Antonio José de Mendoza Caamaño y Sotomayor (1667-1746): El marqués de Villagarcía que marcó una época en el Virreinato del Perú

Antonio José de Mendoza Caamaño y Sotomayor, marqués de Villagarcía, fue una figura central en la historia colonial del Perú del siglo XVIII. Gobernó como virrey del Perú entre 1736 y 1745, en una etapa caracterizada por intensas tensiones internas, desafíos económicos, amenazas externas y una fuerte presencia cultural y científica. Su legado está marcado por sus intentos de reformar la administración virreinal, fortalecer la defensa territorial y gestionar levantamientos indígenas en los Andes.

Orígenes y contexto histórico

Nacido en 1667, Antonio José de Mendoza pertenecía a una familia noble con numerosos títulos, entre ellos los de marqués de Villagarcía y conde Barrantes, así como señor de Vista Alegre, Rubianes, Lamas y Villanueva. Su carrera política se forjó desde joven en la corte española, donde fue gentilhombre de cámara del rey y luego caballero de la Orden de Santiago.

Contrajo matrimonio con Clara de Monroy, aunque enviudó pronto. Su ascenso en la administración lo llevó a ejercer como asistente del rey en Sevilla, embajador en Venecia y virrey de Cataluña en 1705. Finalmente, a la edad de 67 años, fue designado virrey del Perú por la Corona española.

El virreinato del Perú, en la primera mitad del siglo XVIII, enfrentaba profundos problemas estructurales. La corrupción administrativa, el contrabando, las rebeliones indígenas y las amenazas externas ponían en entredicho el dominio español sobre sus colonias americanas. Fue en este contexto que Mendoza llegó a Lima el 6 de enero de 1736, tras zarpar desde Cádiz en mayo de 1735 a bordo del navío «El Conquistador».

Logros y contribuciones

Uno de los aspectos más destacados de su mandato fue su decidida política contra la corrupción en la administración virreinal. Para controlar el desvío de fondos por parte de los oficiales reales, ordenó que ningún libramiento pudiera realizarse sin su autorización directa. Además, estableció que el Tribunal de Cuentas fiscalizara mensualmente los pagos y estableció multas severas, de hasta mil pesos, para quienes realizaran pagos ilícitos.

En el ámbito económico, promovió mejoras técnicas en la minería, especialmente en el beneficio del azogue de Huancavelica. Entre las medidas adoptadas se encuentra el reemplazo del trabajo forzado por el alquiler de indígenas y la eliminación del uso de pólvora, lo cual incrementó significativamente la producción minera, alcanzando los 65.424 quintales entre 1736 y 1748.

En términos culturales, su gobierno se destacó por la presencia de científicos y marinos notables como Jorge Juan y Antonio de Ulloa, quienes realizaron importantes observaciones sobre el Perú y produjeron obras de gran valor científico como la Relación Histórica del viaje a la América Meridional. También redactaron el documento confidencial Noticias Secretas de América, en el que denunciaron los múltiples problemas estructurales del virreinato.

Durante su mandato también se fundó la Gazeta de Lima en 1744, un importante medio de difusión que perduró hasta 1767. Asimismo, en 1737 se inauguró una estatua ecuestre en honor al rey Felipe V en el Arco del Puente de Lima, obra de Baltazar Gavilán.

Momentos clave

El gobierno de Mendoza Caamaño y Sotomayor fue testigo de múltiples acontecimientos significativos que marcaron su administración:

1. Restablecimiento del Virreinato de Nueva Granada (1740)

Durante su gobierno se reinstauró el Virreinato de Nueva Granada, al cual se agregaron de forma definitiva las Audiencias de Panamá y Quito, lo que reconfiguró la geopolítica colonial en Sudamérica.

2. Reformas económicas y mineras

Con el objetivo de fortalecer la economía virreinal, el virrey implementó reformas que transformaron la gestión del azogue en Huancavelica, mejorando los procesos de extracción y reduciendo abusos contra los indígenas.

