San Epifanio, Juan Antonio «Epi» (1959-VVVV): Un ícono del baloncesto español
San Epifanio, conocido popularmente como Epi, nació en Zaragoza el 1 de agosto de 1959. A lo largo de su extensa carrera deportiva, Epi se consolidó como uno de los más grandes exponentes del baloncesto español, tanto en el ámbito nacional como internacional. Su trayectoria está marcada por grandes logros, una técnica depurada y una pasión que lo llevó a convertirse en una figura emblemática en el baloncesto español y en la historia de los Juegos Olímpicos.
Orígenes y contexto histórico
La historia de Epi comienza en la ciudad de Zaragoza, donde, como muchos grandes deportistas, su pasión por el baloncesto se forjó desde temprana edad. Creció en una familia vinculada al deporte, ya que era hermano de otros dos jugadores de baloncesto, siendo el más famoso Herminio. La relación con el baloncesto parecía casi natural, y a una edad temprana, Epi ya se destacaba por su altura y habilidades, que serían la base de su éxito posterior.
Comenzó a practicar baloncesto en su colegio de Santo Tomás, donde a los doce años ingresó al club Helios de Zaragoza. En su paso por este equipo, mostró una gran proyección, destacándose en los equipos juveniles y junior. Desde ese momento, Epi ya se veía inmerso en el baloncesto profesional, con la meta clara de seguir los pasos de sus hermanos mayores.
Logros y contribuciones
La carrera de Epi dio un giro definitivo en 1977 cuando fue fichado por el FC Barcelona. Este paso marcó el inicio de una exitosa etapa en su vida, ya que, al poco tiempo, formó parte de uno de los equipos más destacados de Europa. Su aportación al baloncesto español es incuestionable, logrando una serie de títulos y reconocimientos que lo colocaron en la élite mundial. A lo largo de su carrera, Epi conquistó varios campeonatos y copas, incluyendo:
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7 Campeonatos de Liga
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10 Copas del Rey
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3 Ligas de Cataluña
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2 Recopas de Europa (1985 y 1986)
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1 Copa Korac (1987)
Además, fue tres veces finalista de la Liga de la Copa de Europa de clubes, en los años 1984, 1990 y 1991. Uno de sus mayores logros fue obtener la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980. Posteriormente, se consagró en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, donde consiguió la medalla de plata, un hito que marcó su carrera y la del baloncesto español.
Durante su participación en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 y Barcelona 1992, Epi demostró una vez más su calidad y dedicación, aunque en estos últimos, el equipo español no pudo llegar a las medallas, finalizando en la quinta posición. Sin embargo, uno de los momentos más especiales de su carrera fue el honor de portar la Antorcha Olímpica hasta el Estadio Olímpico de Barcelona 1992, un acto que quedará en la memoria de todos los aficionados al baloncesto.
En 1990, su talento fue reconocido internacionalmente al ser elegido mejor jugador europeo de la década de los ochenta por el diario deportivo francés L’Equipe, un galardón que se suma a otros reconocimientos importantes, como su nombramiento como Gran Maestre del baloncesto español en 1993.
Momentos clave
A lo largo de su carrera, Epi protagonizó una serie de momentos clave que consolidaron su figura como uno de los mejores baloncestistas de la historia de España. Algunos de los más destacados incluyen:
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Su debut internacional con la selección española en 1979, cuando se enfrentó a Cuba en un partido disputado en Móstoles.
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Su récord personal de puntuación, logrado en 1987 en Reggio Calabria, cuando anotó 41 puntos frente a Italia.
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Su retiro definitivo del baloncesto profesional en 1995, tras disputar el quinto y decisivo encuentro por el título de Campeón de Liga frente al Unicaja en el Palau Blaugrana. Este partido marcó el fin de 21 años de carrera profesional.
Epi no solo dejó huella en las competiciones deportivas, sino también en la sociedad. En 1996, tras su retiro, continuó su labor en favor de la comunidad, suscribiendo un compromiso con Aldeas Infantiles SOS y poniendo en marcha un programa para recaudar fondos destinados a los niños acogidos por la institución.
Relevancia actual
Hoy en día, el legado de San Epifanio sigue vivo en la memoria colectiva del baloncesto español. Su nombre es sinónimo de excelencia, disciplina y pasión por el deporte. A lo largo de los años, ha sido una figura muy respetada tanto en el ámbito deportivo como fuera de él. Aunque ya no juega, su legado continúa influyendo en las generaciones actuales de baloncestistas.
Su contribución al baloncesto va más allá de los logros deportivos. Epi demostró que el trabajo en equipo y la dedicación son fundamentales para alcanzar la cima, y su éxito ha sido un modelo a seguir para muchos jóvenes deportistas. La presencia de figuras como él sigue siendo clave para que el baloncesto español siga creciendo y evolucionando en el panorama mundial.
Resumen de logros más importantes
A lo largo de su carrera, Epi dejó una huella imborrable en el baloncesto español y mundial. Estos son algunos de sus logros más destacados:
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7 Campeonatos de Liga ACB
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10 Copas del Rey
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2 Recopas de Europa (1985, 1986)
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1 Copa Korac (1987)
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Medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980
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Medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984
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Mejor jugador europeo de la década de los 80 (1990)
Su trayectoria no solo es recordada por sus títulos, sino también por su liderazgo, su pasión por el baloncesto y su legado en la sociedad, que lo convierte en un referente tanto dentro como fuera de las canchas.
A día de hoy, San Epifanio sigue siendo un referente y un verdadero ícono del baloncesto español, admirado por su dedicación, su profesionalismo y su amor por el deporte.
MCN Biografías, 2025. "San Epifanio, Juan Antonio «Epi» (1959-VVVV): Un ícono del baloncesto español". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/san-epifanio-juan-antonio [consulta: 21 de febrero de 2026].
