Micaela de Silva (1809-1889). La destacada poetisa y escritora romántica española

Micaela de Silva. La destacada poetisa y escritora romántica española

Micaela de Silva, conocida bajo el pseudónimo de Camila Avilés, es una de las figuras más representativas del romanticismo literario español. Nacida en Oviedo, Asturias, el 8 de mayo de 1809, y fallecida en Jadraque, Guadalajara, el 20 de julio de 1889, Silva dejó un legado literario que, aunque no se plasmó de manera masiva en forma de libros, se difundió ampliamente a través de sus contribuciones en periódicos y revistas. Su obra, cargada de poesía, narrativas y artículos, se consolidó en una época donde el espacio de las escritoras era reducido, pero ella logró marcar una diferencia, destacándose como una de las escritoras más prolíficas de su tiempo.

Orígenes y contexto histórico

Micaela de Silva nació en el seno de una familia vinculada a los sucesos históricos de la Guerra de la Independencia Española. Su padre, Fernando Silva, fue un comisario que se destacó por su actuación durante la guerra. Después de la contienda, la familia se trasladó a Barcelona y, posteriormente, a Madrid, donde Micaela recibió una educación esmerada, centrada principalmente en el aprendizaje de varios idiomas, una de las pocas ventajas que algunas mujeres de su época podían obtener.

Este contexto familiar y social en el que creció Micaela fue fundamental para su posterior desarrollo como escritora. La capital española, en ese entonces un centro cultural y literario, se convirtió en el lugar perfecto para que ella iniciara su carrera como escritora y se integrara en los principales círculos literarios. A lo largo de su vida, se destacó no solo por sus escritos, sino también por su influencia en las actividades literarias y sociales de la época.

Logros y contribuciones

A lo largo de su carrera, Micaela de Silva se dedicó a la poesía, la narración y el periodismo, publicando una gran cantidad de artículos y relatos en diversas publicaciones de la época. Aunque solo publicó dos libros, su influencia en el panorama literario fue notable. Los dos volúmenes que vio impresos fueron Un novio a pedir de boca (1863) y Emanaciones del Alma (1885). El primero consistió en un único poema, titulado «Pollos imberbes y barbudos gallos», una réplica en octavas a la famosa obra de Vargas Ponce titulada «Proclama de un solterón». Por otro lado, Emanaciones del Alma fue una recopilación de sus poesías, prologada por José María Perier, y se publicó en 1885.

A pesar de la limitada publicación de libros, Silva tuvo una presencia significativa en periódicos y revistas, donde colaboró con numerosos artículos, narraciones, poemas y traducciones de obras extranjeras. Entre los medios en los que participó, destacan Las dos Asturias, El Porvenir de Asturias, La Mujer Cristiana, La Ilustración Católica, La Defensa de la Sociedad y La Ilustración de los Niños. Además, en la revista La Educanda, dejó casi una treintena de colaboraciones que abarcaban desde leyendas históricas hasta poemas y reflexiones sobre la sociedad. En estos escritos, se puede ver claramente la influencia del romanticismo que dominaba la época, con una estética que exalta los sentimientos y las emociones.

Momentos clave

  1. 1861: El poeta Miguel Agustín Príncipe le dedicó la fábula Piedras de Mármol, un reconocimiento importante dentro de los círculos literarios de la época.

  2. 1861-1865: Durante este período, Silva se convirtió en una de las voces literarias más reconocidas, participando activamente en revistas y colaborando con un sinfín de escritos en publicaciones como La Educanda.

  3. 1865: Micaela de Silva participó en la publicación colectiva Poesías dedicadas a S.M. la Reina Isabel II al ceder a la Nación la mayor parte de su Real Patrimonio, donde dejó el poema La flor silvestre.

  4. 1909: Tras su fallecimiento, su obra fue recogida en la publicación Escritoras españolas contemporáneas, donde apareció su poema La rosa del invierno.

En sus escritos, Silva no solo abordó temas románticos típicos de la época, sino que también exploró la moralidad, la crítica social y la reflexión sobre el rol de la mujer en la sociedad. Su obra refleja un interés por las emociones y la lucha por el reconocimiento de la mujer en un mundo dominado por hombres.

Relevancia actual

La figura de Micaela de Silva sigue siendo relevante hoy en día, especialmente en el contexto del estudio de las escritoras románticas españolas. A pesar de que no fue tan conocida en su tiempo como otros autores de la época, su trabajo y su dedicación al arte literario la han convertido en una figura clave para comprender el lugar de las mujeres en la literatura del siglo XIX. Sus colaboraciones en una gran variedad de revistas y periódicos, así como sus publicaciones en volúmenes colectivos, consolidan su importancia en la historia literaria española.

El hecho de que haya escrito bajo el pseudónimo Camila Avilés también refleja la dificultad que las escritoras tenían para ser aceptadas bajo su propio nombre. Esta dualidad, junto con su prolífica producción literaria, la posiciona como una figura que trascendió su tiempo y cuyas obras continúan siendo estudiadas y apreciadas por su calidad y por el lugar que ocupó en la historia de la literatura femenina en España.

Micaela de Silva fue una de las precursoras de una larga lista de escritoras españolas que lograron destacar en un campo dominado por hombres, y su legado sigue siendo fuente de inspiración para quienes estudian la literatura española del siglo XIX.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Micaela de Silva (1809-1889). La destacada poetisa y escritora romántica española". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/silva-micaela-de [consulta: 10 de febrero de 2026].