Getúlio Vargas (1883-1954): El artífice del Estado Novo y del Brasil moderno

Getúlio Vargas (1883-1954): El artífice del Estado Novo y del Brasil moderno

Getúlio Vargas, una de las figuras más influyentes de la historia política de Brasil, dejó una huella imborrable en el devenir del país sudamericano. Nacido el 19 de abril de 1883 en São Borja y fallecido el 24 de agosto de 1954 en Río de Janeiro, fue dos veces presidente de la República y protagonista central de importantes transformaciones políticas, económicas y sociales. Su legado es inseparable del llamado Estado Novo, régimen autoritario que lideró entre 1937 y 1945, y de su regreso al poder entre 1951 y 1954 con un programa marcado por el nacionalismo económico y el populismo. Su vida, llena de tensiones y desafíos, culminó trágicamente con su suicidio en el ejercicio del poder.

Orígenes y contexto histórico

Getúlio Dornelles Vargas nació en el seno de una familia de fuerte tradición militar. A los 15 años se alistó en el ejército, donde alcanzó el grado de sargento en 1899. Sin embargo, su vocación militar fue breve, ya que abandonó esta carrera tras participar en un motín en la Escuela Militar. En 1907, se graduó en Derecho por la Facultad de Porto Alegre, abriendo paso a su carrera política.

Su primer paso en la arena política se dio en 1909, como diputado del Partido Republicano de Río Grande, cargo que repitió en 1917 y 1921. En 1923, fue elegido diputado federal y, en 1926, asumió la cartera de Hacienda en el gobierno de Washington Luis. En 1929, logró la presidencia del estado de Río Grande do Sul, consolidando su figura como un político de relevancia nacional.

Logros y contribuciones

La historia de Vargas está marcada por su llegada al poder mediante la Revolución de 1930, tras la derrota electoral frente a Julio Prestes, el candidato oficialista. Este movimiento impidió que Prestes tomara posesión del cargo, y Vargas se erigió en jefe del gobierno provisional. En 1934, su mandato fue legitimado por el Congreso Nacional, consolidando su posición en la presidencia.

Su mayor transformación política se dio en 1937 con la instauración del Estado Novo, un régimen autoritario que reconfiguró las estructuras de poder en Brasil. Bajo este sistema:

  • Se suspendieron los partidos políticos.

  • Se abolieron los ejércitos estatales, centralizando el poder militar.

  • Se reforzó la intervención estatal en la economía.

  • Se implementaron leyes laborales avanzadas para la época, como el salario mínimo y la jornada laboral de 48 horas semanales.

Estas medidas cimentaron un modelo de desarrollo económico nacionalista basado en la industrialización, al mismo tiempo que establecieron un control estricto sobre las libertades políticas.

Contribuciones claves

  1. Institucionalización de derechos laborales.

  2. Modernización industrial del país.

  3. Monopolio estatal sobre el petróleo con la creación de empresas estratégicas.

  4. Promoción del nacionalismo económico como base del desarrollo.

Momentos clave

A lo largo de su vida política, Getúlio Vargas protagonizó diversos hitos que definieron la historia contemporánea de Brasil:

  • 1926: Asume el Ministerio de Hacienda.

  • 1930: Lidera la Revolución que lo lleva al poder.

  • 1934: Su gobierno es constitucionalmente reconocido.

  • 1937: Implanta el Estado Novo.

  • 1945: Es derrocado por un golpe militar.

  • 1950: Regresa al poder mediante elecciones democráticas.

  • 1954: Se suicida en el Palacio de Catete, sede del gobierno.

Este listado permite entender la dinámica compleja de su paso por el poder, siempre en medio de tensiones entre sectores conservadores, el ejército y los trabajadores.

Relevancia actual

La figura de Getúlio Vargas continúa siendo objeto de debates en Brasil y en los estudios latinoamericanos. Su legado es ambivalente: por un lado, fue un líder autoritario que limitó las libertades democráticas durante el Estado Novo; por otro, sentó las bases del estado de bienestar brasileño y consolidó derechos sociales fundamentales.

Su modelo de desarrollo industrial y la regulación del trabajo siguen influyendo en el debate político del país. Vargas supo interpretar el papel del Estado como promotor del crecimiento y como mediador entre el capital y el trabajo, anticipándose a modelos desarrollistas que dominarían América Latina en la segunda mitad del siglo XX.

Además, su enfoque populista lo convirtió en un símbolo para las clases populares, especialmente entre los trabajadores urbanos, quienes vieron en su figura una protección frente a los intereses oligárquicos tradicionales.

El suicidio de Vargas, en 1954, marcó profundamente el imaginario brasileño. Su carta de despedida, dirigida “al pueblo brasileño”, fue interpretada como un acto de sacrificio político frente a la presión de las élites. Desde entonces, su figura ha sido constantemente reinterpretada, pasando de dictador a mártir, de populista a reformador, dependiendo del enfoque ideológico de quien lo analice.

El impacto cultural también es notable: su nombre está asociado a instituciones, fundaciones y estudios académicos. El llamado «Varguismo» es una corriente de pensamiento político que aún encuentra eco en discursos contemporáneos sobre desarrollo nacional, justicia social y soberanía económica.

En definitiva, Getúlio Vargas fue un político de enormes contrastes, cuya trayectoria refleja las contradicciones del Brasil moderno: entre el autoritarismo y el progreso, entre el populismo y la democracia, entre la dependencia y la autonomía. Su legado continúa moldeando la identidad política y social del país.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Getúlio Vargas (1883-1954): El artífice del Estado Novo y del Brasil moderno". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/vargas-getulio [consulta: 5 de febrero de 2026].