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MúsicaBiografía

Sills, Beverly (1929-2007).

Cantante de ópera estadounidense, nacida el 25 de mayo de 1929 en Brooklyn (Nueva York) y fallecida en Nueva York, el 3 de julio de 2007, cuyo verdadero nombre era Belle Miriam Silverman. Hija de Morris Silverman, un inmigrante rumano dedicado a los seguros, y de Shirley (Bahn) Silverman, de origen ucraniano, se hizo famosa por su voz de coloratura de gran claridad y flexibilidad, así como por su gran personalidad y bondad. Su fama la precedió mucho antes de que pudiera realizar su debut en el Opera Metropolitan, que no tuvo lugar hasta que cumplió 46 años. Sills consiguió sus mayores éxitos cantando óperas de compositores italianos y, de modo especial, las de Gaetano Donizetti.

Convencido de los dones musicales de su hija, Morris Silverman le hizo tomar clases de danza, voz y locución, además de llevarla a numerosas audiciones musicales. En una de ellas, un concierto de Lily Pons, la pequeña expresó su deseo de sentarse muy cerca del escenario para observar bien todo lo que hacía la cantante con la boca y anunció que quería llegar a cantar un día como Lily Pons.

Realizó un primer debut interpretando The Wedding of Jack and Jill, con el que ganó su primer premio en la Miss Beautiful Baby de 1932, un concurso organizado en el parque Tompkins de Brooklyn. En los años 30, cuando sólo tenía cuatro años, consiguió entrar en la radio como cantante y bailarina de claqué; intervino en anuncios para la emisora WOR en el programa Uncle Bob's Rainbow House; en 1938 actuó en la película Uncle Sol Solves It. A los 7 años, la joven Bubbly podía cantar 22 arias diferentes, que aprendía escuchando los discos de su madre; a los 12 años comenzó a estudiar canto con la profesora norteamericana Estelle Liebling. Se retiró temporalmente de la interpretación para dedicarse por completo a la educación académica en la escuela de Brooklyn y en el Erasmus Hall High School. Posteriormente acudió al Professional Children's School de Manhattan.

En 1945 su carrera empezó a despegar bajo la supervisión y la guía del productor de Broadway J.J. Schubert, que estaba decidido a hacer de ella una estrella musical. Ese mismo año realizó una gira con la compañía de ópera de Gilbert y Sullivan y sus compromisos empezaron a incluir al año siguiente papeles protagonistas en varias operetas como Rose Marie, Countess Maritza y The Merry Widow. En los años siguientes pasó por diversas compañías de ópera y realizó apariciones especiales en varios centros operísticos a lo largo de Estados Unidos.

Debutó en la gran ópera en 1947 como la gitana española Frasquita en la Carmen de Bizet, con la Philadelphia Civic Opera. Tras la muerte de su padre, acaecida en 1949, cantó en un club privado y después realizó una gira de costa a costa con la compañía de Ópera de Charles L. Wagner. Su papel como Helena de Troya en Mefistófeles de Boito en la Ópera de San Francisco, estrenada el 15 de septiembre de 1953, fue un éxito ilimitado, pero no así su repetición en la Ópera de Nueva York; no fue hasta 1955 cuando finalmente se unió a la compañía, en la que debutó como Rosalinda en Die Fledermaus de Johann Strauss.

En 1956 creó el papel de Baby Doe en la ópera folclórica de Douglas Moore titulada The Ballad of Baby Doe. En 1979 fue nombrada directora general de esta institución. Con el fin de acercar la ópera a una audiencia más amplia, fomentó la transmisión en directo y la producción de óperas en inglés.

En 1956 Sills contrajo matrimonio con Peter Bulkeley Greenough, editor asociado de una empresa familiar, la Cleveland Plain Dealer. Trágicas circunstancias familiares la obligaron a abandonar los escenarios en 1961, cuando descubrió que su hija de dos años sufría pérdida irreversible de oído y cuando sólo unos meses después nació su segundo hijo, Peter Jr., con discapacidad mental. Decidió dedicarse por entero a ambos, pero unos años después su marido y el entonces director general de la Ópera de Nueva York, Julius Rudel, la persuadieron para que regresara a los escenarios. Volvió en 1963 para cantar en Don Giovanni, El rapto en el Serrallo y Il Trittico. Su interpretación de Cleopatra en la compañía de la Ópera de la Ciudad de Nueva York en 1966, una producción de Julio César de Georg Friderich Haendel, le proporcionó fama internacional como intérprete del repertorio de coloratura.

Sills realizó desde entonces diversas apariciones en varios teatros europeos, entre otros la Scala de Milán en 1969 y el Covent Garden de Londres en 1970. Su debut en el Opera Metropolitan lo realizó en el papel de Palmira en Le Siège de Corinthe de Gioacchino Rossini en 1975, un éxito sin precedentes. Publicó una autobiografía titulada Bubbles: A Self-Portrait, en 1976. Entre 1979 y 1989 fue directora de la Ópera de la Ciudad de Nueva York, que restauró financiera y administrativamente, y le devolvió la estabilidad tras varios años de desastre. Gradualmente fue abandonando la interpretación, aunque aceptó interpretar el papel protagonista de Juana la Loca en la obra de Menotti, cuando la ópera quiso agasajarla con motivo de la celebración de sus 50 años.

A lo largo de su carrera, fue conocida especialmente por vigorizar la ópera y por rescatar papeles de gran dificultad. En un esfuerzo por animar a los jóvenes intérpretes y llegar hasta las audiencias jóvenes, Sills presentó y participó como narradora en varios conciertos televisados, los Conciertos de Gente Joven de la Filarmónica de Nueva York.

Sills ha servido en diversos departamentos gubernamentales como la President's Task Force, en el departamento de Artes, y el National Endowment for the Arts; también ha defendido con firmeza que los valores de las fundaciones del gobierno para las artes descansan en el reconocimiento de la vida cultural como parte vital de la sociedad americana.

Además de su actividad profesional, hay que destacar su entrega a diversas causas sociales: ha dedicado esfuerzos a la fundación March of Dimes para personas con discapacidades de nacimiento (1971).

En enero de 1994, Sills regresó a la administración artística cuando fue elegida por unanimidad directora del Lincoln Center, centro en el que pretendió extender los programas educativos para jóvenes y llenar las salas de jóvenes oyentes.

Cuando en 1980, a los 51 años de edad, bajó finalmente el telón de su carrera como cantante, según sus propias palabras para "poner su voz a dormir de manera que lo haga tranquilamente y con orgullo", dejó un impresionante legado operístico. Sills ha sido aclamada por papeles muy diversos como la reina de Shemakha en Le Coq d'Or de Rimsky-Korsakov; Manon, en la ópera del mismo título de Massenet; Lucía en Lucia di Lammermoor de Donizetti; y las tres protagonistas de la trilogía II Trittico de Puccini, Sor Angélica, Giorgetta y Lauretta.

Entre los muchos galardones con que fue honrada destaca la Medalla Presidencial de la Libertad, que le fue otorgada en 1980. Ganó, entre otros, el Premio Edison europeo y el Grammy americano. Protagonizó 8 óperas en televisión en la PBS y algunos programas especiales como Profile in Music, que ganó un Premio Emmy, A Conversation with Beverly Sills y el famoso Sills and Burnett at the Met, junto a Carol Burnett.

Autor

  • Cecilia Guiter Viader