Islam Karimov (1923-VVVV). El líder autoritario de Uzbekistán que marcó una era

Islam Karimov, nacido en 1923 en Tashkent, Uzbekistán, se convirtió en una de las figuras políticas más influyentes y controvertidas de la historia contemporánea de Asia Central. Como economista y político, su carrera estuvo marcada por una serie de decisiones que definieron el rumbo de Uzbekistán desde su independencia de la Unión Soviética en 1991 hasta su fallecimiento en 2016. Este artículo detalla su vida, logros y el impacto duradero de su régimen en el país.

Orígenes y contexto histórico

Islam Karimov nació en el seno de una familia uzbeka en Tashkent, la capital de la República Socialista Soviética de Uzbekistán. Desde joven, demostró una notable aptitud para la economía, lo que lo llevó a estudiar en la Universidad de Tashkent. Su formación académica le permitió ascender rápidamente en el sistema político y administrativo soviético. En 1966, fue nombrado presidente del Gosplan, la Comisión de Planificación Estatal de Uzbekistán, cargo que ocupó hasta 1983.

Durante este tiempo, Uzbekistán era una de las repúblicas más importantes de la Unión Soviética, conocida principalmente por su producción de algodón, que representaba más del 60% de las exportaciones del país. Sin embargo, el sector agrícola estaba plagado de corrupción, especialmente en la industria algodonera, lo que comenzó a generar tensiones políticas a finales de la década de los 80. Tras la muerte de Sharav Rashidov, el llamado «Padre de la Nación» uzbeka, en 1983, se destaparon varios casos de corrupción relacionados con la producción algodonera, lo que colocó a Karimov en una posición estratégica para ascender en el Partido Comunista.

En 1986, bajo el liderazgo de Yuri Andropov, quien fue el secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, Karimov fue nombrado Ministro de Finanzas de Uzbekistán y, poco después, primer secretario de Kashka Darya, una región del sur de Uzbekistán, en la frontera con Afganistán.

Logros y contribuciones

La carrera política de Islam Karimov alcanzó su punto culminante en 1990, cuando fue nombrado secretario general del Partido Comunista de Uzbekistán. Tras la disolución de la Unión Soviética, una serie de eventos políticos y sociales transformaron la estructura de poder en la región. En 1991, tras la caída de la URSS, Karimov proclamó la independencia de Uzbekistán, un paso crucial que resultó en la formación de la República de Uzbekistán. Durante el mismo año, fue elegido presidente en unas elecciones que, aunque cuestionadas por su transparencia, le otorgaron un mandato que marcaría el inicio de una nueva era para el país.

En los años siguientes, Karimov consolidó su poder mediante un sistema político autoritario. En 1995, un referéndum extendió su mandato presidencial hasta el año 2000, y logró mantener el control político absoluto del país a través de tácticas que incluían la eliminación de cualquier oposición y el uso de un aparato de seguridad represivo. Su régimen fue caracterizado por una fuerte centralización del poder y una clara oposición a cualquier tipo de disidencia.

Además de su control interno, Karimov también procuró establecer lazos más estrechos con los países vecinos y con potencias internacionales. En 1991, Uzbekistán se unió a la Comunidad de Estados Independientes (CEI), una organización internacional formada por las repúblicas que surgieron tras la disolución de la URSS, cuyo liderazgo fue inicialmente asumido por Rusia, bajo el mandato de Boris Yeltsin. Sin embargo, la organización se disolvió en 1993 debido a la falta de ratificación del estatuto por parte de varios miembros.

A nivel económico, Karimov impulsó un lento programa de reformas, pero los resultados fueron limitados, ya que la mayoría de la población seguía viviendo por debajo del umbral de pobreza. A pesar de sus esfuerzos por expandir el comercio internacional, la economía de Uzbekistán sufrió varias dificultades, en gran parte debido a la dependencia del país en la agricultura y la falta de diversificación económica.

Momentos clave

  1. 1989 – Brotes xenófobos y el rechazo al islamismo radical: En 1989, una serie de incidentes xenófobos en Uzbekistán resultaron en violentos enfrentamientos, particularmente en el valle de Ferganá, donde se registró una masacre de turcos. Estos eventos marcaron el rechazo de Karimov a los movimientos islamistas radicales que amenazaban la estabilidad del país. Aunque utilizó el Islam como una herramienta de unidad, evitó transformar a Uzbekistán en un Estado islámico, enfrentándose a la creciente influencia del extremismo religioso.

  2. 11 de septiembre de 2001 – Alianza con Estados Unidos: Tras los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, Karimov se alineó con la política exterior estadounidense, recibiendo apoyo como aliado en la lucha contra el terrorismo. Esta alianza permitió a Karimov consolidar su régimen autoritario, justificando la represión contra los movimientos extremistas islámicos. Durante este tiempo, miles de personas fueron encarceladas por presuntos vínculos con el extremismo.

  3. Revuelo en 2005 – Masacre de Andiján: En mayo de 2005, el valle de Ferganá fue escenario de una rebelión en la ciudad de Andiján, donde miles de manifestantes pidieron reformas democráticas y el fin de la represión política. La respuesta de Karimov fue brutal: el ejército uzbeko reprimió la protesta con una masacre que dejó un número indeterminado de muertos. Este evento dañó la imagen internacional de Karimov, aunque su régimen logró sobrevivir gracias al apoyo de potencias como Rusia y China.

  4. Reelección en 2007 y 2011: Karimov fue reelegido presidente en 2007 y 2011 en procesos que fueron ampliamente criticados por organismos internacionales, que denunciaron su falta de transparencia y la manipulación de los resultados.

Relevancia actual

Aunque el régimen de Islam Karimov terminó con su muerte en 2016, el legado de su gobierno sigue siendo relevante en Uzbekistán y en la región. Bajo su mando, el país vivió una era de estabilidad autoritaria, pero a costa de una represión política que limitó la libertad de expresión y de prensa. La economía del país, aunque basada en la agricultura, también experimentó algunas reformas en sectores clave, aunque las mejoras fueron limitadas y llegaron tarde.

Tras su muerte, la presidencia fue asumida por su sucesor, Shavkat Mirziyoyev, quien ha implementado algunas reformas políticas y económicas en un intento por mejorar la imagen del país ante la comunidad internacional. Sin embargo, el legado de Karimov sigue siendo un tema de debate: mientras que algunos lo consideran el arquitecto de la independencia de Uzbekistán, otros lo ven como un dictador que reprimió la libertad y el progreso social.

Bibliografía

  • PALMOWSKI, Jan. Historia Universal del siglo XX. Madrid: Editorial Complutense, 1998.

  • SELLA, Amnon. Soviet political and military conduct in the Middle East. Londres: McMillan, 1981.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Islam Karimov (1923-VVVV). El líder autoritario de Uzbekistán que marcó una era". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/karimov-islam [consulta: 30 de enero de 2026].