Hartshorne, Charles (1897-?). El filósofo de la metafísica y la filosofía de la religión

Charles Hartshorne (1897-?), filósofo estadounidense, es una de las figuras más influyentes del pensamiento filosófico del siglo XX. Su obra abarcó diversas disciplinas, principalmente la metafísica, la filosofía de la religión y la estética, en las que dejó una profunda huella. A lo largo de su carrera, Hartshorne estuvo profundamente influenciado por pensadores clave como Platón (Ver biografía), Husserl (Ver biografía), Royce (Ver biografía), James (Ver biografía), Lewis (Ver biografía), Hocking (Ver biografía) y Whitehead (Ver biografía), quienes influyeron profundamente en sus teorías filosóficas. Con una carrera que abarcó diversas instituciones académicas, desde Harvard hasta la Universidad de Texas, Hartshorne desarrolló una visión filosófica que desafiaba las corrientes predominantes de su tiempo, ofreciendo nuevas perspectivas sobre la naturaleza de la realidad, la libertad humana y la divinidad.

Orígenes y contexto histórico

Nacido en Pennsylvania en 1897, Charles Hartshorne vivió en un periodo de grandes cambios intelectuales y sociales. Desde joven, mostró un interés por la filosofía y la religión, áreas que serían fundamentales a lo largo de su vida. En sus años de formación, estudió en diversas instituciones académicas de prestigio, siendo profesor en Harvard y, más tarde, en la Universidad de Chicago, antes de trasladarse en 1955 a la Emory University en Atlanta. Finalmente, en 1962, se mudó a la Universidad de Texas, donde continuó su labor hasta su jubilación en 1976.

La época en la que Hartshorne desarrolló su obra estuvo marcada por el surgimiento de nuevas corrientes filosóficas y científicas que cuestionaban las nociones tradicionales de la metafísica y la religión. En particular, fue un momento de gran actividad en el campo de la filosofía pragmatista, influenciado por figuras como William James y Josiah Royce. Asimismo, la filosofía alemana de la fenomenología, representada por figuras como Edmund Husserl, también dejó una marca en su pensamiento, especialmente en su enfoque hacia la experiencia y la conciencia.

Logros y contribuciones

La filosofía de Hartshorne se caracteriza por su enfoque continuista y emergentista de la realidad. A lo largo de su vida, defendió que la realidad no está compuesta por elementos estáticos o dualistas, sino que está en un proceso continuo de cambio y evolución. En su visión, las interacciones entre elementos opuestos son la clave para comprender la realidad, ya que estos contrarios no son mutuamente excluyentes, sino que se solapan y se incluyen mutuamente.

Este enfoque le permitió superar el dualismo tradicional, en el cual se contraponían lo material y lo espiritual, lo concreto y lo abstracto, lo contingente y lo necesario. Para Hartshorne, estas oposiciones no deben entenderse como absolutos, sino como relaciones que forman un todo dinámico y en constante desarrollo. En su sistema filosófico, algunos contrarios prevalecen sobre otros: lo abstracto tiende a predominar sobre lo concreto, lo contingente sobre lo necesario, y lo positivo sobre lo negativo.

Uno de los aspectos más innovadores de la filosofía de Hartshorne es su concepción de Dios y la creación. A diferencia de otras tradiciones filosóficas y teológicas que presentan a Dios como un ser absoluto que determina el curso del universo, Hartshorne lo concibe como el fundamento del orden, pero no como un ser que impone su voluntad de manera absoluta sobre el mundo. En su visión, Dios influye en la realidad, pero no la determina completamente, lo que permite una coexistencia entre la libertad humana y el poder divino. Esta perspectiva ofreció una solución al problema del libre albedrío, que había sido un desafío constante para los filósofos y teólogos a lo largo de la historia.

Momentos clave

A lo largo de su carrera, Hartshorne abordó una serie de cuestiones filosóficas clave que lo llevaron a una profunda reflexión sobre la naturaleza de la realidad, la divinidad y la libertad humana. Algunos de los momentos más relevantes de su obra incluyen:

  • 1941: Publicación de Man’s Vision of God and the Logic of Theism, en la que comienza a desarrollar su concepción de Dios como un ser que no impone su voluntad sobre el universo de manera determinista, sino que interactúa con él de manera dinámica y no coercitiva.

  • 1948: The Divine Relativity: A Social Conception of God, obra fundamental en la que profundiza en su visión de un Dios relacional, cuya influencia sobre el mundo no es absoluta, sino que se manifiesta a través de interacciones sociales y relaciones mutuas.

  • 1953: Reality as Social Process: Studies in Metaphysics and Religion, donde expone su concepción de la realidad como un proceso social, enfatizando las relaciones dinámicas entre los elementos constitutivos de la existencia.

  • 1965: Publicación de Anselm’s Discovery: A Re-examination of the Ontological Proof for God’s Existence, en la que ofrece una reinterpretación del argumento ontológico de San Anselmo, con el fin de demostrar la existencia de Dios desde una perspectiva filosófica moderna.

  • 1967: A Natural Theology for Our Time y The Social Conception of the Universe, donde desarrolla aún más su visión de la divinidad y el orden del universo, defendiendo la idea de un Dios que se relaciona con el mundo de manera dinámica y que no es un ser inmóvil o trascendente, sino profundamente imbricado en el proceso social y cósmico.

  • 1982: Publicación de The Divine Relativity y, finalmente, en 1984, Omnipotence and Other Theological Mistakes, donde cuestiona las nociones tradicionales de omnipotencia y presenta sus propias ideas sobre la naturaleza de la divinidad.

Relevancia actual

La influencia de Hartshorne continúa siendo significativa en la filosofía contemporánea, especialmente en los campos de la metafísica y la filosofía de la religión. Su rechazo al dualismo y su énfasis en la naturaleza relacional de la realidad ofrecen una alternativa interesante frente a las visiones más absolutistas y deterministas que dominaban en la tradición filosófica anterior.

En el ámbito de la teología, su concepción de Dios como un ser que interactúa con el mundo de manera dinámica y relacional sigue siendo una perspectiva relevante, especialmente en las discusiones sobre el libre albedrío y la soberanía divina. Además, su enfoque pragmático y emergentista ha influido en la forma en que muchos filósofos contemporáneos abordan cuestiones como la naturaleza de la conciencia, la experiencia y la evolución.

Entre sus numerosas obras, algunas de las más influyentes incluyen:

  • Man’s Vision of God and the Logic of Theism (1941)

  • The Divine Relativity: A Social Conception of God (1948)

  • Reality as Social Process: Studies in Metaphysics and Religion (1953)

  • Anselm’s Discovery: A Re-examination of the Ontological Proof for God’s Existence (1965)

  • A Natural Theology for Our Time (1967)

  • The Social Conception of the Universe (1967)

  • Whitehead’s Philosophy: Selected Essays, 1935-1970 (1972)

  • Whitehead’s View of Reality (1981)

  • The Divine Relativity (1982)

  • Omnipotence and Other Theological Mistakes (1984)

Su legado perdura no solo en sus escritos, sino también en la influencia que ha tenido en generaciones de filósofos que han explorado las ideas sobre la libertad, la divinidad y la naturaleza de la realidad. La obra de Hartshorne continúa siendo una referencia indispensable para aquellos que buscan comprender las complejidades de la metafísica y la filosofía de la religión.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Hartshorne, Charles (1897-?). El filósofo de la metafísica y la filosofía de la religión". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/hartshorne-charles [consulta: 20 de febrero de 2026].