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Artes industrialesBiografía

Strauss, Levi (¿-1902)

Emigrante nacido en Baviera en fecha desconocida y muerto en 1902, que fue el inventor de los originales pantalones vaqueros, los famosos Levi's 501.

A los dieciocho años, como tantos jóvenes europeos agobiados por la miseria de sus países de origen, decidió emigrar a Norteamérica en busca de mejor fortuna. Desembarcó en Nueva York y pasó seis años como vendedor ambulante, con la intención de reunir capital suficiente para abrir un almacén junto a sus hermanos. Transcurrido este tiempo marchó a California, pues sabía por su cuñado que los mineros que allí trabajaban necesitaban material. Así, en plena década de 1850, con la fiebre del oro en su apogeo, se instaló en San Francisco; había invertido todos sus ahorros en comprar una partida de loneta de color marrón, la más resistente que había podido encontrar, para venderla a los mineros, quienes harían con ésta sus tiendas de campaña.

Sus sueños de hacerse rico pronto se vieron truncados. Los pioneros y buscadores de oro eran hombres rudos y toscos a los que no les importaba dormir al raso; sin embargo, sí se quejaban de que, tras varios días arrastrándose entre el fango y las piedras del lecho de los ríos, sus pantalones se rompían por las rodillas y el trasero. Levi pensó entonces que la inversión que había hecho en la lona marrón no estaba del todo perdida y, así, llevó la tela a un sastre de la localidad para que confeccionara con ella unos pantalones de peto. La nueva prenda era holgada, práctica y, aparentemente, indestructible. La promocionó entre los mineros, a éstos les gustó y comenzaron a llamarlos Levi's pants ('los pantalones de Levi'). Los primeros buscadores de oro se ponían los pantalones y se metían en río para que el algodón encogiera hasta adquirir la forma de su cuerpo, en un ritual que en nuestros días ha quedado convertido en toda una leyenda: los famosos pantalones "lavados a la piedra".

Tan pronto como en 1856, Levi abrió su primera tienda en Sacramento Street, a la que llamó "Levi Strauss & Co." Decidió que la clave de su éxito estaba en la resistencia de la tela y comenzó a importar un tejido aún más fuerte que la loneta, una tela de sarga de algodón de hilos blancos y azules que se tejía en la ciudad francesa de Nîmes. [El término denim proviene precisamente del vocablo inicial, sarga de Nîmes, nombre que con el tiempo se fue abreviando hasta convertirse en denim). La palabra jeans procede de la deformación de Gênes (Génova en francés), ya que los marineros italianos que allí faenaban vestían gruesos pantalones confeccionados con el tejido asargado que se hacía en Nîmes; el nombre de la tela acabó por dar nombre a los pantalones confeccionados con ella. Como estaban teñidos en azul índigo, finalmente el nombre quedó en blue jeans].

El éxito de los pantalones Levi's fue inmediato; pero lo más importante es que abría el mercado a infinitas posibilidades. Se trataba de una tela fuerte y lavable que permitía confeccionar todo tipo de ropa de trabajo muy duradera. El pequeño negocio familiar se quedaba pequeño. Al frente de la tienda se encontraban Levi y su cuñado, David Stern, mientras que los hermanos del emigrante bávaro se encargaban de controlar desde Nueva York las importaciones de barcos procedentes de Francia que llegaban cargados con el tejido. Para 1872 -año en que patentó sus pantalones-, tan sólo veinte años después de su llegada a Norteamérica, la maleta llena de sueños que trajo consigo el pobre emigrante bávaro estaba colmada. Strauss se había convertido en millonario gracias a su eficiente sistema de trabajo y su visión de futuro. En 1873 contrató a Jakob Davis, un sastre de Carson City (Nevada) que añadió a los pantalones unos remaches de cobre para reforzar los puntos de mayor roce.

