Francisco de la Reina (s. XVI): El Veterinario que Antecedió la Teoría de la Circulación Sanguínea

Francisco de la Reina fue un veterinario español cuyo nombre ha quedado marcado en la historia de la medicina veterinaria, principalmente por su obra Libro de Albeitería. Aunque muchos de los detalles de su vida son inciertos, su legado sigue siendo relevante hasta nuestros días debido a su amplia contribución al conocimiento de la fisiología animal y la cirugía veterinaria. A lo largo de su carrera, de la Reina se destacó no solo por su habilidad práctica, sino también por su profundo conocimiento teórico, que le permitió alcanzar un reconocimiento considerable en su tiempo.

Orígenes y Contexto Histórico

Francisco de la Reina nació en el siglo XVI, una época en la que la medicina veterinaria comenzaba a evolucionar en Europa, aunque aún estaba lejos de los avances científicos que definirían la medicina moderna. Se cree que pudo haber nacido en Burgos o Zamora, donde también se le conoce por haber ejercido como albéitar, es decir, veterinario, con especialización en el tratamiento de caballos y otros animales.

Su formación y su obra reflejan que, aunque su educación teórica no fue convencional para un veterinario de la época, de la Reina tenía un vasto conocimiento de las obras de pensadores clásicos. A lo largo de sus escritos, se evidencia que fue un gran conocedor de figuras como Alberto el Magno, Hipócrates y Aristóteles. A pesar de esta formación teórica, de la Reina carecía de conocimiento directo sobre la hipiatría (medicina veterinaria) desarrollada en la época medieval, y tampoco menciona a autores árabes o hispanos que ya trabajaban sobre la materia.

Sin embargo, su habilidad y experiencia en el campo de la veterinaria, sumada a sus amplios conocimientos teóricos, le permitieron desarrollar una obra que sería fundamental para la historia de la medicina veterinaria.

Logros y Contribuciones

El mayor legado de Francisco de la Reina fue su tratado Libro de Albeitería, una obra exhaustiva sobre las enfermedades y la cirugía de los animales, especialmente caballos. Esta obra, que fue publicada en múltiples ediciones, alcanzó gran renombre y se reeditó hasta en 11 ocasiones, destacando especialmente las primeras ocho ediciones entre 1552 y 1603, sin cambios significativos. En las ediciones posteriores, entre 1603 y 1647, se añadieron glosas y comentarios de Fernando Calvo.

El Libro de Albeitería no solo es importante por su contenido teórico, sino también por su enfoque práctico basado en la observación clínica. En la obra, de la Reina incluye un capítulo que se centraba en el arte de herrar caballos, tema que fue continuado por Bartolomé Guerrero Ludeña. Este capítulo se convirtió en un referente de la podología veterinaria y de la salud del casco, influenciando a muchos autores en Europa.

La obra se estructura en 95 capítulos, de los cuales los primeros 93 tratan sobre las enfermedades de los équidos, el nonagésimo cuarto es un cuestionario de patología, y el último capítulo aborda las características externas de los caballos. Uno de los aspectos más interesantes de la obra es que, en su cuestionario, parece aludir a la circulación sanguínea, un tema que no sería plenamente comprendido hasta más tarde por figuras como William Harvey. En un pasaje particular de su obra, de la Reina describe cómo, en determinadas circunstancias, la sangre circula en un movimiento ascendente y descendente a través de las venas y arterias, algo que fue interpretado como una referencia anticipada al concepto de la circulación sanguínea.

Momentos Clave

Entre los momentos clave en la vida y obra de Francisco de la Reina, destaca sin duda su descubrimiento, o al menos la anticipación, de la circulación sanguínea. Este pasaje fue especialmente valorado por Benito Jerónimo Feijóo, quien en su obra defendió la idea de que de la Reina había formulado una versión de la teoría de la circulación antes que Harvey. Feijóo escribió que «no consta que antes que Harvey, haya algún médico o filósofo que haya hablado de la circulación de la sangre con voz de circulación, ni otra equivalente, a excepción de nuestro albéitar».

No obstante, como señaló el historiador Antonio Hernández Morejón, la exposición de de la Reina sobre la circulación sanguínea no debe ser homologada con el descubrimiento de Harvey, ya que su descripción se basaba en la teoría galénica tradicional, que situaba al hígado como el centro de circulación y no comprendía la circulación mayor como Harvey lo plantearía en el siglo XVII.

En cuanto a la estructura de la obra, el enfoque de de la Reina fue eminentemente práctico, dirigido a una comprensión clara y directa de las enfermedades y tratamientos más comunes de los animales. Su influencia perduró durante siglos, y su trabajo se utilizó como referencia por veterinarios y estudiosos durante mucho tiempo.

Relevancia Actual

El legado de Francisco de la Reina sigue vivo en la medicina veterinaria moderna. Aunque el ámbito de la circulación sanguínea ha sido superado por los avances científicos, su trabajo sobre las enfermedades de los animales y el tratamiento de los caballos permanece como un ejemplo de la medicina práctica basada en la observación y la experiencia clínica.

La obra de Francisco de la Reina también representa un hito en la historia de la ciencia española. Su conocimiento profundo de las antiguas teorías de la medicina clásica, combinadas con su práctica profesional, hicieron de él una figura destacada en la veterinaria del siglo XVI. Además, su libro, Libro de Albeitería, sirvió como texto para el Tribunal del Protoalbeiterato y fue utilizado durante los exámenes de los veterinarios, lo que subraya su importancia en la formación de profesionales en este campo.

La obra de de la Reina también influyó en otros grandes autores de la veterinaria, como Juan Álvarez Borges, quien más tarde reproduciría el capítulo sobre el arte de herrar. A través de los siglos, su obra fue clave para la evolución de la podología veterinaria y la comprensión de las enfermedades equinas.

En conclusión, Francisco de la Reina fue un pionero en el campo de la veterinaria, cuyo trabajo marcó una diferencia notable en la medicina veterinaria del Renacimiento. Su obra y sus descubrimientos, aunque en su tiempo fueron percibidos dentro del marco tradicional de la medicina galénica, sentaron las bases para los avances científicos posteriores y siguen siendo una referencia indispensable para el estudio de la veterinaria histórica.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Francisco de la Reina (s. XVI): El Veterinario que Antecedió la Teoría de la Circulación Sanguínea". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/reina-francisco-de-la [consulta: 4 de febrero de 2026].