Gómez Cuétara, Juan (1900-1998). El empresario visionario que revolucionó la industria de las galletas en España
Gómez Cuétara, Juan (1900-1998). El empresario visionario que revolucionó la industria de las galletas en España
Juan Gómez Cuétara, nacido en Cambarco (Cantabria) en 1900 y fallecido en Madrid en 1998, es recordado como uno de los empresarios más influyentes en la historia de España, especialmente en el ámbito de la industria alimentaria. Fundador de la famosa empresa de galletas Cuétara, su vida estuvo marcada por una serie de altibajos y desafíos que lo llevaron a crear una de las marcas más reconocidas de su país. Sin embargo, su historia no fue fácil ni lineal, sino que estuvo llena de perseverancia, innovación y un enfoque claro hacia la mejora continua. A lo largo de su vida, Juan demostró una gran capacidad para adaptarse a los cambios y superar obstáculos, transformando una pequeña fábrica de galletas en un emporio industrial.
Orígenes y contexto histórico
Los inicios de Juan Gómez Cuétara no fueron ni mucho menos sencillos. Nacido en 1900 en el pequeño pueblo de Cambarco, en Cantabria, su vida estuvo marcada por la necesidad de adaptarse y superar dificultades desde una edad temprana. En 1919, cuando apenas contaba con 19 años, decidió emigrar a México, un país que en ese momento representaba una oportunidad de crecimiento para muchos españoles que buscaban nuevas perspectivas. Al principio, Juan se dedicó a ayudar a dos familiares que regentaban una tienda, pero pronto se dio cuenta de que quería más.
Un año después, abandonó este trabajo para abrir su propio negocio junto a sus hermanos. Sin embargo, esta aventura no fue duradera, ya que el negocio no prosperó y Juan tuvo que dejarlo. Durante los años siguientes, vivió una etapa de inestabilidad laboral que, lejos de desmotivarle, le impulsó a seguir buscando una oportunidad que cambiara su destino.
En 1932, Juan volvió a trabajar como dependiente en un comercio, pero su espíritu emprendedor seguía vivo. Tres años más tarde, en 1935, fundó, junto con sus hermanos, una fábrica de galletas. Este fue el primer paso para lo que más tarde se convertiría en uno de los mayores imperios de la industria de las galletas en España.
Logros y contribuciones
El camino hacia el éxito no fue fácil para los hermanos Gómez Cuétara. Tras la muerte de su hermano Raimundo y el regreso de Isaac a España, Juan y Florencio se quedaron como los únicos propietarios de la empresa. En sus primeros años, los beneficios fueron limitados, pero la situación empezó a mejorar poco a poco. En 1945, la empresa inauguró una nueva fábrica en Veracruz, lo que marcó un hito importante en su expansión. Sin embargo, debido a las tensiones sociales en México, Juan se vio obligado a regresar a España, donde la situación era más favorable para el negocio.
En España, las fábricas locales solo producían galletas troqueladas María, un producto popular pero limitado en su variedad. Fue entonces cuando Juan Gómez Cuétara introdujo una serie de innovaciones, como los crackers y las cookies, que diversificaron la oferta y le dieron a la empresa una ventaja competitiva. Además, en 1942, obtuvo un cupo de harinas y azúcar del 0,17% del total nacional, lo que, a pesar de las dificultades, le permitió competir con gigantes de la industria como Artiach, Fontaneda y Loste. Para superar las limitaciones impuestas por su escaso cupo de harina, Cuétara adquirió una fábrica de pan en Málaga, lo que le permitió garantizar el suministro de materias primas para sus productos.
Un momento clave en la evolución de la empresa fue la compra, en 1949, de una fábrica de galletas en Santander. El objetivo de trasladarla a Reinosa, una localidad con mejores condiciones para la adquisición de materias primas, fue fundamental para el crecimiento de la empresa. Además, la maquinaria que utilizó fue diseñada por el propio Juan, quien patentó sus diseños diez años después, lo que reflejaba su enfoque innovador.
En 1955, los hermanos Cuétara lograron obtener del Ministerio de Industria la libertad para operar sin restricciones, lo que les permitió desarrollar su negocio con mayor libertad. A pesar de contar con un cupo de harina más limitado que sus competidores, la empresa se centró en las regiones Este, Centro y Sur de España, donde la competencia no era tan fuerte.
Momentos clave
A lo largo de los años, los logros de Juan Gómez Cuétara fueron cada vez más notables. Entre los momentos más importantes de su carrera destacan:
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1945: Inauguración de la fábrica en Veracruz, México.
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1949: Compra de una fábrica de galletas en Santander, que más tarde sería trasladada a Reinosa.
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1955: Obtención de libertad en el ejercicio de la actividad empresarial.
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1957: Creación de una fábrica-escuela de galleteros.
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1963: Lanzamiento de una nueva variedad de galletas: el surtido Cuétara.
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1965: La marca Cuétara se reconoce a nivel nacional.
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1966: Inicio de la construcción de la fábrica principal en Villarejo de Salvanés.
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Finales de la década de 1960: Las napolitanas Cuétara se convierten en uno de los productos más anunciados de la televisión española.
Estos momentos no solo reflejan el éxito de Juan como empresario, sino también su capacidad para anticiparse a las necesidades del mercado y adaptarse a las circunstancias cambiantes.
Relevancia actual
La figura de Juan Gómez Cuétara sigue siendo relevante en la historia de la industria alimentaria española. A pesar de que la empresa Cuétara ha enfrentado la competencia de gigantes internacionales en los últimos años, el legado de innovación y calidad que dejó Juan continúa siendo un pilar fundamental en el éxito de la compañía. Durante las últimas décadas de su vida, entre 1980 y 1987, la empresa no mostró el mismo nivel de innovación que en sus primeros años, ya que se limitó a comercializar un número reducido de productos. No obstante, la marca Cuétara logró mantenerse competitiva en un mercado cada vez más globalizado.
En la década de 1980, la competencia no solo provenía de empresas españolas, sino también de gigantes internacionales que habían entrado con fuerza en el mercado español. Sin embargo, la empresa Cuétara continuó con una sólida base de clientes y una reputación que perdura hasta el día de hoy.
A finales de su vida, Juan cedió la dirección de la empresa a su hijo, quien continuó con el legado de innovación y expansión iniciado por su padre. A pesar de los cambios y desafíos que afrontó la industria de las galletas en las últimas décadas del siglo XX, la marca Cuétara sigue siendo una de las más queridas y reconocidas por los consumidores españoles.
El legado de Juan Gómez Cuétara va más allá de su éxito empresarial. Su historia es un ejemplo de perseverancia, visión y trabajo duro, y sigue siendo una fuente de inspiración para muchos emprendedores y empresarios actuales.
MCN Biografías, 2025. "Gómez Cuétara, Juan (1900-1998). El empresario visionario que revolucionó la industria de las galletas en España". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/gomez-cuetara-juan [consulta: 29 de enero de 2026].
