Espinosa Menéndez, Miguel «Armillita Chico» (1958-VVVV): La Estampa de una Dinastía Taurina

Miguel Espinosa Menéndez, conocido popularmente como «Armillita Chico», es uno de los matadores de toros más destacados de México. Nacido en Aguascalientes en 1958, forma parte de una de las dinastías taurinas más emblemáticas del país. Su legado familiar le ha otorgado un lugar de honor en el mundo del toreo, continuando la tradición iniciada por su abuelo Fermín Espinosa («El Campanero» o «Armillita») y consolidada por su padre, Fermín Espinosa Saucedo («Armillita Chico»), así como por sus hermanos Fermín y Manuel Espinosa Menéndez, también figuras del toreo.

Orígenes y contexto histórico

Desde muy joven, Miguel Espinosa estuvo inmerso en el mundo taurino. Criado en una familia profundamente ligada al arte de la tauromaquia, su destino parecía estar marcado desde el principio. La influencia de su padre, Fermín Espinosa Saucedo, quien ya había logrado ser una figura prominente del toreo, y la de sus tíos, Juan Espinosa Saucedo y Cenaido Espinosa Saucedo, consolidaron en Miguel un firme deseo de seguir la tradición familiar.

El contexto histórico en el que creció Miguel fue el de una era dorada del toreo en México, un país profundamente aficionado a la tauromaquia. En este ambiente, Miguel pronto se sintió atraído por el toreo, influenciado por el ejemplo de su padre y los triunfos de sus hermanos mayores. En su adolescencia, la familia Espinosa comenzó a ofrecerle el apoyo necesario para que Miguel se formara como matador de toros, una vocación que se forjó entre las plazas menores de México.

Logros y contribuciones

El camino hacia la consagración de Miguel Espinosa como matador de toros estuvo lleno de momentos decisivos que marcaron su carrera. Después de haber realizado varias tentas y pruebas en plazas menores, su debut como novillero ocurrió en 1976, en la ciudad de Monterrey. Aquel primer paso en su carrera fue exitoso, ya que cortó un apéndice de su segundo toro, lo que le permitió ganarse la atención del público y de la crítica especializada.

En 1977, Miguel viajó a España junto a su padre, Fermín Espinosa Saucedo, para continuar su formación. Allí, participó en varias tientas en el sur de Andalucía, lo que le permitió ganar experiencia en plazas de gran renombre como Sevilla, Pamplona, Valencia y Barcelona. Fue un aprendizaje crucial que le permitió desarrollarse como novillero y establecerse en el escalafón de los novilleros destacados de su época.

El 26 de noviembre de 1977, Miguel recibió su doctorado taurino en la plaza de toros de Querétaro, un acto importante para cualquier matador. La ceremonia fue emotiva, con la presencia de figuras destacadas del toreo, como el matador mexicano Manuel Martínez Alcira y el torero español José María Dols Abellán («José Mari Manzanares»). Aunque no tuvo la suerte de cortar orejas en aquella tarde, solo una semana después, Miguel logró un brillante triunfo en la misma plaza, lo que consolidó su lugar entre los grandes de la tauromaquia mexicana.

Momentos clave

  • 1977: Debut como novillero en Monterrey y doctorado taurino en Querétaro.

  • 1978: Homenaje a su padre Fermín Espinosa Saucedo en la plaza de Saltillo.

  • 1981: Consagración como gran figura del toreo mexicano, destacando en la plaza de la Ciudad de México y en la feria de Zacatecas.

  • 1983: Confirmación de la alternativa en la plaza Monumental de Las Ventas (Madrid), apadrinado por el veterano matador Manuel Vázquez Garcés («Manolo Vázquez»).

  • 1986: Triunfo rotundo en la plaza Monumental de México, cortando orejas y rabo de un toro de la ganadería de Begoña.

  • 1993 y 1997: Regresos a España, aunque sin lograr la aceptación esperada.

Relevancia actual

Miguel Espinosa Menéndez ha sido un referente de la tauromaquia en México, considerado uno de los matadores más importantes de su generación. A lo largo de su carrera, se ha mantenido vigente en las principales ferias mexicanas, consolidando su estatus de figura obligada en los carteles de las plazas más importantes del país. Su estilo, heredado de su padre, se caracteriza por una gran técnica y una capacidad de conexión con el público, algo que le ha permitido cosechar grandes triunfos a lo largo de los años.

Además de sus logros personales, Espinosa Menéndez también ha sido un embajador de la dinastía taurina Espinosa. Su carrera ha servido para mantener viva la tradición taurina de su familia, que sigue siendo una de las más emblemáticas de México. