Thomas Jefferson (1743–1826): El Fundador de una Nación y Defensor de los Derechos Naturales
Nacimiento y primeros años en Virginia
El entorno familiar y la herencia terrateniente
Thomas Jefferson nació el 13 de abril de 1743 en Shadwell, una pequeña localidad en Virginia, que en ese momento formaba parte de las colonias británicas en América. Hijo de Peter Jefferson, un próspero terrateniente y cartógrafo, y Jane Randolph, de una familia de la alta aristocracia virginiana, Jefferson creció en un ambiente privilegiado que le otorgó acceso a recursos económicos y una educación de calidad desde temprana edad. Su padre, quien poseía vastas tierras y alrededor de 240 esclavos, falleció cuando Thomas tenía solo 14 años, dejándole no solo una considerable fortuna sino también una carga importante de responsabilidades. Esta herencia terrateniente marcó una de las contradicciones de la vida de Jefferson: mientras defendía la libertad individual y los derechos humanos, también mantenía a numerosos esclavos en sus propiedades, un hecho que más tarde sería objeto de críticas y cuestionamientos.
Educación temprana y primeras influencias intelectuales
Desde pequeño, Jefferson fue educado en casa por varios preceptores, quienes le inculcaron no solo una rigurosa formación académica sino también una profunda curiosidad intelectual. Se interesó por materias tan variadas como la botánica, la geología, la cartografía, y las lenguas clásicas como el latín y el griego, lo que reflejaba un espíritu insaciable por el conocimiento. La formación que recibió en su juventud fue clave para forjar su pensamiento político e intelectual, además de ser una de las bases que sustentaron su posterior carrera como filósofo y político.
A los 17 años, Jefferson se trasladó a la William and Mary College en Williamsburg, Virginia, donde completó sus estudios en ciencias y artes. Fue en esta etapa cuando comenzó a desarrollar una afinidad con las ideas filosóficas de la Ilustración europea, en particular las de John Locke, Voltaire y Denis Diderot, cuyas obras influyeron profundamente en sus convicciones sobre los derechos naturales y la libertad. La combinación de su educación formal y su autodidactismo le permitió comprender los principios filosóficos fundamentales que serían la base de muchas de sus futuras decisiones políticas.
El legado de su padre y su vínculo con la esclavitud
El legado de su padre, tanto en términos de propiedades como de responsabilidades, fue una constante en la vida de Jefferson. A pesar de sus firmes creencias en la libertad y los derechos individuales, Jefferson heredó y continuó la práctica de la esclavitud en sus plantaciones, lo cual se convirtió en uno de los aspectos más controvertidos de su vida y legado. Aunque Jefferson expresó en varias ocasiones su aversión hacia la institución de la esclavitud, nunca tomó medidas decisivas para abolirla, lo que le ha sido fuertemente criticado por historiadores y activistas de derechos humanos. Este conflicto entre sus ideales políticos y sus prácticas personales sigue siendo una contradicción difícil de reconciliar en el estudio de su vida y su influencia.
Formación académica y el inicio de su carrera profesional
Estudios en William and Mary College
En 1760, Jefferson ingresó en William and Mary College, donde comenzó a perfeccionar su educación en áreas como matemáticas, historia, filosofía y derecho. Aunque no completó estudios formales en leyes en una escuela de derecho, su educación en el colegio lo preparó para la práctica legal y le permitió obtener una sólida base intelectual para su futura carrera. Fue en esta institución donde Jefferson desarrolló una fascinación por los ideales ilustrados de la época y una creciente desconfianza hacia el sistema monárquico británico, sentando las bases de su pensamiento político radical.
Sus primeros intereses en la botánica, geología y filosofía
Además de su enfoque académico formal, Jefferson cultivó un interés profundo por la botánica, la geología y la filosofía. Sus estudios sobre la flora local lo llevaron a realizar importantes investigaciones científicas, muchas de las cuales documentó en su obra Notes on Virginia, escrita años más tarde. Su amor por el conocimiento lo hizo un defensor incansable del aprendizaje y la educación como pilares de la democracia, lo que, en gran medida, orientó su futuro como líder político y, posteriormente, como presidente de los Estados Unidos.
