A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z
MúsicaBiografía

Schütz, Heinrich (1585-1672).

Compositor alemán, nacido el 14 de octubre del año 1585 en la ciudad de Köstritz, y fallecido el 6 de Noviembre de 1672 en Dresden. Siguiendo la práctica habitual en su época, el nombre de Heinrich Schütz fue latinizado como Henricus Sagittarius, si bien ha pasado a la posteridad bajo la forma germana.

Los primeros años.

Hijo de Christoph Schütz y de su segunda esposa, Euphrosyne Bieger, el destino de Heinrich podría haber sido, lo mismo que en el caso de varios de sus hermanos, el de estudiar leyes para acabar convirtiéndose en jurista. Sin embargo, desde su niñez destacó por la habilidad que poseía para leer música, por la belleza de su voz y por su gusto para cantar. Estas aptitudes para todo lo que tuviera que ver con la música se pusieron de manifiesto a partir del día en el que el Heinrich, que entonces había alcanzado ya la edad de trece años, fue escuchado por el Landgrave Moritz, cuando este señor territorial germano pasó una noche en una de las casas de huéspedes que poseía el padre del joven músico. Su admiración fue tanta que ofreció a Christoph Schütz hacerse cargo de la manutención y la educación de su hijo en su residencia de Kassel. A pesar de que en un principio el padre se resistió a dejar marchar a su hijo, terminó cediendo a las pretensiones de Moritz, seguro de que el joven Heinrich podría acceder de este modo a una esmerada formación, así como a un tipo de vida que le hubiera resultado inaccesible en otras condiciones.

En su nueva residencia, Heinrich Schütz sirvió como niño de coro en la casa de su protector, bajo las instrucciones de Georg Otto, quien ocupaba el puesto de Kappellmeister (Maestro de Capilla) en dicha institución. Mientras tanto, asistía a las lecciones impartidas en el prestigioso Collegium Mauritianum, fundado por el propio Moritz. Al acabar su formación escolar, Schütz comenzó a estudiar leyes en la universidad de Marburg, pero cuando poco tiempo después recibió del propio Landgrave Moritz la información de que el compositor Giovanni Gabrieli se encontraba todavía vivo y capaz de impartir lecciones, el joven Heinrich no pudo resistirse a la tentación de abandonar sus estudios de leyes y partir hacia Italia, recibiendo para ello la ayuda económica de su protector.

Los años de formación en Italia.

En Venecia, Giovanni Gabrieli, quien ocupaba desde hacía años el puesto de organista de la Catedral de San Marcos, acogió a Schütz como a uno de sus alumnos predilectos e insistió para que Moritz prorrogara la ayuda económica que prestaba al joven músico de tal manera que éste pudiera recibir sur lecciones durante más tiempo que el previsto en un principio. Bajo la tutela de Gabrieli, Schütz compuso un libro de madrigales elaborados según el estilo italiano. En estas primeras composiciones, el compositor alemán puso en práctica los conocimientos adquiridos de su maestro italiano en el técnicas contrapuntísticas. El dominio de estas técnicas le resultaría muy útil a partir de entonces y contribuiría, acabada ya su etapa de formación, a hacer de él el compositor más reconocido de la Alemania de su tiempo.

El regreso a Alemania. La aplicación de las técnicas italianas a los patrones y el estilo compositivo alemán.

El retorno de Shütz a su país natal tuvo lugar algunos meses después de la muerte de Gabrieli, ocurrida en agosto del año 1612. A partir de este momento, el compositor ocupó un cargo remunerado en la capilla del que durante muchos años había sido su protector, el Landgrave Moritz. Sin embargo, no pasaría mucho tiempo antes de que el Elector Johann Georg I de Sajonia, quien en aquellos momentos necesitaba contratar a varios músicos para completar su capilla, decidiera ponerse en contacto con Moritz para solicitarle los servicios de Schütz. El elector conocía el hecho de que en la corte de Moritz había comenzado un período de luto, lo que significaba invariablemente la interrupción de una gran parte de la actividad musical regular. Ante semejante petición, el Landgrave no pudo negarse a cederle los servicios de su protegido, quien viajó a Dresden en el año 1614 con el propósito inicial de incorporarse a la capilla musical del elector de forma temporal, como asistente del también compositor Michel Praetorius, quien llevaba a cabo las tareas de maestro de capilla visitante. Más adelante, el elector solicitaría una prórroga de los servicios del músico que, a regañadientes, le sería concedida por Moritz. En cualquier caso, Schütz se encontraba destinado a abandonar para siempre el servicio del que había sido su protector a lo largo de su etapa de formación, debido a la insistencia de Johann Georg de Sajonia para que el músico permaneciera a su servicio.

Las funciones que el compositor desempeñaba en la corte de Dresden consistían principalmente en la provisión de música para los servicios religiosos, así como en la composición de obras que debían ser interpretadas con ocasión de las celebraciones cortesanas. Habitualmente, Schütz asumía también las tareas de director musical de este repertorio al frente de la capilla asociada a la corte sajona (véase capilla musical). Además, con el tiempo el músico fue admitiendo a diversos pupilos a quienes impartía sus enseñanzas, siguiendo un método parecido al que él mismo había practicado años atrás como alumno de Giovanni Gabrieli. Transcurridos los años, algunos de estos discípulos, como Matthias Weckmann, llegarían a convertirse ellos mismos en compositores.

En el tiempo en el que Heinrich Schütz trabajó al frente de la capilla musical de la corte del elector tuvo la oportunidad de adaptar a las prácticas musicales alemanas los modelos aprendidos en italia. Además, el músico influyó considerablemente para que se intensificara el tráfico de cantantes e instrumentistas entre la corte alemana y las capillas italianas, que en la época proveían de intérpretes a buena parte de las capillas europeas. De esta época datan sus Psalmen Davis (Salmos de David), publicados en Dresden en 1619, una colección de salmos y motetes en los que el compositor procuró fundir las técnicas de escritura policoral aprendidas en Italia con el estilo y la lengua germanas. Desde su puesto de rector de la capilla de la corte de Dresde, el que era entonces el establecimiento musical más importante de la Alemania protestante, la fama de Heinrich Schütz fue acrecentándose a lo largo de los años, lo que dio lugar a la colaboración del músico con diversas capillas musicales asociadas a otras cortes y catedrales. Entre estas colaboraciones, destacó la establecida con el príncipe Heinrich Posthumus de Reuss en su corte establecida en la ciudad de Gera, así como la que llevó a cabo con las autoridades de la catedral de Magdeburg para la reorganización de la capilla musical asociada a este centro religioso. En esta última tarea, el músico colaboró con los compositores Michel Praetorius y Samuel Scheidt.

La vuelta a Italia y el contacto con Claudio Monteverdi. La importación del modelo operístico italiano a las cortes alemanas.

Aproximadamente en la misma época en la que tenían lugar estos acontecimientos, en el año 1619, el músico contrajo matrimonio con la joven Magdalena Wildeck, que moriría tan sólo seis años después, en 1625. La muerte de su esposa sumió al músico en un período de gran tristeza que lo llevó, pasado un tiempo, a llevar a cabo una segunda visita al país donde habían transcurrido los años felices de su formación bajo el magisterio de Giovanni Gabrieli. De vuelta en Italia, Schütz entró en contacto con el músico Claudio Monteverdi, que en aquellos momentos se encontraba en el período de mayor esplendor de su carrera musical. Los nuevos contactos con los músicos italianos, esta vez ya como compositor reputado y no como simple aprendiz, permitieron a Schütz apreciar hasta qué punto había evolucionado el estilo compositivo italiano, y esto no solamente en lo que se refiere al repertorio eclesiástico, sino también dentro del ámbito de la música profana. Tras el conocimiento de la evolución musical que había tenido lugar en Italia desde los años en los que el entonces joven músico recibía las lecciones de Gabrieli, Heinrich Schütz emprendió el proyecto, revolucionario dentro de la tradición musical germana, de poner música a un libreto operístico, el compuesto por el poeta Ottavio Rinuccini bajo el título de Dafne. Esta ópera, que varias décadas antes había sido puesta en música por compositores italianos como Jacopo Peri, pasa por ser la primera ópera con partitura firmada por un compositor alemán y fue representada en el castillo de Hartenfels de Torgau con ocasión de la boda entre Sophia Eleonora, hija del príncipe elector, y el Landgrave Georg II de Hessen-Darmstadt. Desafortunadamente, la partitura de la ópera permanece perdida. En todo caso, la admiración del compositor por las obras de sus contemporáneos no se limitó a los músicos italianos, como Gabrieli o Monteverdi, sino que se extendió también a músicos germanos como Johann Hermann Schein, a quien, con ocasión de su fallecimiento ocurrido en el año 1630, dedicó un motete: el que lleva el número 277 en el catálogo de las obras de Schütz, el Schütz Werke Verzeichnis, conocido tradicionalmente por las iniciales SWV.

