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LiteraturaHistoriaBiografía

Poma de Ayala, Felipe Huamán (ca.1550-ca.1616).

Cronista peruano nacido hacia 1550 en Huanaco y muerto hacia 1616 en San Cristóbal de Suntunto. Fue uno de los grandes cronistas indígenas peruanos. Sus escritos versaron sobre las antigüedades incaicas y la vida colonial en su país.

Se supone que nació en la región de Huanuco, de donde procedían su padre y su abuelo, pero podría ser también San Cristóbal de Suntunto o de Sundondo, en la región de Lucanas, donde según cuenta él mismo tenía sus casas y vivió, según indica al fin de su obra. Se llamó Huamán Poma de Ayala; "huamán" significa 'halcón' en quechua, y "poma" significa 'puma', mientras que Ayala lo tomó del capitán Luis Arévalo Avalos de Ayala, a quien su padre Huamán Mallqui libró de morir en la batalla de Huarina, realizada contra Gonzalo Pizarro. Este padre de Felipe fue cacique de Lucanas y sirviente de un hospital, pero el escritor le inventó un gran origen nobiliario, ya que le hizo descender de Apu Huamán Chava, de la dinastía Yaro-Wilca Chinchasuyo. Su madre era la princesa Curi Ocllo, última hija del soberano Tupac Inca Yupanqui y de Mama Ocllo.

Huamán fue instruido y bautizado por su hermanastro, el presbítero Martín de Ayala, que le enseñó a comportarse moralmente. Le enseño castellano, y Poma se convirtió en un gran lector. Felipe Huamán abandonó el solar paterno y recorrió la provincia de Huamanga, viviendo entre los indígenas de dicha región y actuando como intérprete de ellos ante las autoridades españolas. Tal fue su vida durante unos treinta años, en los que acumuló materiales para su obra. Escribió luego su Nueva Corónica y Buen Gobierno, y regresó a su tierra con ochenta años, sin que nadie se acordara ya de él. Se dirigió entonces a Lima para ofrecerlo al Rey y obtener algún favor que restaurase en el esplendor al que creía merecer por sus antepasados. Sus últimos años fueron de una gran amargura y desengaño, según se desprende de sus escritos.

Últimamente la figura de Huamán Poma ha sido objeto de una gran polémica, pues se ha considerado que su obra no fue escrita por un indígena, sino por el jesuita mestizo Blas Valera, citado a menudo por Garcilaso en sus Comentarios reales, quien también hizo una crónica de los doce incas, la conquista española y la primera época de la evangelización en el Perú. Su obra perdida ha aparecido por retazos en otros escritos, y la tuvo el Inca Garcilaso en su poder. La tesis que suscitó la polémica fue la publicación en la revista italiana Adorno en el año 2000 de la trascripción de un manuscrito de nueve folios y tres medios folios, supuestamente escrito en la década de los “treintas” del siglo XVII por dos misioneros jesuitas italianos, Juan Antonio Cumis y Juan Anello Oliva, que llevaba como apéndice un quipu desconocido atribuido a Blas Valera. El manuscrito es propiedad de la señora Clarra Miccinelli de Nápoles, y los profesores de la universidad de Bolonia Laura Laurencich Minelli y Carlos Animato lo consideran obra de Valera, aunque la Sociedad Americanista de París no ha reconocido la autenticidad del manuscrito. Esto ha incentivado más la polémica, con revisiones sobre las contradicciones del trabajo de Felipe Huamán.

Su obra fue Nueva Corónica y Buen Gobierno, como se ha indicado, está dividida en dos partes. La primera es la historia antigua de Perú y recoge la llegada de los incas y la historia de éstos; su título es irónico, pues recoge el pasado colonial, con las injusticias que sufrían los indios en manos de los encomenderos, corregidores, doctrineros, caciques y diversos mandones, hasta de los mestizos, negros y mulatos, según relata; es por ello una crónica de los “vencidos”. Debió escribirla varias veces, y su versión definitiva data de 1613 o 1615. Está redactada en un castellano muy tosco, lleno de quechuismos, demostrando que su autor tenía una cultura muy escasa. Tiene además numerosos errores de nombres, fechas, etc.

Lo más sorprendente de su obra es una copiosa ilustración de dibujos a pluma, sin color, a toda plana, trazados con enorme ingenuidad y sencillez. Son doblemente interesantes si tenemos en cuenta que este tipo de imágenes nos faltaron en la historiografía peruana (existieron indudablemente y fueron exterminadas por los españoles), en contraste con la mexicana, extraordinariamente rica. El manuscrito fue encontrado en 1908 en Copenhague por Ricardo Pietschman, y fue editado por primera vez en facsímil el año 1936 por Paul Rivet, del Instituto Etnográfico de París. Posteriormente fue editado en Bolivia por Posnansky, en letra impresa, y de aquí proceden las ediciones posteriores, muy numerosas.

Bibliografía

  • El primer nueva corónica y buen gobierno (1615), editado por John Murra y Rolena Adorno, traducciones del quechua por Jorge L. Urioste, México, Siglo XXI, 1980, 3 t.

  • PORRAS BERRENECHEA, R. El cronista indio Felipe Huamán de Ayala. Lima, Lumen, 1948.

  • POSNANSKY, A. La obra de Phelipe Guamán Poma de Ayala: “Primer Nueva Corónica y Buen Gobierno”. La Paz-Bolivia, 1944.

MLS

Autor

  • 0302 MLS