El paso a la abogacía y contacto con la filosofía ilustrada
En 1767, después de completar sus estudios, Jefferson fue admitido en la barra de abogados de Virginia, lo que marcó el inicio de su carrera profesional. Como abogado, Jefferson mostró un talento notable para la escritura y la argumentación, cualidades que lo ayudarían en su futura carrera política. Fue en este contexto donde, por primera vez, Jefferson entró en contacto directo con las ideas de los filósofos franceses y británicos, especialmente con las teorías de John Locke sobre los derechos naturales del hombre. Locke y otros pensadores ilustrados defendían la idea de que los derechos a la vida, la libertad y la propiedad eran inalienables, lo cual inspiró a Jefferson y lo convirtió en un firme defensor de la independencia americana.
Desarrollo temprano de sus ideales políticos
Influencia de la Ilustración europea
Jefferson fue un ferviente seguidor de los principios de la Ilustración europea, especialmente de las ideas de Locke, Rousseau y Montesquieu. Creía firmemente en la capacidad del individuo para razonar y decidir por sí mismo, en contraposición a los sistemas autoritarios y monárquicos prevalentes en Europa. En particular, sus estudios sobre el contrato social y los derechos inalienables influyeron profundamente en sus opiniones sobre el gobierno y la necesidad de crear una nación basada en la libertad y la autonomía de sus ciudadanos.
Sus primeros escritos y defensa de los derechos naturales
En 1774, Jefferson escribió su primer ensayo político importante, «Summary View of the Rights of British America», en el que defendió los derechos de los colonos americanos frente a las imposiciones del gobierno británico. En este escrito, Jefferson argumentaba que los colonos no eran súbditos del rey de Inglaterra, sino individuos libres con derechos naturales, lo que le permitió posicionarse como uno de los principales defensores de la independencia estadounidense. Este ensayo fue clave para establecer su reputación como pensador político y lo llevó a ser seleccionado para participar en el Congreso Continental, donde sus ideas influyeron directamente en la creación de la Declaración de Independencia.
La relación con las ideas de Locke, Voltaire y Diderot
La relación de Jefferson con los filósofos ilustrados fue más que un simple interés académico. A lo largo de su vida, Jefferson se dedicó a aplicar los principios de estos pensadores en sus políticas y decisiones gubernamentales. Sus creencias en la libertad individual, el gobierno limitado y la importancia de la educación pública reflejan la influencia de Locke y otros pensadores de la Ilustración. Además, Jefferson mantenía correspondencia con figuras como Voltaire y Diderot, quienes le ayudaron a afianzar su visión de un gobierno republicano basado en la razón y los derechos universales.
El inicio de su carrera política
Comienzo de su carrera política en Virginia
La carrera política de Thomas Jefferson se desarrolló paralelamente al auge de la Revolución Americana. En 1769, fue elegido miembro de la Asamblea de Ciudadanos de Virginia, cargo que desempeñó hasta 1774. Durante este tiempo, Jefferson se fue consolidando como una figura influyente dentro de la política de su estado. No solo abordó temas relacionados con la independencia, sino que también se dedicó a la arquitectura, diseñando los planos de su famosa residencia en Monticello y el Capitolio de Virginia en Richmond, lo que reflejaba su compromiso con el progreso y el desarrollo del nuevo país.
Además, su pasión por la arquitectura y la construcción estuvo relacionada con sus ideales políticos, pues creía que el diseño de los edificios públicos debía ser una manifestación de los valores republicanos. De esta manera, Jefferson comenzaba a establecer un vínculo estrecho entre sus intereses personales, su intelecto y su carrera política.
Diseño de Monticello y el Capitolio de Virginia
Monticello, la residencia que Jefferson diseñó para sí mismo, se convirtió en un símbolo del hombre de la Ilustración. Construida sobre una colina en Virginia, la casa no solo reflejaba sus ideales estéticos, sino también sus principios filosóficos sobre la educación y la autodeterminación. El Capitolio de Virginia, que también diseñó, simbolizaba la nueva nación que él esperaba ver surgir: un país basado en principios republicanos y democráticos. Ambos proyectos fueron una clara manifestación del compromiso de Jefferson con la creación de una nación que no solo fuera independiente, sino también cultivada y civilizada.
Su matrimonio y la influencia de su esposa Martha Skelton
En 1772, Jefferson se casó con Martha Wales Skelton, una rica viuda con la que tuvo seis hijos. Este matrimonio no solo fortaleció su posición social y económica, sino que también permitió a Jefferson entrar en una familia que compartía sus ideales de libertad y educación. Aunque Martha murió en 1782, poco después de la conclusión de su servicio como gobernador de Virginia, la relación que Jefferson tuvo con su esposa influyó en gran medida en su visión del papel de la mujer en la sociedad, y en cómo entendía la libertad personal dentro de la familia y la sociedad en general.
Participación en la Revolución Americana y la Declaración de Independencia
La Revolución y sus primeros pasos como líder político
La participación de Jefferson en la Revolución Americana fue un momento crucial en su carrera política. En 1774, escribió «Summary View of the Rights of British America», un manifiesto en el que argumentaba que los colonos tenían derecho a la autogobernarse y que el control británico sobre las colonias violaba sus derechos naturales. Este escrito fue un precursor de sus ideas sobre la independencia y su compromiso con la creación de una nación republicana. La popularidad que alcanzó este ensayo le permitió ser elegido para representar a Virginia en el Primer Congreso Continental en 1775, donde se discutieron las medidas que llevarían a la independencia de las trece colonias.
El proceso de redacción de la Declaración de Independencia
En 1776, cuando se convocó el Segundo Congreso Continental en Filadelfia, Jefferson fue nombrado miembro de una comisión encargada de redactar una declaración formal de independencia de Gran Bretaña. Aunque el trabajo fue un esfuerzo colectivo, Jefferson fue el principal autor del documento. La Declaración de Independencia reflejaba sus convicciones sobre los derechos naturales del hombre, la necesidad de un gobierno que protegiera estos derechos y la importancia de la autodeterminación de los pueblos. El famoso pasaje que proclamaba que “todos los hombres son creados iguales” se convirtió en uno de los principios fundamentales no solo de la independencia de los Estados Unidos, sino de la democracia en general.
Aunque John Adams y Benjamin Franklin realizaron algunas modificaciones menores al borrador original de Jefferson, la esencia de la declaración fue en gran parte de su autoría. Esta obra monumental marcó un antes y un después en la historia de las democracias modernas, cimentando el liderazgo de Jefferson como un pensador político clave de su tiempo.
La relación con las ideas de Locke y su influencia
La influencia de John Locke en la filosofía política de Jefferson fue evidente, especialmente en la Declaración de Independencia. Las ideas de Locke sobre el derecho a la vida, la libertad y la propiedad fueron transpuestas al contexto americano, donde Jefferson defendió la noción de que los colonos americanos tenían derecho a la autodeterminación, a rebelarse contra la tiranía y a formar un gobierno propio que protegiera los derechos de sus ciudadanos. La visión de Jefferson sobre los derechos naturales del hombre estaba en estrecha armonía con las ideas de Locke, pero también reflejaba la adaptación de esos principios al contexto de la lucha por la independencia americana.
El papel de Jefferson en la formación de la nueva nación
Gobernador de Virginia y sus logros legislativos
En 1779, Jefferson fue elegido gobernador de Virginia, cargo que desempeñó hasta 1781. Durante su mandato, Jefferson emprendió una serie de reformas legislativas que tuvieron un impacto significativo en el desarrollo de Virginia y, en general, en los Estados Unidos. Uno de sus logros más notables fue la creación de un sistema educativo público en Virginia, una medida que reflejaba su creencia en la educación como un pilar fundamental para el éxito de la democracia. Además, logró la derogación de la primogenitura y del derecho de vinculación, dos sistemas legales que favorecían la concentración de tierras y la perpetuación de la aristocracia.
Jefferson también defendió la separación entre la Iglesia y el Estado, un principio que, aunque polémico en su tiempo, sería un pilar fundamental de la libertad religiosa en los Estados Unidos. Aunque sus políticas no siempre fueron exitosas, su mandato como gobernador consolidó su reputación como un líder progresista y defensor de los derechos individuales frente al poder central.
La constitución de Virginia y la separación Iglesia-Estado
La constitución de Virginia, que fue aprobada en 1776, reflejaba muchas de las ideas que Jefferson defendió durante su tiempo en la Asamblea de Virginia. La Constitución se inspiró en principios democráticos y republicanos, y fue un modelo para las futuras constituciones estatales y federales. Jefferson jugó un papel fundamental en la redacción de documentos clave, como el Estatuto para la Libertad de Culto de 1786, que garantizaba la libertad religiosa en Virginia y sentaba las bases para la libertad religiosa en los Estados Unidos.