En las décadas de los años treinta y cuarenta, Heinrich Schütz, que practicaba ya de manera habitual la colaboración con diversas cortes alemanas comenzó también a mantener contactos regulares con las capillas musicales de Dinamarca. En un principio, el músico fue requerido por la corte danesa del rey Christian IV, con el objetivo de que llevara a cabo una reorganización de su capilla. Años después, el músico elaboraría para la corte de Dinamarca composiciones tan significativas como las Exequias Musicales (Musicalische Exequien) que fueron interpretadas por primera vez con ocasión del fallecimiento del príncipe Heinrich Posthumus, en cuya capilla había servido Schütz anteriormente. En todo caso, el músico nunca dejaría de considerar la corte electoral de Dresden como su puesto de referencia, incluso en aquellas épocas de su vida en las que se ausentó de ella durante largos períodos de tiempo con el propósito de llevar a cabo colaboraciones con las capillas musicales de otros lugares. Aún así, ya en el año 1645, cuando Heinrich Schütz contaba con sesenta años de edad y había servido a la capilla de Dresden a lo largo de treinta, el músico expresó su deseo de retirarse de la mayor parte de las actividades que llevaba consigo el cargo de maestro de capilla. A juzgar por su propio testimonio, expresado en una carta firmada por él mismo y fechada en el año 1645, el compositor se encontraba desilusionado ante la decadencia que la capilla electoral había experimentado a lo largo de los años inmediatamente anteriores, además de fatigado por su avanzada edad. No obstante, el músico procuró reservarse el derecho a dirigir la capilla en ocasiones especiales, particularmente en aquellas en las que la corte del elector recibiera a visitantes extranjeros. A partir de este momento, Heinrich Schütz llevó a cabo una retirada parcial de sus obligaciones al frente de la capilla, si bien el elector Johann Georg nunca le permitió abandonar totalmente la corte sajona como hubiera deseado el compositor. Desde estos momentos hasta su muerte, Schütz se dedicó con particular empeño a la composición.

La producción musical de Schütz.

Heinrich Schütz, quien tanto en su época como en los años posteriores a su muerte, en los que muchos de sus pupilos llevaron a cabo una brillante actividad musical, había sido considerado como el compositor más grande de Alemania, cayó en el olvido a partir de entonces hasta que, ya en el siglo XIX, su obra fue redescubierta por el musicólogo Carl von Winterfeld. A partir de este momento, se llevó a cabo una tarea de rescate y reedición de sus composiciones. Entre los primeros músicos que prestaron su atención a las obras de Heinrich Schütz destaca el nombre de Johannes Brahms, quien en 1864 dirigió su obra Saul, Saul, was verfolgst du mich (SWV 415). En resumen, puede decirse que la importancia de la obra de Schütz dentro de la historia de la música se debe, no solamente a los valores técnicos y estéticos que caracterizan sus composiciones, sino también al hecho de que puede ser considerado como la figura que, dentro de la historia musical de Alemania, enlaza la tradición renacentista, enriquecida con los modelos y el estilo compositivo italiano, con la música del período barroco, cuyo compositor más representativo sería Johann Sebastian Bach.

Entre las composiciones más representativas de la obra de Heinrich Schütz pueden destacarse sus Cantiones Sacrae, una colección de obras a cuatro voces acompañadas por órgano sobre textos sacros en alemán; sus Symphoniae sacrae, un conjunto de composiciones destinadas a ser interpretadas por parte de diversas composiciones vocales e instrumentales, que incluyen violas, cornetos, bajones, flautas, etc., todas ellas basadas en textos de asunto sacro en latín; o sus Musicalische Exequien o sus Siete Palabras de nuestro Salvador (Die sieben Worte unsers lieben Erlösers und Seeligmachers Jesu Christi).

Bibliografía.

  • WEIFZSÄCKER, G.: Heinrich Schütz: Lobgesang einer Lebens, Stuttgart, 1952.

  • FAULKNER, Q.: The “Symphoniae Sacrae” of Heinrich Schütz: a Manual for Performance, Nueva York, 1975.

  • SCHMALZRIEDT, S.: Heinrich Schütz und andere zeitgenössische Musiker in der Lehre Giovanni Gabrielis, Neuhausen, 1972.

Discografía.

SCHÜTZ, H.: 12 Symphoniae Sacrae III (Op. 12 (1650)/RCA Deutsche Harmonia Mundi 7910-2-RC Frieder Bernius/Musica Ficta & Dammerchor Stuttgart).
SCHÜTZ, H.: Motets & “Musicalische Exequien” (Op. 7/Archiv 423405-2).
SCHÜTZ, H.: Psalmen David (26 Salmos, Op. 2/Sony Vivarte S2K48042. Frieder Bernius/Musica Ficta & Kammerchor Stuttgart).
SCHÜTZ, H. y otros: De Vitae Fugacitate (Claudio Cavina, Rossana Bertini, Roberto Balconi. Concerto delle Viole. Dir: Roberto Gini. Glossa GCD920901).
SCHÜTZ, H. y otros: Deutsche Barock Kantaten (V) (Greta de Reyghere, Agnès Mellon Dominique Visse, Guy de Mey, Ricercar Consort. Capella Ricercar. Ric 060048).
SCHÜTZ, H. y otros: De Profundis (Cantatas del Barroco alemán. Maria Zedelius, Michael Schopper. Musica Antiqua Köln. Reinhard Goebel. 437 079-2 AT).

Autor

  • Lucía Díaz Marroquín