A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z
MúsicaBiografía

Soro Barriga, Enrique (1884-1954).

Músico chileno, nacido en Concepción el 15 de julio de 1864 y fallecido el 2 de diciembre de 1954, que fue el primer músico de su país que compuso una sinfonía.

Vida

Sus padres fueron el también compositor e instrumentalista José Soro y Pilar Barriga, descendiente de una noble familia de Concepción, entre cuyos ancestros se encontraba el fundador de la ciudad. Fue un niño prodigio que daba recitales ya a los cinco años de edad, aptitudes que no pasaron inadvertidas para el Gobierno que, tan pronto como el pequeño Enrique cumplió los catorce años, lo envió pensionado a Italia para que estudiara bajo la tutela de Giuseppe Verdi en el Real Conservatorio de Milán. Allí pasó varios años, en los que siguió cursos de composición, piano, órgano, violonchelo, fisiología de la voz e historia de la música, estudios que culminaron en 1904 con la obra Cuarteto en La Menor, por la que fue galardonado con el Gran Premio de Alta Composición. Sin embargo, ya dos años antes había comenzado a componer sus primeras piezas para violín y piano. La fama del premio le posibilitó comenzar una gira de conciertos por Italia y Francia, en la que cosechó los aplausos y elogios de los más prestigiosos músicos del momento, como Saint-Saëns, o Mascagni, que no dudaron en calificarle como "el más inspirado compositor americano".

En 1905, ya de vuelta en su país natal, fue nombrado inspector de Enseñanza Musical en las escuelas primarias y profesor de Armonía y Contrapunto en el Conservatorio Nacional de Chile, institución al frente de la cual estuvo años más tarde, entre 1919 y 1928, y en cuyo seno quiso hacer varias reformas que no le fueron permitidas. Ejerció también su magisterio como profesor de Piano y Composición, y tuvo entre sus alumnos más destacados a Nino Marcelli, quien, en 1913, interpretó por primera vez las nueve sinfonías de Beethoven junto a la Sociedad Orquestal de Chile.

Desde ese momento, los triunfos no dejaron de sucederse; en 1908 ganó el premio otorgado por la Unión Internacional de Repúblicas Americanas para el Himno Panamericano, que fue presentado en Washington, y ese mismo año compuso el himno A los estudiantes americanos, que dio a conocer en Lima y que también se alzó con el primer premio. Al año siguiente fue galardonado con la Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Quito. En 1917 se adjudicó la Medalla de Oro por su Himno a la Bandera, que fue casi inmediatamente adoptado por el Ministerio de Guerra y Marina.

En 1922 había sido nombrado miembro honorario de la Sociedad de Compositores de París, y en 1925 obtuvo el Gran Premio de Honor y Medalla de Oro en la Exposición Internacional de La Paz. Cuando se jubiló, en 1928, acababa de ser nombrado inspector honorario de Composición en el Conservatorio Nacional de Música.

Su retiro laboral no significó en absoluto la renuncia a su carrera; antes al contrario, continuó participando en certámenes y conciertos en los que su ya cimentada fama se acrecentó aún más merced a los premios obtenidos. En 1929 obtuvo el Gran Premio de Honor en la Exposición de Sevilla y en 1931 el rey Víctor Manuel de Saboya le otorgó la Orden de la Corona de Italia en una solemne ceremonia. En 1938, las principales sociedades artísticas de Buenos Aires lo reconocieron como "la personalidad artística de más relieve en América" y, un año después, la ciudad de Santiago lo hizo hijo benemérito. En 1940 entró a formar parte, como socio honorario, de la Sociedad de Música de Cámara de Buenos Aires; tres años más tarde se incorporó al Consejo Universitario de la Junta Directiva del Instituto de Extensión Musical IEM. En 1948 vio culminada su trayectoria profesional cuando el ministro de Educación le concedió el Premio Nacional de Arte

Murió un jueves, el 2 de diciembre de 1954, a consecuencia de una embolia; sus restos reposan en el Cementerio General de Santiago de Chile. Estaba casado con Adriana Cardemil.

Obra

Durante su primera etapa como compositor, Soro Barriga trabajó fundamentalmente obras para piano, solo o con violín, cuartetos y sonatas. Entre estas primeras composiciones cabe destacar algunas como Canción triste o las Suites sinfónicas 1 y 2, cuya calidad les mereció ser objeto de grabación. Otras obras posteriores, mucho más instrumentales, son el Gran Concierto en Re Mayor para piano y orquesta, que dio a conocer en 1919 interpretado por él mismo en una representación memorable, éxito que se repitió luego en Berlín con la Orquesta Filarmónica y en Barcelona durante la Exposición Internacional de 1929.

Su obra más destacada es, sin duda, el Gran Concierto o Sinfonía Romántica en La Mayor, compuesta entre los años 1920 y 1921, que constituyó hasta 1948 la única sinfonía del autor chileno. Mención especial merecen también la Sonata nº 2, estrenada durante un concierto en el Carnegie Hall de Nueva York, y el Quinteto en Si Menor para piano y cuerdas. En sus últimos años, la producción de Soro Barriga fue dejando de lado el tono lírico para tomar matices más instrumentales, fruto del sentir patriótico que le embargaba. De esta etapa son los Tres preludios sinfónicos (1936), la Suite en estilo antiguo y los Tres aires chilenos, obras todas para orquesta en las que dignifica aires nacionales como las cuecas y tonadas. Su producción incluye cuatro sonatas, un trío, un quinteto, un concierto, una sinfonía y otras obras menores.

Cultivó siempre las formas musicales de cámara, relegadas hasta el momento a las prácticas estudiantiles de los conservatorios. Se cuenta también entre sus logros el no haber caído nunca, a pesar de sus contactos con el mundo del canto, en óperas facilonas y empalagosas que, si bien le hubieran reportado considerable éxito de público, no hubieran aportado nada en su propio estudio musical. Soro Barriga pensaba que la música debía hacerse desde el conservatorio, no desde el teatro, y así, supo anticiparse al movimiento de redescubrimiento de los clásicos que se vivió en Europa años después.

LU

Autor

  • lu