Alfredo Helsby Hazell (1862-1933). El Paisajista que Capturó la Belleza Natural del Sur de Chile
Alfredo Helsby, nacido el 22 de julio de 1862 en Valparaíso, Chile, es considerado uno de los artistas más importantes del país en el siglo XIX, especialmente reconocido por su destacada contribución a la pintura paisajística. A lo largo de su carrera, sus obras se caracterizaron por capturar la majestuosidad de la naturaleza chilena, en especial de las tierras sureñas, utilizando una técnica pictórica innovadora que rompía con las convenciones de la época. Su legado sigue vivo como uno de los máximos exponentes de la pintura chilena y su estilo, aunque inspirado en el impresionismo, logró un enfoque único sobre la luz y la representación de los paisajes naturales.
Orígenes y contexto histórico
Alfredo Helsby fue hijo de inmigrantes ingleses; su padre, William G. Helsby, fue un reconocido fotógrafo que introdujo el daguerrotipo en Chile, marcando una profunda influencia en la cultura visual del país. Esta herencia británica influyó tanto en su formación como en su estilo artístico, ya que desde joven se vio rodeado de un ambiente cultural enriquecido por la técnica fotográfica. Desde su niñez, el joven Alfredo estuvo en contacto con el arte y la observación del mundo a través del lente de su padre, lo que le permitió desarrollar una sensibilidad artística que más tarde volcaría en sus pinturas.
A lo largo de su juventud, Alfredo Helsby recibió una formación académica en pintura bajo la tutela de Alfredo Valenzuela Puelma, un destacado pintor chileno que tuvo un papel crucial en la evolución artística de Chile. A pesar de que Helsby se formó en un entorno académico, pronto se dio cuenta de que la pintura debía trascender las fórmulas tradicionales, y por ello comenzó a experimentar con nuevas formas de expresión. La influencia de su maestro, Valenzuela Puelma, fue significativa en sus primeros años, ya que fue quien lo introdujo en los fundamentos del dibujo y la composición, marcando su camino hacia la evolución del arte.
Logros y contribuciones
Uno de los momentos clave en la formación artística de Alfredo Helsby fue su encuentro con el pintor británico Thomas Somerscales en el colegio Mackay de Valparaíso. Somerscales fue fundamental para Helsby, ya que le inculcó la importancia de pintar del natural, un precepto que transformó la manera en que el pintor observaba y plasmaba el mundo. Influenciado por esta filosofía, Alfredo comenzó a realizar salidas al aire libre junto a su amigo y gran artista Juan Francisco González, con quien desarrolló una conexión artística que marcó una etapa crucial en su carrera.
Durante esta época, Alfredo Helsby comenzó a experimentar con diversos estilos y técnicas, lo que le permitió crear obras como Quinta Normal, que ya mostraba una libertad en el tratamiento de los objetos y un uso innovador de las técnicas plásticas. A pesar de que nunca se alineó completamente con el movimiento impresionista, adoptó algunos de sus principios, como el uso libre de color y la representación de la luz de una manera más dinámica y efímera.
Momentos clave en la carrera de Alfredo Helsby
Alfredo Helsby experimentó un significativo avance en su carrera cuando, en 1906, viajó a Europa gracias a una beca otorgada por el gobierno chileno. Su estancia en Europa fue fundamental para el enriquecimiento de su obra, ya que tuvo la oportunidad de conocer las tendencias artísticas más avanzadas del momento, además de reconectar con sus raíces británicas. En 1907, Helsby participó en importantes exposiciones en el Salón de la Sociedad de Artistas Franceses de París, en la Royal Academy de Londres y en la Old Sudley Water Colour Society en la capital inglesa, lo que marcó un hito en su carrera internacional.
En cuanto a sus temáticas, Alfredo Helsby comenzó a trabajar intensamente en el paisaje chileno, destacándose en sus representaciones de los panoramas naturales del sur de Chile, con obras como Orilla del Aconcagua y Tarde en Providencia, entre otras. A través de un uso expresivo y vívido del color, trató de capturar la atmósfera y la magia inherente a los paisajes naturales, sin limitarse a una mera reproducción. Este enfoque renovador le permitió crear una visión única del paisaje chileno, que sigue siendo uno de los legados más importantes de la pintura nacional.
El uso del punto de vista aéreo y los lienzos de gran tamaño
Uno de los aspectos más innovadores de la obra de Alfredo Helsby fue su uso del punto de vista aéreo, un recurso pictórico inédito en el medio artístico chileno de la época. Esta técnica permitía a los espectadores observar el paisaje desde una perspectiva única, lo que intensificaba la sensación de profundidad y magnitud de los elementos representados. Además, Helsby se destacó por su uso de lienzos de grandes dimensiones, lo que le permitió ampliar la percepción de la vastedad de los paisajes que representaba.
Entre las obras más emblemáticas que reflejan estos recursos se encuentran Arco iris en los canales de Chiloé y Cordillera, que muestran no solo la riqueza visual de los paisajes chilenos, sino también la habilidad del artista para utilizar la luz y el color de manera magistral. A través de sus lienzos de gran tamaño, Alfredo Helsby logró capturar la grandiosidad de la naturaleza chilena de una forma que no tenía precedentes en su tiempo.
Relevancia actual de Alfredo Helsby
La obra de Alfredo Helsby sigue siendo relevante en la actualidad, no solo por su aportación al arte chileno, sino también por su enfoque innovador y su capacidad para plasmar la esencia de la naturaleza chilena de una manera única. A pesar de haberse mantenido al margen de los grandes movimientos artísticos y grupos de la época, Helsby dejó un legado que sigue siendo reconocido y admirado por artistas y críticos por igual.
Su arte ha sido expuesto en museos y colecciones privadas de todo el mundo, desde Chile hasta Argentina, Estados Unidos y Europa, donde ha sido valorado tanto por su calidad técnica como por su contribución a la pintura de paisaje. A lo largo de su carrera, Helsby recibió diversos premios y distinciones, como la primera medalla en la Exposición Internacional de Santiago en 1900 y la segunda medalla en la Exposición Internacional del Centenario en 1910, lo que consolida su lugar en la historia del arte chileno.
Alfredo Helsby no solo es reconocido como uno de los principales exponentes de la pintura paisajística chilena, sino también como un artista que desafió las convenciones de su tiempo. Su enfoque innovador, que combinó la tradición académica con una nueva interpretación de la luz y el paisaje, sigue siendo una fuente de inspiración para las generaciones actuales.
Obra destacada
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Orilla del Aconcagua
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Tarde en Providencia
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Arco iris en los canales de Chiloé
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Cordillera
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Paseo Atkinson
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Rincón de Londres viejo
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Silencio Andino
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Desde el Corcovado
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Iglesia de la Divina Providencia
La riqueza de su obra sigue siendo un referente en la pintura chilena, donde su nombre permanece en la memoria colectiva como un creador incansable y un observador privilegiado de la naturaleza.
Bibliografía:
IVELIC, M. y GALAZ, G. La pintura en Chile desde la colonia hasta 1981, Valparaíso, Universidad Católica, 1981.
RICHON-BRUNET, R. Alfredo Helsby, Selecta, Santiago, julio 1909.
MCN Biografías, 2025. "Alfredo Helsby Hazell (1862-1933). El Paisajista que Capturó la Belleza Natural del Sur de Chile". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/helsby-hazell-alfredo [consulta: 4 de febrero de 2026].
