José María Ramos Mejía (1842-1914). El pionero de la psiquiatría y la sociología en Argentina
José María Ramos Mejía, nacido en Buenos Aires el 25 de diciembre de 1849 y fallecido en la misma ciudad el 19 de junio de 1914, fue un destacado médico psiquiatra, político y sociólogo argentino que marcó un antes y un después en los estudios sobre la salud mental y la sociedad argentina. Su obra fue pionera, y su enfoque integrador que combinaba la historia, la sociología y la psicología le permitió ofrecer una visión única de los problemas sociales y mentales de su tiempo. A lo largo de su vida, contribuyó significativamente a la salud pública, la educación y la ciencia en su país, dejando un legado que perdura hasta la actualidad.
Orígenes y contexto histórico
José María Ramos Mejía nació en una familia de inmigrantes originarios de Cádiz, España. Desde joven mostró una gran capacidad intelectual, lo que lo llevó a destacarse en su época universitaria en Buenos Aires. Fue allí donde tuvo la oportunidad de conocer a figuras clave como Vicente Fidel López, un eminente historiador y rector de la Universidad de Buenos Aires, quien ejerció una profunda influencia en su vida tanto como ser humano como escritor. Esta relación fue decisiva para la formación intelectual de Ramos Mejía, que se adentró en la historia, la medicina y la filosofía con el mismo fervor.
Ramos Mejía se inscribió en la Facultad de Medicina, donde, influenciado por sus maestros y su entorno, comenzó a desarrollarse como uno de los pioneros de la psiquiatría en Argentina. Sin embargo, además de sus estudios médicos, siempre estuvo profundamente interesado en los temas sociales, políticos y educativos, lo que lo llevó a desempeñar un papel activo en diversas instituciones. Fundó el periódico juvenil 13 de diciembre, y fue un ferviente defensor de la reforma de los estatutos universitarios, un objetivo que finalmente alcanzó en 1880.
Logros y contribuciones
El mayor legado de José María Ramos Mejía fue su capacidad para integrar diversas disciplinas en su análisis de la sociedad argentina, un enfoque que lo destacó como uno de los pensadores más completos de su tiempo. Su trabajo más reconocido y fundamental, Neurosis de los hombres célebres en la historia argentina (1878), le permitió analizar la psicología de los personajes más influyentes de la historia del país, estableciendo un vínculo directo entre la enfermedad mental y el comportamiento de figuras históricas.
A lo largo de su vida, Ramos Mejía también se dedicó al ejercicio de la medicina, especializándose en patologías nerviosas y mentales. Su tesis doctoral, defendida en 1879, fue sobre traumatismo cerebral, lo que lo posicionó como una autoridad en el campo de la neurología. Fue nombrado Catedrático de Patología Nerviosa en la Universidad de Buenos Aires en 1887, y desde allí, continuó promoviendo el avance de la medicina en Argentina.
Su obra en el ámbito de la salud pública fue vasta y profunda. En 1882, ocupó el cargo de vicepresidente de la Comisión Municipal bonaerense, y al año siguiente, fundó y presidió la Dirección General de Asistencia Pública, un organismo que tuvo como misión la creación de centros médicos en todo el país. También fue un activo defensor de la higiene pública y de la lucha contra enfermedades infecciosas. Durante su gestión como presidente del Departamento Nacional de Higiene entre 1893 y 1899, impulsó campañas contra la fiebre amarilla, la lepra y la viruela. Su trabajo culminó en la creación de importantes infraestructuras sanitarias como el Lazareto de Martín García y el hospital flotante.
Momentos clave
A lo largo de su carrera, Ramos Mejía fue testigo y protagonista de momentos cruciales en la historia de Argentina. Entre estos, destacan su participación en la revuelta de Bartolomé Mitre, un episodio que lo llevó a ser prisionero junto con su padre. Este hecho marcó un hito en su vida política y en su compromiso con el cambio social.
En el ámbito educativo, se desempeñó como presidente del Consejo Nacional de Educación en 1908. Durante su mandato, logró una de sus mayores conquistas al incrementar significativamente el número de escuelas primarias en el país, creando más de mil cien nuevas en solo un año. Además, trabajó arduamente para consolidar el carácter nacional de la enseñanza en un contexto de constante afluencia de inmigrantes de diversas nacionalidades, lo que planteaba un desafío considerable para la educación argentina.
Además de su labor como médico y político, Ramos Mejía dejó un importante legado literario. Fue parte de la llamada generación del ochenta, un grupo de intelectuales que incluyó a figuras como Joaquín V. González, Juan A. García, y Olegario Víctor Andrade. Su obra literaria abarcó temas de salud mental, historia, y filosofía, y tuvo una profunda influencia en los pensadores posteriores, como José Ingenieros.
Algunas de sus obras más destacadas fueron Estudios clínicos sobre las enfermedades nerviosas y mentales (1890), La Locura en la Historia. Contribución al estudio psicopatológico del fanatismo religioso y sus persecuciones (1895), Las Multitudes Argentinas (1899), Los simuladores del talento en las luchas por la personalidad y la vida (1904), y Rosas y su tiempo (1907). Entre sus obras póstumas se encuentran Historia contemporánea de la República Argentina, 1852-1906, La física del genio, y La familia delirante.
Relevancia actual
El pensamiento de José María Ramos Mejía sigue siendo relevante hoy en día debido a su enfoque multidisciplinario y a la profundidad con la que abordó los problemas sociales, políticos y sanitarios de su tiempo. Su obra contribuyó al desarrollo de la psiquiatría en Argentina, y su visión sociológica fue pionera al establecer una conexión entre la salud mental y el comportamiento social. Su legado en la historia argentina sigue siendo un referente para los estudios de la salud pública y la educación.
En la actualidad, el análisis de las estructuras sociales y políticas que él propuso sigue siendo válido, y sus estudios sobre la salud mental continúan siendo fundamentales en el campo de la psiquiatría. Su trabajo también se mantiene vigente en las discusiones sobre la construcción de una identidad nacional en un país caracterizado por su diversidad cultural, especialmente en relación con la educación y la integración de los inmigrantes.
Ramos Mejía dejó una marca indeleble en la historia de Argentina, no solo por su trabajo en la medicina, sino por su capacidad para observar y comprender las dinámicas sociales y humanas de su tiempo. Su influencia continúa siendo fundamental para quienes estudian la historia, la sociología y la psiquiatría.
Bibliografía:
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Neurosis de los hombres célebres en la historia argentina (1878)
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Estudios clínicos sobre las enfermedades nerviosas y mentales (1890)
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La Locura en la Historia. Contribución al estudio psicopatológico del fanatismo religioso y sus persecuciones (1895)
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Las Multitudes Argentinas (1899)
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Rosas y su tiempo (1907)
MCN Biografías, 2025. "José María Ramos Mejía (1842-1914). El pionero de la psiquiatría y la sociología en Argentina". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/ramos-mejia-jose-maria [consulta: 6 de febrero de 2026].