3. Ataques ingleses y defensa del virreinato

La incursión de corsarios ingleses liderados por George Anson fue uno de los desafíos más serios durante su mandato. En 1741, Anson saqueó los puertos de Paita y Mantas. En respuesta, el virrey movilizó doce mil hombres en defensa de Lima y despachó fragatas para capturarlo, aunque sin éxito. Más tarde, llegaron al virreinato los navíos comandados por José Alonso Pizarro, pero para entonces Anson ya había regresado a Inglaterra.

4. Rebeliones indígenas

El ciclo de rebeliones iniciado bajo el marqués de Castelfuerte continuó. En 1739 se descubrió la conspiración de Oruro, liderada por Juan Vélez de Córdoba y Eugenio Pachamina. En 1742, Juan Santos Atahualpa, autoproclamado descendiente de los incas, lideró una rebelión en Tarma y Chanchamayo. Con el apoyo de las etnias campa y shipibo-conibo, ocupó el fuerte de Quimirí y exterminó las misiones franciscanas de Pangoa y Pozuzo. La expedición enviada para capturarlo fracasó, prolongando el conflicto hasta 1756.

5. Desastres naturales y autos de fe

Durante su virreinato ocurrieron dos autos de fe, el más destacado en 1736, en el que Ana de Castro fue condenada por judaizante. También se registraron eventos naturales de gran impacto: el terremoto de Valdivia el 24 de diciembre de 1737 y la erupción del Cotopaxi en noviembre de 1744.

Relevancia actual

La figura de Antonio José de Mendoza Caamaño y Sotomayor sigue siendo relevante por su enfoque reformista en un periodo de decadencia del sistema colonial español. Su intento por mejorar la eficiencia administrativa, frenar la corrupción y profesionalizar la gestión económica lo posicionan como un virrey comprometido con el buen gobierno, aunque sus esfuerzos no siempre fueron exitosos ante la complejidad de los desafíos.

Además, su tiempo en el virreinato coincidió con una edad de oro científica y cultural, gracias a la labor de exploradores como Jorge Juan y Antonio de Ulloa, cuya obra es fundamental para entender la realidad social, económica y geográfica del Perú virreinal.

Su legado también perdura en los conflictos indígenas que marcaron el camino hacia los procesos de resistencia y autonomía en los siglos posteriores. La rebelión liderada por Juan Santos Atahualpa es vista hoy como uno de los antecedentes más significativos del indigenismo y la lucha por los derechos de los pueblos originarios.

Tras más de nueve años de gobierno, solicitó su relevo y fue inicialmente reemplazado por Sebastián de Eslava, aunque este renunció y el cargo recayó finalmente en José Antonio Manso de Velasco. El marqués de Villagarcía abandonó Lima en septiembre de 1746, pero falleció en alta mar rumbo a España el 14 de diciembre de ese mismo año, dejando tras de sí una memoria redactada por su asesor Pedro José Bravo de Lagunas.

Principales hitos del gobierno de Antonio José de Mendoza

  • 1736: Asume el cargo de virrey del Perú.

  • 1736: Se celebra el primer auto de fe bajo su mandato.

  • 1737: Inauguración de la estatua ecuestre de Felipe V en Lima.

  • 1739: Descubrimiento de la conspiración de Oruro.

  • 1740: Restablecimiento del Virreinato de Nueva Granada.

  • 1741: Incursión de George Anson y saqueo de Paita y Mantas.

  • 1742: Inicio de la rebelión de Juan Santos Atahualpa.

  • 1744: Publicación de la Gazeta de Lima.

  • 1745: Traspaso del poder a José Antonio Manso de Velasco.

  • 1746: Fallecimiento en el Atlántico rumbo a España.

Bibliografía

  • MENDIBURU, Manuel de. Diccionario histórico biográfico del Perú. (Lima: 1933).

  • MILLA BATRES, Carlos (ed.). Compendio Histórico del Perú. Historia del siglo XVIII. (Lima: 1993).

  • TAURO, Alberto (ed.). Enciclopedia ilustrada del Perú. (Lima: 1987).

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Antonio José de Mendoza Caamaño y Sotomayor (1667-1746): El marqués de Villagarcía que marcó una época en el Virreinato del Perú". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/mendoza-caamanno-y-sotomayor-antonio-jose-de [consulta: 30 de enero de 2026].