Hidacio de Mérida (s. IV). El arzobispo hispanorromano que desafió al priscilianismo
La figura de Hidacio de Mérida se inscribe como una de las más relevantes del cristianismo hispanorromano en el siglo IV. Metropolitano y escritor, fue protagonista de un enfrentamiento teológico y político de primer orden que marcaría el devenir de la Iglesia en la península Ibérica: la lucha contra el priscilianismo. Desde su cargo como arzobispo de Mérida, ejerció no solo un liderazgo eclesiástico, sino también una influencia decisiva en los asuntos del Imperio romano de Occidente. Su nombre permanece ligado a uno de los momentos más controvertidos de la historia eclesiástica antigua: la ejecución de un hereje cristiano con intervención directa del poder imperial.
Orígenes y contexto histórico
Nombrado poco antes del año 379, Hidacio de Mérida asumió la responsabilidad de una de las sedes eclesiásticas más importantes de Hispania. Como arzobispo, tenía bajo su cuidado no solo la ciudad de Mérida, sino también varias diócesis subordinadas. Este poder lo situó en una posición privilegiada, pero también lo enfrentó a complejos desafíos, especialmente a nivel doctrinal.
El siglo IV fue un periodo de profundas transformaciones para el cristianismo. Desde la proclamación del Edicto de Milán en el año 313, la Iglesia dejó de ser perseguida y empezó a integrarse en las estructuras del Estado. Este proceso generó tensiones internas entre quienes aceptaban esa institucionalización y quienes aspiraban a un retorno a los ideales evangélicos primitivos. En este escenario surgió el priscilianismo, movimiento considerado herético por los sectores más ortodoxos de la Iglesia.
Logros y contribuciones
Hidacio se destacó como un férreo defensor de la ortodoxia cristiana frente a las enseñanzas de Prisciliano, un influyente laico hispanorromano que promovía una visión ascética y puritana del cristianismo. Para frenar la expansión de este movimiento en su diócesis, Hidacio convocó en el año 380 un concilio en Zaragoza junto a otros once obispos, estableciendo así un frente común contra la nueva doctrina.
El impacto del priscilianismo no se limitaba a las ideas. Su forma de vida austera, vegetariana, célibe y con una sorprendente defensa de la igualdad entre los sexos, atrajo a numerosos creyentes. A los ojos de Hidacio, esto representaba una amenaza a la estabilidad eclesiástica, por lo que buscó respaldo en el poder imperial. Logró que se emitiera un rescripto por el cual los seguidores del hereje serían enviados al exilio. Pero al ver que esta medida no surtía efecto, fue personalmente a Tréveris, la sede imperial, para pedir la intervención del emperador Graciano.
Hidacio escribió varias obras polémicas, entre ellas el Commonitorium, en el que lanzó duras acusaciones contra Prisciliano y sus discípulos. Posteriormente, redactó su obra más famosa, el Liber Apologeticus, un extenso tratado que ofrecía un detallado análisis de todas las herejías conocidas hasta el momento, rebatidas mediante una interpretación rigurosa de las Sagradas Escrituras.
Momentos clave
El conflicto entre Hidacio y los priscilianistas alcanzó varios puntos álgidos. Entre ellos, destacan:
Cronología de momentos cruciales
-
379-380: Nombramiento como arzobispo de Mérida y convocatoria del concilio de Zaragoza.
-
380: Aprobación del exilio para los priscilianistas mediante rescripto imperial.
-
384: Viaje a Tréveris, intervención ante el emperador y ejecución de Prisciliano por orden de Teodosio I el Grande.
-
384: Redacción del Liber Apologeticus.
-
385: Excomunión de Hidacio y exilio, seguido de la desaparición de toda noticia sobre él.
Uno de los episodios más dramáticos fue cuando un presbítero priscilianista logró encarcelar a Hidacio en su propia iglesia. Este acto simbolizó la extrema polarización que vivía la comunidad cristiana en Mérida, dividida entre seguidores del arzobispo y defensores de Prisciliano.
La entrega del hereje al poder secular para su ejecución generó una fuerte reacción en muchas diócesis. La Iglesia de Roma, en particular, consideró que Hidacio había sobrepasado sus funciones al permitir que un miembro del clero fuese juzgado y ejecutado por autoridades civiles. Como consecuencia, el arzobispo fue excomulgado y desterrado en el año 385.
Relevancia actual
La figura de Hidacio de Mérida representa un caso paradigmático en la historia del cristianismo: el conflicto entre ortodoxia y heterodoxia, la tensión entre autoridad eclesiástica y poder secular, y la difícil gestión del disenso teológico. A diferencia de muchos de sus contemporáneos, Hidacio no solo defendió sus convicciones en el plano doctrinal, sino que las llevó hasta las últimas consecuencias, interviniendo en el ámbito político y legal del Imperio.
Su legado ha sido objeto de múltiples interpretaciones. Algunos lo consideran un defensor apasionado de la fe, mientras que otros lo ven como responsable de la primera ejecución de un hereje cristiano por causas religiosas. Lo cierto es que su actuación marcó un precedente que tendría consecuencias duraderas en la historia de las relaciones entre Iglesia y Estado.
Además, sus obras, especialmente el Liber Apologeticus, ofrecen una ventana invaluable al pensamiento teológico del siglo IV y al modo en que los líderes eclesiásticos respondían a las herejías emergentes. Hidacio, con su amplio conocimiento de las Escrituras y su capacidad de argumentación, representa a una generación de obispos intelectuales que luchaban por definir los contornos doctrinales de la Iglesia cristiana en un mundo cambiante.
A pesar de su exilio y desaparición, el papel que desempeñó en el conflicto priscilianista lo ha convertido en una figura central para entender los procesos de institucionalización del cristianismo en Hispania. Su biografía ofrece claves esenciales para estudiar el surgimiento de las herejías cristianas, la autoridad episcopal y el papel del Imperio en la resolución de conflictos religiosos.
Bibliografía
BAJO ÁLVAREZ, Fe: Los últimos hispanorromanos: El Bajo Imperio en la Península Ibérica. (Madrid: Historia 16. 1995).
CEPAS PALANCA, Adela: Crisis y continuidad en la Hispania del siglo III. (Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas. 1997).
CHADWICK, H: Prisciliano de Ávila. (Madrid: Espasa-Calpe. 1978).
GARCÍA MORENO, Luis: España en la Edad Antigua: Hispania romana y visigoda. (Madrid: Anaya. 1988).
LÓPEZ CARREDA, Ramón: Prisciliano: su pensamiento y su problema histórico. (Santiago de Compostela: Centro Superior de Investigaciones Científicas. 1966).
ROLDÁN, José Manuel y SANTOS YANGUAS, Juan: Historia de España: Hispania romana, conquista, sociedad, cultura (siglos III a.C- IV d.C). (Madrid: Espasa-Calpe. 1997).
TERÁN FIERRO, Daniel: Prisciliano, mártir apócrifo. (Madrid: Breogán. 1985).
TOVAR, Antonio y BLÁZQUEZ, José María: Historia de la Hispania romana: La Península Ibérica desde 218 a.C hasta el siglo V d.C. (Madrid: Alianza Editorial. 1980).
MCN Biografías, 2025. "Hidacio de Mérida (s. IV). El arzobispo hispanorromano que desafió al priscilianismo". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/hidacio-de-merida [consulta: 30 de enero de 2026].
