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DeportesBiografía

Louys o Louis, Spiridón o Spiridion (1873-1940)

Atleta griego, nacido en Amarusion o Maroussi (aldea cercana a Atenas) el 12 de enero de 1873 y fallecido en Atenas el 26 de marzo de 1940, que alcanzó la fama a raíz de convertirse en el ganador de la primera maratón (con un tiempo de 2 horas, 58 minutos y 50 segundos) de los Juegos Olímpicos modernos, celebrados en Atenas en 1896, lo que hizo de él un auténtico héroe nacional entre sus compatriotas, quienes habían descartado la posibilidad de obtener una medalla en las pruebas de atletismo. Este personaje, cuya vida pertenece más al anecdotario de la Historia que a la de un deportista corriente, rememoró la gesta de su compatriota Filípides en la célebre batalla de Maratón en el año 490 a.C., quien corrió desde este escenario hasta Atenas para comunicar el resultado favorable de la batalla contra los persas.

Louys, que era un humilde pastor, se encontraba realizando el servicio militar cuando fue seleccionado para participar en las primeros Juegos Olímpicos de la era moderna. Parece ser que ello se debió al coronel de su unidad, llamado Papadiamantopoulos -el mismo que dio el pistoletazo de salida de la prueba- quien le ordenó un día ir a su casa porque había olvidado sus gafas y las necesitaba para un importante discurso; Louys fue a buscarlas corriendo y el coronel quedó tan impresionado que hizo todo lo posible para que corriera el maratón en los Juegos.

De los veinticinco corredores que participaron, la mayoría griegos, llegaron a meta diecisiete, después de recorrer un trayecto que no fue exactamente el mismo que efectuara Filípides, que en realidad recorrió 34 kilómetros y medio y no los 42,195 que tiene el trazado moderno. A las dos de la tarde del 10 de abril de 1896 se dio la salida; bajo un sofocante calor el francés Lermusiaux tomó la cabeza en los primeros kilómetros mientras Louys permanecía en posiciones atrasadas. Hacia mitad de carrera el australiano Flack, que ya había destacado en las pruebas de medio fondo, rebasó al francés y se situó como favorito para la victoria; así lo entendió el público griego que presenciaba la carrera, entre el que cundió el desánimo; sin embargo, poco después del kilómetro treinta Louys comenzó la remontada, justo cuando el agotamiento empezaba a hacer mella en Flack, de forma que al acercarse al estadio comandaba la prueba en solitario, y ante el entusiasmo de sus compatriotas, obtenía la primera y única victoria de un griego en el maratón olímpico, con un tiempo de dos horas y cincuenta y ocho minutos. Tras él llegaron sus compatriotas Vassilakos y Velokas, pero éste último fue descalificado al saberse que había realizado parte de la carrera montado en un carro, por lo que la tercera plaza fue otorgada al húngaro Kellner.

Desde el mismo instante de su histórico triunfo, se contaron multitud de anécdotas sobre Louys, sobre todo en relación a las múltiples recompensas recibidas: una pensión mensual de 100 dracmas de por vida, un abono por diez años para comer en un restaurante, un propiedad rural llamada "Campo de Marathon" donada por los emigrantes griegos en Londres, y otros regalos y agasajos, todos rechazados por él a excepción de una carreta y un caballo. Entre las cosas inverosímiles que se contaron, se dijo que uno de los premios concedidos por el rey Jorge I fue la liberación de su hermano, encarcelado por haber tomado parte en una pelea con cuchillos; también la pretensión de Georgios Averoff, rico banquero de Alejandría, constructor del estadio de Atenas y gran mecenas de los Juegos, de casarle con su hija; o que una rica americana había prometido contraer matrimonio con el vencedor del maratón, pero que desistió después al comprobar que el futuro marido era un simple pastor de ovejas. En cualquier caso, lo que sí es seguro es que obtuvo la gloria de ser considerado heredero directo de los antiguos atletas de la Grecia clásica y que fue el primer deportista moderno de fama universal. Como homenaje y coincidiendo con el cuadragésimo aniversario de su hazaña, en los Juegos de Berlín de 1936 este discreto atleta desfiló como abanderado de la delegación de su país, en una de sus últimas apariciones en público.

Autor

  • lu MAH