Manuel Torres López (1900–1987): Pionero del Derecho y Renovador Académico
Introducción y primeros años de Manuel Torres López
Manuel Torres López, nacido el 7 de noviembre de 1900 en Granada, es considerado una de las figuras más influyentes en la historia del Derecho español del siglo XX. A lo largo de su vida, fue reconocido por su brillante carrera académica, sus aportaciones al estudio de la Historia del Derecho, y su capacidad para integrar diferentes disciplinas jurídicas y filosóficas en su trabajo. Torres López, que dejó una huella indeleble en la formación del Derecho en España, destacó tanto en su faceta académica como en su compromiso político y social, siendo un ejemplo de integridad intelectual y valentía.
Formación académica y primeros logros
Estudios en la Universidad de Granada
La vida de Manuel Torres López estuvo marcada desde sus inicios por un excepcional desempeño académico. Estudió Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Granada entre 1916 y 1921, una época en la que mostró su prodigioso talento. Torres López no solo obtuvo la calificación de sobresaliente en todas sus asignaturas, sino que además fue premiado por su rendimiento extraordinario en los exámenes de licenciatura, lo que le permitió obtener premios extraordinarios tanto en Derecho como en Filosofía y Letras. Su brillantez académica fue inmediatamente reconocida por la comunidad universitaria.
Durante sus años universitarios, Torres López destacó no solo por su rendimiento académico, sino también por su activa participación en el ámbito estudiantil. Fue presidente de la Agrupación de Estudiantes de Letras y de las asociaciones de estudiantes católicos de las facultades de Letras y Derecho, lo que le permitió establecer una sólida red de contactos e influir en el ámbito académico y social. Asimismo, fue un miembro destacado de la Confederación Nacional de Estudiantes Católicos, fundada en 1919 por Ángel Herrera Oria, con quien desarrolló una estrecha amistad.
Activismo estudiantil
La relación de Manuel Torres López con la política universitaria fue notable. Además de su desempeño académico, se dedicó a la defensa de los valores católicos y liberales dentro del entorno universitario, convirtiéndose en un líder de su generación. Su actividad política y su implicación en las asociaciones estudiantiles de la época le permitió adquirir una perspectiva amplia sobre los problemas sociales y académicos del momento. Durante este periodo, su pensamiento se fue moldeando en contacto con grandes pensadores y filósofos de la época, lo que influyó significativamente en su visión sobre el Derecho y la Filosofía.
Primeros años de actividad profesional y su doctorado
Doctorado en la Universidad Central de Madrid
En 1922, Manuel Torres López se trasladó a la Universidad Central de Madrid para completar su doctorado, especializándose en Historia del Derecho, Derecho Romano y Papirología. Fue en esta etapa cuando comenzó a consolidarse como un experto en la disciplina, destacando por su rigor académico y su capacidad de reflexión profunda sobre los orígenes y las bases del Derecho. Su tesis doctoral fue un paso crucial en su carrera, ya que estableció las bases de lo que sería su enfoque único en la investigación y enseñanza del Derecho en España.
Estudios en Europa y relaciones académicas
En 1923, Torres López recibió una beca para realizar estudios en diversas universidades europeas, lo que marcó un punto de inflexión en su carrera. Se trasladó a las universidades de Friburgo y Leipzig, donde pudo trabajar con algunos de los más destacados académicos de la época, como Heinrich Finke, Jorge Von Below, Otto Lenel y Claudio Von Schwerin. Esta experiencia no solo amplió su visión sobre el Derecho, sino que también lo puso en contacto con las corrientes germanistas, que influyeron profundamente en su obra posterior.
Además, su paso por Friburgo y Leipzig le permitió establecer fuertes lazos de amistad y colaboración con muchos de estos académicos, quienes más tarde serían piezas clave en su investigación y desarrollo académico. También amplió sus estudios en Francia e Italia, lo que le permitió enriquecer su perspectiva del Derecho en un contexto europeo más amplio.
