Andrés Manuel del Río (1764-1849). El pionero español en la mineralogía moderna
Andrés Manuel del Río (1764-1849) fue un mineralogista español de gran relevancia, cuyas contribuciones a la ciencia no solo trascendieron las fronteras de España, sino que dejaron una marca indeleble en el campo de la química y la mineralogía. Nacido en Madrid y fallecido en México, Del Río es reconocido principalmente por el descubrimiento en 1801 del vanadio, un metal crucial en la química moderna. A lo largo de su vida, Del Río se dedicó a estudiar la mineralogía y la geología, dejando un legado que lo posiciona como uno de los precursores más importantes de la ciencia en Hispanoamérica.
Orígenes y contexto histórico
Andrés Manuel del Río nació en Madrid en 1764. Desde joven, mostró una gran aptitud para la ciencia y las matemáticas. Comenzó su formación en el Instituto de San Isidro de Madrid y más tarde ingresó en la Universidad de Alcalá de Henares, donde se destacó en sus estudios. Durante su tiempo en España, fue influenciado por importantes figuras de la época, como el científico José Solano. Este impulso académico lo llevó a continuar su educación en el extranjero, un paso que resultó crucial para su futuro.
A finales de la década de 1780, Del Río se trasladó a Francia para continuar su formación. En París, estudió química con el destacado científico Jean Darcet, además de incursionar en medicina e historia natural. En 1789, Del Río se trasladó a la Escuela de Minas de Freiberg en Alemania, donde fue discípulo de Abraham G. Werner, un reconocido mineralogista. Durante esta época, Del Río tuvo la oportunidad de conocer a Alexander von Humboldt, con quien más tarde mantendría una relación cercana.
Del Río no solo se limitó a estudiar en Europa, sino que también emprendió viajes a otros centros científicos, como la Real Escuela de Minería de Schemnitz en Hungría. Allí, perfeccionó sus conocimientos en mineralogía y geología, disciplinas que serían fundamentales en su carrera. En 1791, visitó las industrias metalúrgicas en Inglaterra, lo que amplió aún más su conocimiento sobre la minería y la extracción de metales.
Logros y contribuciones
Uno de los logros más significativos de Andrés Manuel del Río fue su descubrimiento del vanadio en 1801, un metal que él inicialmente llamó eritronio. Este descubrimiento tuvo lugar mientras analizaba una mena de plomo de Zimapán en México, donde residía. El vanadio, como se sabe hoy, fue redescubierto en 1830 por el químico Nils Gabriel Sefström, aunque la prioridad del descubrimiento fue atribuida originalmente a Del Río. Lamentablemente, las muestras del mineral fueron malinterpretadas por los científicos europeos, y el nombre de eritronio fue reemplazado por el de vanadio, en honor al redescubrimiento.
A pesar de esta omisión en el reconocimiento de su descubrimiento, Del Río continuó con su labor investigadora. Fue un científico prolífico, publicando una serie de trabajos en el campo de la mineralogía y la geología. En 1795, comenzó a enseñar en la Escuela de Minería de México, donde desarrolló un programa académico centrado en la mineralogía, la geognosia y la paleontología. Durante este periodo, publicó el primer volumen de sus influyentes Elementos de orictognosia, una obra que completó diez años después, consolidándose como una de las principales fuentes de conocimiento sobre los minerales.
Además de su trabajo en la mineralogía, Del Río fue un innovador en el campo de la ingeniería minera. Durante la guerra contra Inglaterra, y ante la amenaza de que los envíos de minerales desde la metrópoli se vieran interrumpidos, Del Río estableció en Michoacán la primera fundición industrial de hierro y acero en Hispanoamérica. Esta iniciativa no solo contribuyó al desarrollo económico de la región, sino que también marcó un hito en la industria minera del continente.
En el campo de la tecnología minera, Del Río fue reconocido por su habilidad para diseñar maquinaria para el desagüe de las minas, especialmente una bomba que imitaba las que funcionaban en Hungría. Esta innovación fue elogiada por Alexander von Humboldt, quien destacó la importancia de la tecnología de Del Río en la mejora de las condiciones de trabajo en las minas.
Momentos clave
A lo largo de su vida, Andrés Manuel del Río fue testigo de varios momentos clave tanto en su carrera como en la historia de México. En 1820, fue elegido diputado por Nueva España a las Cortes españolas, donde mostró su apoyo a los ideales liberales y a la independencia de México. Durante su estancia en España, recibió varias ofertas para dirigir explotaciones mineras, entre ellas la de dirigir las minas de Almadén y el Museo de Ciencias de Madrid, ofertas que rechazó para regresar a México.
Sin embargo, en 1828, cuando las autoridades mexicanas decidieron expulsar a los españoles del país, Del Río optó por el exilio voluntario. Se trasladó a Filadelfia, donde pasó cuatro años y continuó su labor científica, publicando la segunda edición de sus Elementos de Orictognosia. También participó activamente en la American Philosophical Society, una de las principales instituciones científicas de la época.
En 1834, Del Río regresó a México y retomó su cátedra de mineralogía. En 1841, publicó un Manual de Geología, una obra que describía con detalle la flora y fauna fósiles de la región mexicana, con especial énfasis en los especímenes encontrados en territorio mexicano. Este trabajo consolidó su reputación como un pionero en la ciencia de la geología y mineralogía en América Latina.
Relevancia actual
La figura de Andrés Manuel del Río es fundamental para comprender los orígenes de la mineralogía y la geología modernas. Su trabajo no solo influyó en el desarrollo científico de México, sino que también tuvo un impacto duradero en Europa, especialmente en lo que respecta al descubrimiento del vanadio y la mejora de las técnicas de minería.
Su legado académico sigue vivo a través de sus publicaciones y su influencia en científicos posteriores. Entre sus contribuciones más relevantes están las traducciones de las obras de científicos de renombre como Martin Heinrich Klaproth, Jöns Jacob Berzelius, y René Just Haüy, entre otros. Su trabajo en mineralogía y geología sigue siendo un referente para las generaciones actuales de científicos en el ámbito de las ciencias de la tierra.
Del Río no solo es recordado por sus contribuciones científicas, sino también por su valentía en la defensa de los ideales liberales y su apoyo al movimiento independentista mexicano. A través de su vida, mostró cómo la ciencia y el compromiso político pueden entrelazarse para dejar una huella significativa en la historia de una nación.
Bibliografía
-
Elementos de Orictognosia, 1795.
-
Manual de Geología, 1841.
Su trabajo y legado siguen siendo fuente de inspiración y estudio para todos aquellos interesados en la historia de la ciencia y la minería en América Latina.
MCN Biografías, 2025. "Andrés Manuel del Río (1764-1849). El pionero español en la mineralogía moderna". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/rio-andres-manuel-del [consulta: 10 de febrero de 2026].
