas:
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La familia del centauro, que fue retirada de exhibición por el propio Zeuxis al percibir que el público valoraba más el tema narrativo que su tratamiento técnico de la luz.
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Zeus en su trono rodeado de todos los dioses, considerada su obra maestra.
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Retrato de Helena, ejemplo de su búsqueda de la belleza ideal.
Estas obras, hoy perdidas, han pasado a la historia como referentes de la capacidad técnica y estética de la pintura griega clásica.
Momentos clave
La vida y carrera de Zeuxis estuvo marcada por episodios y anécdotas que reflejan tanto su ingenio como su fama:
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475 a.C.: Nace en Heraclea, en el sur de Italia.
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397 a.C.: Inicia su carrera artística en el cuarto año de la 95 Olimpiada.
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Competencia con Parrasio: Realiza la pintura de las uvas que engañaron a los pájaros.
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Encargo en Crotona: Pinta a Helena de Troya tomando los rasgos más bellos de varias doncellas.
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Obra La familia del centauro: Innovación en el uso de la luz, retirada por la reacción del público.
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Últimos años: Según la tradición, muere de risa mientras pintaba a una anciana cómica.
Estas narraciones, en parte legendarias, alimentaron su reputación y lo convirtieron en un personaje casi mítico de la historia del arte.
Relevancia actual
A pesar de que no se conserva ninguna de sus pinturas, el legado de Zeuxis se manifiesta en múltiples dimensiones:
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Influencia estética: Su método para representar la belleza ideal se convirtió en un paradigma teórico que pervivió en la tradición occidental. Fue criticado por Aristóteles por preferir el pathos sobre el ethos, pero su prestigio nunca decayó.
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Inspiración renacentista y barroca: Su ejemplo fue recuperado por teóricos y artistas en la Edad Moderna. Francisco Pacheco lo utilizó como modelo de referencia en su Arte de la Pintura.
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Ecos en la pintura europea: El relato de su muerte inspiró representaciones posteriores. El pintor holandés Rembrandt, en su autorretrato riéndose, fue relacionado con la leyenda de Zeuxis. También Aert de Gelder se pintó a sí mismo bajo esa alegoría.
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Técnicas precursoras: Su dominio del claroscuro anticipó desarrollos que cobrarían fuerza en épocas posteriores.
En suma, Zeuxis ocupa un lugar central en la genealogía de la pintura occidental. Su reputación se cimenta no en obras conservadas, sino en relatos, críticas y teorías que dan cuenta de su talento y su impacto duradero.
MCN Biografías, 2025. "Zeuxis o Zeusis de Heraclea (475 a.C.-?)". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/zeuxis [consulta: 30 de enero de 2026].