Comienzos de su carrera docente
Ingreso a la Universidad de Granada
La carrera docente de Manuel Torres López comenzó en 1922, cuando se incorporó como profesor auxiliar en la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada, justo después de haber completado su doctorado. A lo largo de los años, fue ganando reconocimiento por su estilo de enseñanza y su capacidad para transmitir con claridad los complejos temas de la Historia del Derecho. En sus primeras clases, destacó por su habilidad para integrar las distintas ramas del Derecho con otras disciplinas como la Filosofía, lo que le permitió introducir un enfoque innovador en la formación de los estudiantes.
Cátedra en Salamanca y la relación con otros intelectuales
En 1926, Manuel Torres López fue nombrado catedrático de Historia General del Derecho Español en la Universidad de Salamanca, una de las instituciones académicas más prestigiosas de España. Este puesto le permitió consolidarse como una figura clave en el mundo académico y establecer relaciones con destacados intelectuales y filósofos de la época, como Miguel de Unamuno. Durante su tiempo en Salamanca, su influencia creció rápidamente y comenzó a perfilarse como uno de los grandes renovadores del Derecho en España.
En Salamanca, Torres López se implicó en los debates académicos de su tiempo y participó activamente en la vida universitaria. Sin embargo, su relación con el régimen de la época fue compleja y, debido a sus posiciones críticas y su espíritu independiente, experimentó una serie de altibajos en su carrera. A pesar de ello, su trabajo en la Universidad de Salamanca y su estrecha relación con intelectuales clave lo colocaron en una posición privilegiada para hacer una contribución significativa al Derecho y la Filosofía en España.
Madurez académica y su influencia en la Historia del Derecho
La escuela germanista y sus aportes a la disciplina
A medida que su carrera avanzaba, Manuel Torres López fue consolidándose como uno de los grandes renovadores del Derecho en España. Su trabajo estuvo profundamente influenciado por la escuela germanista, corriente que le permitió introducir en el Derecho español conceptos y técnicas provenientes de la tradición jurídica alemana. Fue pionero en integrar el Derecho canónico en la legislación española, lo que permitió abrir nuevas líneas de investigación que conectaban la tradición del Derecho con otros campos del saber, como la Filosofía y la Historia.
El rigor académico de Torres López le permitió distinguirse por su capacidad para defender y argumentar sus posiciones, incluso cuando se encontraba en desacuerdo con algunos de los postulados de la escuela germanista. Uno de los ejemplos más notables de esta actitud crítica fue su desacuerdo con la teoría de Ulrico Stutz sobre la naturaleza y difusión de las iglesias propias en la Edad Media. En lugar de seguir ciegamente las teorías dominantes, Torres López se mantuvo firme en su investigación y aportó visiones propias que, con el tiempo, enriquecieron la historiografía del Derecho.
Su contribución al estructuralismo en la Historia del Derecho
Uno de los aspectos más innovadores de la obra de Torres López fue su incorporación del estructuralismo en el estudio del Derecho. En lugar de centrarse únicamente en los textos legales, su enfoque se amplió para examinar cómo los sistemas jurídicos se estructuran y cómo interactúan con los contextos políticos, sociales y culturales. Este enfoque integrador fue fundamental para establecer una visión más amplia y profunda de la historia del Derecho en España.
Una de sus principales aportaciones en este campo fue la elaboración del concepto de «sistema jurídico», que permitió entender el Derecho no solo como un conjunto de normas, sino como un complejo entramado de relaciones que se interconectan en un contexto social más amplio. Este enfoque estructuralista abrió nuevas perspectivas para el estudio del Derecho, no solo en España, sino también en otros países europeos.
Su carrera académica en otras universidades
Cátedra en la Universidad Central y su impacto en el Derecho español
En 1940, Torres López regresó a la Universidad de Granada, pero en 1941 fue trasladado a la Universidad Central de Madrid, donde ocupó la cátedra de Literatura Jurídica. Durante su estancia en Madrid, su influencia creció aún más, pues se convirtió en una figura central en el debate sobre la renovación de la universidad española. Fue en Madrid donde su enseñanza adquirió un carácter más internacional, ya que su trabajo se encontraba en contacto directo con los desarrollos contemporáneos en otras universidades europeas, lo que le permitió establecer una conexión entre la tradición jurídica española y las corrientes internacionales de la época.
