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HistoriaOcio y entretenimientoBiografía

Panés Pabón González de Quijano y Vizarrón, Miguel María (ss. XVIII-XIX)

Marqués de Villapanés, periodista español cuyas fechas de nacimiento y muerte se desconocen.

Perteneciente a una familia de origen genovés, ennoblecida por Carlos II en 1700, el 4 de febrero de 1780 heredó el título de su padre, Miguel Andrés Panés, uno de los nobles más ricos y emprendedores de Jerez.
Aficionado a las humanidades, tenía amplios conocimientos de latín, francés e italiano y su biblioteca alcanzaba los once o doce mil volúmenes. Le interesaba no solamente la Historia y la Filosofía, sino también las Matemáticas y la Física, y la aplicación práctica de los conocimientos con nuevas máquinas (hizo traer de Inglaterra una nueva prensa de aceite) y nuevos métodos de cultivo y de explotación agropecuaria. Pero esto no quiere decir que fuese, diríamos ahora, progresista.
Caballero de Carlos III, familiar y alguacil de la Inquisición, vecino de Jerez de la Frontera, el 22 de diciembre de 1782 da poder para pleitos en Madrid a Pedro Galindo.
Tradujo del latín la Meditación de la redención del género humano, de San Anselmo (Jerez de la Frontera, 1784).

En 1785 fue elegido presidente de la Sociedad Económica de Amigos del País de Jerez, pero esto, si bien respondía a su trayectoria, marca el triunfo de las fuerzas conservadoras en dicha Sociedad. El 3 de agosto de 1786 estableció unos telares, para hombres y mujeres, con dinero propio, en las salas bajas de su casa, que muy pronto decayeron. El 2 de enero de 1787 ya se había cerrado uno de ellos. Por sus desvelos en la Económica obtuvo la gran cruz de Carlos III.

Tenía mucha conciencia de clase oligárquica: la evolución de los acontecimientos, muy en especial la Revolución francesa, determinó en definitiva su signo político. Los caballos, señal de aristocracia, debían tener también importancia en su vida. Se habla de un escrito suyo sobre la requisa de caballos (28 de septiembre de 1802) y ya con la Guerra de la Independencia otro sobre la doma e instrucción de los caballos (2 de septiembre de 1809) -lamentablemente faltan en el Archivo General Militar de Segovia-.
Pudiera ser suya la obra El antimilitar oficial (Cádiz, 1811), sátira de los "chuchumecos" que se pasean por la ciudad con unos sables más grandes que sus personillas (atribución de Riaño algo insegura). A esta época corresponden sus jeremíadas Quomodo sedet sola civitas. Glosa. De dos Trenos de Jeremías a Zaragoza (27 págs.), y Recordare Domine. Glosa. Oración a España, sobre el capítulo 5º de Jeremías (31 págs.).
Costeó la impresión del Manifiesto a sus paisanos contra la intrusa Diputación, de Espoz y Mina (Cádiz, 1812). Se le atribuyó Amenaza o sea zurripampli al Redactor General (1813) -atribución del propio Redactor, suplemento al n. 685, 30 de abril de 1813-. Se reveló sobre todo con la publicación de varios periódicos absolutistas: El procurador general de la Nación y del Rey (Cádiz 1812, Madrid 1814) -a partir del 1 junio de 1814 el periódico se llamó El procurador general del Rey y de la Nación-, y enero-abril de 1815. Fue ridiculizado por Martínez de la Rosa en Lo que puede un empleo (1812), según el P. Vélez (Apología, 1818, II, 29).
Editó también el Diario de la tarde (Cádiz 1811-1814), que el 28 de junio de 1814 pasó a llamarse Diario de la tarde y Censor general, por un pique con los editores del Procurador, el Censor general (Cádiz 1810-1812, Madrid 1814), y el Celador patriótico (Cádiz 1811).

En un impreso publicado en Sevilla, dice ser el verdadero autor del Censor, cuyo título se le usurpa. Contribuyó con 600 reales a la colecta organizada por Elío en junio de 1812 para la obra y limpieza del cuartel de San Carlos de la Isla de León. Si hemos de creer al P. Vélez. El juez de primera instancia de Cádiz le citó y emplazó el 28 de septiembre de 1813, como responsable de un artículo titulado "Decimatercia amonestación" en el Diario de la tarde, n. 46, 15 de febrero de 1813, que la Junta de Censura había calificado de "libelo infamatorio" y "escrito sedicioso", según requisitoria publicada en el Redactor. Pero pudo escapar a tiempo.

Escribió Crítica del Tribuno Español núm. 54 del sábado 1º de mayo de 1813 (Cádiz, 1813), en la que toda su inquina va contra Flórez Estrada, y Crítica de las plagas de La Abeja, que empiezan declaradas en el n. 258 del jueves 28 de mayo de 1813: acusa a La Abeja de vulgar, dada al libertinaje y a la anarquía y de querer llevar al pueblo por los derroteros de la Revolución francesa. En 1817 se le concedió la Grandeza de España.

Bibliografía

  • Apología, II, 29.

  • "Archivo General Militar de Segovia".

  • "Archivo Histórico Nacional". Estado, legajos, 18, 24.

  • Catálogo alfabético de los documentos referentes a Títulos del Reino y Grandezas de España conservados en la sección de Consejos suprimidos. 3 vol. Madrid, 1951.

  • Censor general, n. 16, 4 de agosto de 1814.

  • Diario de la tarde, n. 569, 28 de junio de 1814.

  • GÓMEZ IMAZ, Manuel: Los periódicos durante la Guerra de la Independencia. Madrid, 1910.

  • Redactor General de España, suplemento al número 685, 30 de abril de 1813 y números 412, 839 y 917, 30 de julio de 1812, 1 de octubre y 18 de diciembre 1813.

  • RUIZ LAGOS: Liberales en Ávila. La crisis del Antiguo Régimen (1790-1840). Cuesta, Tapia y Larra. Ávila, 1967.

A. GIL NOVALES.

Autor

  • Gil Novales.