Su trabajo en el Congreso Continental y la expansión hacia el Oeste
Tras su servicio como gobernador de Virginia, Jefferson regresó al Congreso Continental, donde continuó influyendo en la política nacional. Uno de sus mayores logros en esta etapa fue la Ordenanza de 1784, que organizaba la expansión hacia el Oeste y establecía un sistema para la incorporación de nuevos estados a la Unión. Este enfoque hacia la expansión territorial fue clave para el futuro crecimiento de los Estados Unidos y consolidó el papel de Jefferson como un visionario en términos de la estructura geopolítica de la nación.
La presidencia de Thomas Jefferson
La compra de Luisiana y su impacto en la expansión territorial
Cuando Thomas Jefferson asumió la presidencia de los Estados Unidos en 1801, uno de sus logros más significativos fue la Compra de Luisiana en 1803. Este acuerdo con Francia, negociado por James Monroe y Robert Livingston, duplicó el tamaño del país, añadiendo casi 2.14 millones de kilómetros cuadrados de tierra en lo que hoy es el oeste de los Estados Unidos. Aunque Jefferson tenía dudas sobre la constitucionalidad de la compra, debido a que la Constitución no especificaba la adquisición de territorios, consideró que la expansión hacia el oeste era crucial para el futuro de la nación.
Este acto no solo aumentó significativamente la extensión territorial del país, sino que también facilitó la expansión de la agricultura, que Jefferson consideraba esencial para la prosperidad de la nación. La compra abrió el camino para la migración de colonos hacia el oeste y la eventual incorporación de nuevos estados a la Unión. Jefferson confiaba en que una nación agrícola, compuesta por pequeños granjeros independientes, era la mejor forma de preservar la libertad y la democracia en los Estados Unidos.
La exploración del Oeste con Lewis y Clark
Para aprovechar al máximo la compra de Luisiana, Jefferson encargó a los exploradores Meriwether Lewis y William Clark una expedición hacia el oeste para explorar las nuevas tierras adquiridas. El viaje de Lewis y Clark, que comenzó en 1804 y duró hasta 1806, proporcionó información crucial sobre la geografía, los recursos naturales y las tribus indígenas de la región. La expedición no solo ayudó a establecer rutas comerciales y relaciones diplomáticas con las tribus nativas, sino que también ofreció valiosos datos científicos, como los estudios botánicos y zoológicos realizados a lo largo del trayecto.
La exploración consolidó aún más la visión de Jefferson sobre la expansión hacia el oeste y el futuro de los Estados Unidos como una nación agrícola, dependiente de los recursos naturales de vastas tierras no explotadas. Esta expedición también contribuyó a cimentar la idea de una «destino manifiesto», una creencia en la misión de Estados Unidos para expandirse por todo el continente.
La política exterior durante su primer mandato
A lo largo de su primer mandato, Jefferson se enfrentó a varios desafíos internacionales. La guerra napoleónica en Europa tuvo un impacto directo en los intereses comerciales de Estados Unidos, ya que las potencias europeas interferían en el comercio estadounidense. Jefferson, sin embargo, trató de mantener una postura de neutralidad, siguiendo la política exterior que había defendido desde sus días como Secretario de Estado bajo George Washington.
A pesar de sus esfuerzos por evitar involucrar a Estados Unidos en los conflictos europeos, las acciones de Gran Bretaña y Francia obligaron a Jefferson a tomar decisiones difíciles. La política exterior de Jefferson se caracterizó por su búsqueda de diplomacia sin comprometerse demasiado con ninguna de las grandes potencias, lo que mantuvo la independencia de Estados Unidos, pero también generó tensiones en varias ocasiones.
El segundo mandato y los desafíos económicos y militares
La neutralidad frente al conflicto europeo
En 1804, Jefferson fue reelegido presidente para un segundo mandato. Sin embargo, su segundo período estuvo marcado por el conflicto en Europa, específicamente las hostilidades entre Francia y Gran Bretaña, que afectaron gravemente a los Estados Unidos. El embargo de 1807, que prohibió el comercio de los barcos estadounidenses con cualquier nación extranjera, fue una medida extrema que Jefferson tomó para evitar que Estados Unidos se viera arrastrado a la guerra. Esta política fue impopular y tuvo efectos devastadores sobre la economía, especialmente en el noreste, que dependía del comercio marítimo.