En la Universidad Central de Madrid, su actividad no solo se limitó a la docencia, sino que también se involucró en la vida académica como miembro del Anuario de Historia del Derecho Español, lo que le permitió profundizar en sus investigaciones y colaborar con otros académicos de renombre. A lo largo de los años, fue clave en la formación de varias generaciones de historiadores del Derecho que continuaron con su legado.
Aportes al Anuario de Historia del Derecho Español
El Anuario de Historia del Derecho Español fue una de las publicaciones más relevantes en el ámbito del Derecho en España, y Torres López fue una pieza clave en su desarrollo. Desde su fundación en 1924, colaboró activamente en este proyecto, siendo nombrado subdirector en 1941 y miembro del Consejo de Redacción en 1942. Aunque su influencia en estos cargos fue, en muchos casos, nominal, su presencia en el Anuario tuvo un impacto significativo en la consolidación de las nuevas líneas de investigación en el Derecho histórico.
El Anuario, bajo su participación, se convirtió en una plataforma donde se discutían y publicaban estudios pioneros sobre la Historia del Derecho, impulsando una renovación en la forma de abordar el Derecho en España y en el mundo académico internacional. Esta publicación también fue crucial para mantener una conexión entre las nuevas tendencias del Derecho europeo y las particularidades del Derecho español.
Su participación en la política y cargos académicos
Cargos políticos durante la Segunda República y la dictadura franquista
La vida de Manuel Torres López estuvo marcada por su implicación en la política, especialmente durante los momentos de gran cambio que vivió España en el siglo XX. En 1931, fue candidato a las Cortes por Granada en las elecciones para la Segunda República, pero su vinculación con el régimen republicano no duró mucho. Más tarde, durante la dictadura franquista, ocupó varios cargos políticos, entre ellos el de alcalde de Salamanca durante el periodo de 1939 a 1940. Sin embargo, fue un político breve, ya que renunció al cargo y se trasladó nuevamente a la Universidad de Granada, donde continuó su labor académica.
A pesar de estos cargos políticos, su carácter liberal y su espíritu crítico lo llevaron a rechazar nuevas oportunidades dentro del sistema franquista, lo que dificultó su acceso a otros cargos más elevados. Sin embargo, su implicación en la renovación de la universidad española, junto a otros intelectuales como Joaquín Ruiz Giménez, Pedro Laín Entralgo y Antonio Tovar, marcó su distanciamiento de la política oficial, lo que culminó en su destitución como decano en varias ocasiones debido a su postura crítica hacia el régimen.
Su legado y su postura frente al poder
La trayectoria de Torres López en el ámbito político fue compleja. A pesar de haber ocupado cargos importantes dentro de la estructura del régimen franquista, su talante liberal y sus posturas reformistas hicieron que se distanciara del poder político, prefiriendo centrarse en la docencia y en la investigación. Su independencia de criterio le permitió mantenerse fiel a sus principios, lo que le permitió seguir siendo una figura respetada y admirada en el ámbito académico, a pesar de los avatares políticos de la época.
Legado y reflexión final
Reconocimientos y su legado intelectual
Manuel Torres López fue una figura fundamental en la evolución del Derecho en España. Su influencia va más allá de sus contribuciones académicas, pues fue un pionero en la incorporación de las corrientes germanistas al Derecho español, lo que permitió enriquecer el estudio de la Historia del Derecho en el país. A lo largo de su vida, fue reconocido por su rigor académico, su espíritu renovador y su capacidad para integrar distintas disciplinas en su visión del Derecho.
Aunque no ocupó nunca cargos de máxima responsabilidad dentro de la política española, su trabajo como académico y su influencia en la formación de nuevas generaciones de historiadores del Derecho aseguran que su legado perdurará en el tiempo. En este sentido, Manuel Torres López sigue siendo recordado como una de las figuras más importantes del Derecho en España y un ejemplo de integridad intelectual y compromiso con la verdad.
MCN Biografías, 2025. "Manuel Torres López (1900–1987): Pionero del Derecho y Renovador Académico". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/torres-lopez-manuel [consulta: 10 de febrero de 2026].
