Lladó y Sánchez Blanco, Juan (1907-1982). El banquero clave en la economía española de la posguerra

Juan Lladó y Sánchez Blanco fue un banquero español cuya influencia trascendió más allá de las finanzas. Nacido en Madrid el 14 de enero de 1907 y fallecido en la misma ciudad el 4 de julio de 1982, su nombre quedó marcado en la historia económica de España, sobre todo durante el turbulento periodo de las décadas de 1940, 1950 y 1960. Su labor al frente del Banco Urquijo, en calidad de consejero delegado durante treinta años, consolidó su figura como un pilar fundamental para comprender los desafíos y crisis por los que atravesó la economía española en la segunda mitad del siglo XX.

Orígenes y contexto histórico

Juan Lladó nació en una familia con una profunda tradición en el ámbito jurídico y bancario. Estudió Derecho en la Universidad de Madrid entre 1923 y 1927, destacándose por su vocación política desde sus primeros años universitarios. Durante esta etapa, fue presidente de la Federación Universitaria Española de Derecho, lo que le permitió relacionarse con personajes de renombre que jugarían un papel importante en la vida política y social de España en los años venideros, como Julio Tejero, Francisco Ayala y Ursicino Álvarez.

Su formación académica le permitió ingresar en 1930 a las Oposiciones de Letrado del Consejo de Estado, obteniendo la primera posición. Esta familia de juristas, cuyo padre y abuelo también pertenecieron al mismo cuerpo, le brindó una sólida base en el ámbito administrativo y legal. Fue precisamente gracias a su entrada en el Banco Urquijo en 1932, debido a la necesidad de reemplazar a su padre en el cargo tras la promulgación de la Ley de Incompatibilidades, que Lladó empezó a forjar su carrera en el mundo bancario.

Logros y contribuciones

El primer gran desafío de Juan Lladó llegó con la proclamación de la República, cuando el Banco Urquijo, que era tradicionalmente monárquico, pasó por momentos de incertidumbre. Durante esta época, el banco estuvo dirigido por Ramón Grande y Juan Lladó hasta 1936, cuando la Guerra Civil estalló en España. En este contexto, la familia Urquijo huyó a la zona controlada por los nacionales, pero Juan Lladó se quedó defendiendo los intereses del banco en la zona republicana. A lo largo de la guerra, se desplazó por diversas ciudades españolas, adaptándose a los cambios de sede del gobierno republicano.

El final de la Guerra Civil trajo consigo una nueva etapa llena de dificultades para Lladó. En 1939, fue detenido por las tropas franquistas y condenado a doce años y un día de prisión acusado de colaborar con los republicanos. Sin embargo, debido a su trabajo administrativo en la cárcel y algunos indultos, su encarcelamiento se redujo a un año. A su salida de prisión, Juan Lladó se reincorporó al Banco Urquijo, comenzando así una serie de importantes intervenciones que marcarían su carrera.

En los años posteriores, Lladó desempeñó un papel determinante en el sector bancario, destacándose especialmente por su participación en el Pacto de las Jarillas. Este pacto, firmado entre el Banco Urquijo y el Banco Hispano Americano, supuso el traspaso de las sedes catalanas y vascas del Banco Urquijo a cambio de una línea de crédito que permitiría financiar diversos proyectos e iniciativas del banco. A raíz de este acuerdo, Lladó fue nombrado delegado del Banco Urquijo el 16 de junio de 1944, un cargo que ostentó con gran éxito y que consolidó su figura en el mundo financiero español.

Iniciativas clave en los años 40 y 50

Durante las décadas de 1940 y 1950, Lladó protagonizó una serie de innovaciones y estrategias que le permitieron al Banco Urquijo mantenerse relevante y sólido en un contexto de tensión política y económica. Entre sus iniciativas más destacadas se encuentran:

  • La creación de la Compañía Española de Penicilinas y Antibióticos (CEPA) en 1949, una empresa crucial para el sector farmacéutico que contribuyó al desarrollo de la industria española en tiempos de penuria.

  • La fundación de la Sociedad Española de Automóviles de Turismo (SEAT) en 1950, un acuerdo con la firma italiana FIAT que permitió la fabricación de automóviles en España, impulsando la industria automovilística nacional.

  • La expansión de la red de oficinas del Banco Urquijo, tanto dentro de España como en el extranjero, lo que facilitó la internacionalización del banco y su capacidad para captar inversores y proyectos de gran envergadura.

Momentos clave

El papel de Juan Lladó en el Banco Urquijo fue fundamental para la supervivencia y el crecimiento de la entidad durante los años más complicados de la posguerra española. Entre los hitos más importantes de su carrera se destacan:

  1. 1939-1940: Detención y condena de Lladó durante la Guerra Civil, seguido de su liberación y reincorporación al Banco Urquijo.

  2. 1944: Firma del Pacto de las Jarillas con el Banco Hispano Americano y su nombramiento como delegado del Banco Urquijo.

  3. 1949-1950: Fundación de la Compañía Española de Penicilinas y Antibióticos (CEPA) y la Sociedad Española de Automóviles de Turismo (SEAT).

  4. Década de 1950: Expansión de la red de oficinas del Banco Urquijo y crecimiento de su influencia en el ámbito internacional.

  5. Años 60-70: Consolidación del Banco Urquijo como una de las entidades financieras más importantes de España y su vinculación a proyectos industriales de gran impacto.

Relevancia actual

A pesar de su fallecimiento en 1982, la figura de Juan Lladó sigue siendo relevante en la historia financiera de España. Su legado en el Banco Urquijo y en las iniciativas industriales que promovió perdura hasta el día de hoy. Las decisiones estratégicas que tomó en el ámbito bancario, junto con su visión de la economía española, lo consolidaron como uno de los principales impulsores de la modernización y diversificación económica en España durante el franquismo.

Además, su contribución al mundo de la publicación y la divulgación económica también fue significativa. Lladó fundó la revista Moneda y Crédito, una publicación que buscaba mejorar la calidad de los estudios económicos en España y que desempeñó un papel importante en la formación de una nueva generación de economistas y empresarios en la posguerra. Asimismo, la Sociedad Española de Estudios y Publicaciones, otra de sus creaciones, se encargó de promover la investigación y el análisis económico en un periodo en el que la economía española requería de un gran impulso intelectual.

Al final de su vida, Juan Lladó ostentaba el cargo de presidente de honor del Banco Urquijo, una muestra del reconocimiento y respeto que había cosechado en su dilatada carrera profesional.

En resumen, la vida de Juan Lladó y Sánchez Blanco fue un reflejo del dinamismo y la adaptación a los cambios económicos y políticos que marcaron la historia reciente de España. Su legado, tanto en el ámbito bancario como industrial y editorial, sigue siendo una referencia para comprender la evolución económica de España durante el siglo XX.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Lladó y Sánchez Blanco, Juan (1907-1982). El banquero clave en la economía española de la posguerra". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/llado-y-sanchez-blanco-juan [consulta: 7 de febrero de 2026].