San Juan y Domingo, Nicolás Francisco (ca. 1640-post. 1687). El pionero de las topografías médicas en España

San Juan y Domingo, Nicolás Francisco, fue un médico español de notable relevancia en su época, nacido en la localidad de Bádenas, Zaragoza, alrededor de 1640. Su obra y su influencia perduran en la historia de la medicina española, principalmente por su dedicación al estudio de las enfermedades endémicas de su región y por sus contribuciones al desarrollo de las llamadas topografías médicas, un campo que fue fundamental en la ciencia médica durante la Ilustración y gran parte del siglo XIX.

Orígenes y contexto histórico

Nicolás Francisco San Juan y Domingo nació en una época donde la medicina se encontraba en una fase de transición, enfrentándose tanto a las ideas galénicas tradicionales como a las nuevas corrientes científicas y filosóficas que comenzaban a arraigar en Europa. En Zaragoza, ciudad que marcaría su vida y carrera, se formó en la Universidad de Zaragoza, donde recibió una sólida educación en medicina bajo la tutela de médicos destacados, como su maestro José Lucas Casalete, una de las figuras más influyentes en su formación académica.

Durante el siglo XVII, la medicina se encontraba fuertemente influenciada por las enseñanzas de Hipócrates, Galeno y otros filósofos clásicos. Sin embargo, surgían cada vez más tendencias que desafiaban los métodos tradicionales. San Juan y Domingo, aunque profundamente respetuoso con la tradición galénica, fue uno de los primeros en integrar nuevas ideas que aún no eran de dominio común en España, particularmente en el campo de la fisiología y la patología.

Logros y contribuciones

El mayor legado de Nicolás Francisco San Juan y Domingo radica en su obra más destacada: De morbis endemiis Caesar-Augustae (1686), uno de los primeros libros que exploró las características de las enfermedades endémicas a través del estudio detallado de los factores ambientales que influían en su desarrollo. Esta obra se inscribe dentro de las llamadas topografías médicas, un género inspirado en el tratado hipocrático Del aire, las aguas y los lugares. En él, San Juan y Domingo describe minuciosamente el clima, la geografía y las costumbres de los habitantes de Zaragoza, con el objetivo de relacionar estos factores con las principales enfermedades de la zona.

Su enfoque era moderado y basado en los principios galénicos, pero también incorporaba conceptos modernos de la medicina. Aceptaba elementos científicos más recientes, como la circulación sanguínea propuesta por Santorio Santorio y la teoría de la perspiratio insensibilis (transpiración insensible), y se mostró receptivo al uso de medicamentos químicos. Sin embargo, se oponía a otras ideas de la medicina moderna de la época, como la teoría iatroquímica de la fiebre de François de le Boe (Sylvius) y las doctrinas de Thomas Sydenham sobre la patogenia de la fiebre.

San Juan y Domingo también se dedicó a defender su visión sobre las enfermedades y su tratamiento en Zaragoza, donde destacó el uso de la sangría como un recurso terapéutico. Argumentaba que muchas de las enfermedades comunes en la región se debían a una plétora sobreestimulante, un desequilibrio del cuerpo que requería la extracción de sangre como medida preventiva.

Momentos clave

  • 1663: Nicolás Francisco San Juan y Domingo comienza a ejercer la medicina en Zaragoza, donde se consolidó como un médico reconocido.

  • 1686: Publica De morbis endemiis Caesar-Augustae, obra fundamental para el estudio de las enfermedades endémicas y las condiciones geográficas que las influencian. En ella, describe no solo la ciudad de Zaragoza sino también las enfermedades predominantes en la zona, conectando el entorno físico y social con la patología.

  • Refutación de teorías médicas modernas: A lo largo de su carrera, San Juan y Domingo criticó las nuevas corrientes iatroquímicas que estaban ganando terreno. Refutó las ideas de Francisco de Elcarte, discípulo de su maestro Casalete, especialmente en lo relacionado con la sangría y la teoría de la fiebre.

Relevancia actual

La importancia de Nicolás Francisco San Juan y Domingo radica no solo en sus contribuciones a la medicina de su tiempo, sino también en cómo estas influenciaron la medicina moderna, particularmente en lo que respecta a la topografía médica. Su obra sirvió como antecedente para el desarrollo de estudios sobre las enfermedades locales, lo cual se convirtió en una herramienta valiosa durante la Ilustración y la consolidación de la medicina moderna en España.

Hoy en día, su figura permanece como un ejemplo de los avances que se dieron en la medicina española del siglo XVII. Su obra sigue siendo un punto de referencia para los historiadores de la medicina, quienes valoran tanto sus innovaciones como sus críticas a las teorías dominantes de su época.

Bibliografía

  • De morbis endemiis Caesar-Augustae. Opus pro ineuntibus praxim veram et tutam medendi viam ostendens, Zaragoza, Herederos de D. Dormer, 1686.

  • Tratado de las fiebre erráticas intermitentes y sus crisis en Aragón (manuscrito no localizado).

Fuentes:

  • HERNÁNDEZ MOREJÓN, A.: Historia bibliográfica de la medicina española, 7 vol., Vda. de Jordán e hijos, 1842-1852, vol. VI, pp. 241-245.

  • LÓPEZ PIÑERO, José María: La introducción de la ciencia moderna en España, Barcelona, Ariel, 1969.

  • LÓPEZ PIÑERO, J. M.: Ciencia y técnica en la sociedad española de los siglos XVI y XVII, Barcelona, Labor, 1979.

  • BALLESTER AÑÓN, R.: La primera topografía médica moderna en España: “De morbis endemiis Caesar-Augustae” (1686). En: Medicina e Historia. Libro homenaje al Prof. Laín Entralgo, Madrid, Universidad Complutense, 1980, pp. 45-62.

  • LÓPEZ PIÑERO, J. M.: Los orígenes en España de los estudios sobre salud pública, Madrid, Ministerio de Sanidad y Consumo, 1989.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "San Juan y Domingo, Nicolás Francisco (ca. 1640-post. 1687). El pionero de las topografías médicas en España". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/san-juan-y-domingo-nicolas-francisco [consulta: 6 de febrero de 2026].