Estableció un taller de confección nacional, seguido de una red de comercios por todo el país y empleó vendedores ambulantes para dar a conocer sus productos los cuales empezaron a venderse también por el Pacífico, Hawai, Nueva Zelanda y México. Hizo construir un edificio de cuatro plantas en la calle Batery Street de San Francisco, destinado a servir de oficina, fábrica, taller e, incluso, su propia vivienda. Cuando murió Strauss en 1902, dejaba una saneada compañía por valor de seis millones de dólares.

Su familia continuó con el negocio, que no se vio afectado por el terremoto que asoló la ciudad en 1906, ni tampoco por la Gran Depresión del 29, antes al contrario, esta última circunstancia hizo que mucha gente emigrara al campo y adoptara los levi's como uniforme de trabajo. Por otra parte, las familias acomodadas del Este, forzadas a economizar debido a la difícil situación, empezaron a pasar sus vacaciones en el Oeste en lugar de viajar al extranjero. Se alojaban en ranchos y se divertían jugando a ser cow-boys, por supuesto, siempre vistiendo sus levi's. Con el beneplácito ya de las clases ricas de la sociedad, aquellos pantalones que primero llevaron los mineros, luego los trabajadores de ferrocarril y, finalmente, leñadores y granjeros quedaron convertidos en el símbolo de la América libre.

En la década de 1940 los vaqueros entraron de lleno en el mundo de la moda y sus tendencias y empezaron a utilizarse para vestidos, faldas y chaquetas. Los estudiantes norteamericanos empezaron a llevarlos combinados con jerseis y, así, los levi's pasaron a ser la marca de los intelectuales. Cuando el país entró en la Segunda Guerra Mundial, la venta de los pantalones cayó entonces de manera drástica, debido a que el gobierno americano restringió el uso de los levi's sólo a los trabajadores de la industria bélica y, de esta forma, las fábricas de Levi Strauss se volcaron en la producción de ropa de trabajo para las tropas, básicamente monos.

Gracias a los soldados norteamericanos, los levi's cruzaron el Atlántico. En aquel momento, en una Europa condicionada por las cartillas de racionamiento, poseer unos levi's era un símbolo de estatus social. Ante la imposibilidad de encontrar los levi's en las tiendas, el mercado negro floreció enormemente. Incluso en los Estados Unidos, donde se volvieron a vender en cuanto terminó la contienda, era imposible satisfacer la demanda. Las tiendas que esperaban los envíos de levi's colgaban carteles de aviso y la gente hacía cola durante horas para asegurarse su par de pantalones.

En los años cincuenta, con el nacimiento del rock and roll, se pusieron de moda en Estados Unidos y la demanda de levi's se disparó. Los adolescentes adoptaron la nueva música y los pantalones como algo propio. La generación de los sesenta fue más rebelde, pues si bien deseaban continuar con el estilo tradicional, buscaban también cierta renovación. El fenómeno era mundial. Los blue jeans se habían convertido ya en el símbolo de la juventud, a lo que habían contribuido no poco el cine, la televisión y ciertos ídolos juveniles como James Dean o Elvis Presley. Durante la siguiente década, los jeans alcanzaron su máxima popularidad cuando entraron en el juego las grandes marcas de la moda y los diseñadores firmaron sus propios tejanos, caso de, por ejemplo, Versace.

Con el paso del tiempo, los jeans han trascendido el mundo de la moda -se han hecho de diversos estilos: estrechos y anchos, rectos o acampanados, con flores cosidas, de corte sobrio y hasta elásticos-, pero el carácter de los jeans no ha cambiado. Llevados por cada generación a su manera, constituyen un símbolo de individualidad, y, en cualquier caso, sea cual sea el diseño que tengan, la tela azul índigo sigue siendo sinónimo de ropa informal.

En enero de 2004 se cumplió el 150 aniversario de la existencia de la mítica tela tejana ideada por Strauss. Este aniversario coincidió, sin embargo, con el cierre de la única planta productora de los vaqueros Levis que quedaba en Estados Unidos, pues todas las fábricas habían sido paulatinamente trasladadas a otros entornos con mano de obra más barata, como Latinoamérica o el sureste asiático.

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  • Enciclonet