El embargo no logró su objetivo de forzar a Francia y Gran Bretaña a respetar los derechos comerciales de Estados Unidos, y, en cambio, solo dañó la economía estadounidense. Jefferson fue duramente criticado por su política, especialmente por los sectores comerciales, que se vieron severamente afectados. A pesar de la oposición interna, Jefferson mantuvo su enfoque de neutralidad, creyendo firmemente que Estados Unidos no debía involucrarse en las luchas de las potencias europeas.
La Ley del Embargo y su controversia
La Ley del Embargo de 1807 fue una de las medidas más controvertidas de Jefferson. Al prohibir el comercio de barcos estadounidenses con el resto del mundo, la ley intentaba presionar a Gran Bretaña y Francia para que cesaran con sus ataques a los barcos estadounidenses y respetaran la neutralidad de Estados Unidos. Sin embargo, la ley tuvo efectos desastrosos, especialmente en las economías de Nueva Inglaterra y el sur, que dependían del comercio internacional. La protesta en contra del embargo fue tan fuerte que Jefferson, al final de su mandato, se vio obligado a firmar su derogación, permitiendo que el comercio internacional se reanudara.
Paradójicamente, aunque el embargo fracasó en sus objetivos diplomáticos, tuvo un efecto inesperado: obligó a Nueva Inglaterra, que históricamente había dependido del comercio marítimo, a comenzar a invertir en la industrialización. Esto marcó el inicio del proceso de industrialización de los Estados Unidos, un proceso que el mismo Jefferson había intentado evitar, al favorecer un modelo económico agrario. Aunque fue un fracaso desde el punto de vista de la política exterior, el embargo ayudó a sentar las bases para el desarrollo industrial futuro de la nación.
La relación con la industria y el impulso al proceso de industrialización
A pesar de su ideología agraria, Jefferson fue consciente de la necesidad de adaptarse a los cambios económicos que se producían a nivel global. Aunque siempre defendió la importancia de la agricultura como la base de la economía estadounidense, la Ley del Embargo forzó a muchas partes del país a buscar alternativas económicas, lo que llevó a la expansión de la industria en regiones como Nueva Inglaterra. Esta evolución en la economía de los Estados Unidos marcó un cambio fundamental en el país, y en muchos aspectos anticipó los cambios que se producirían durante la Revolución Industrial.
Retiro y última etapa de su vida
La fundación de la Universidad de Virginia
Después de dejar la presidencia en 1809, Jefferson se retiró a su finca de Monticello, donde dedicó sus últimos años a uno de sus proyectos más queridos: la fundación de la Universidad de Virginia. Jefferson diseñó los edificios de la universidad y creó un currículo educativo que reflejaba su visión de una educación liberal y democrática. La Universidad de Virginia, inaugurada en 1825, se convirtió en una de las instituciones educativas más importantes del país, y Jefferson la consideraba como su legado más duradero.
La contradicción entre sus ideales y su esclavitud
A pesar de su defensa de la libertad y los derechos humanos, Jefferson nunca liberó a los esclavos que tenía en su propiedad, y continuó siendo un propietario de esclavos hasta su muerte. Esta contradicción ha sido un tema recurrente en los estudios sobre Jefferson, quien, a pesar de sus ideales en favor de la libertad, nunca adoptó medidas claras para abolir la esclavitud, y su actitud hacia los esclavos fue siempre compleja y contradictoria.
Su muerte y la relación con la Declaración de Independencia
El 4 de julio de 1826, el mismo día que John Adams, Jefferson murió en Monticello, a la edad de 83 años. Curiosamente, este día coincidió con el 50 aniversario de la Declaración de Independencia, el documento que él mismo había redactado y que había sido fundamental para la creación de la nación. La muerte de Jefferson en esta fecha emblemática se consideró un símbolo de su vida dedicada a la causa de la libertad y la independencia.
MCN Biografías, 2025. "Thomas Jefferson (1743–1826): El Fundador de una Nación y Defensor de los Derechos Naturales". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/jefferson-thomas [consulta: 17 de febrero de 2026].
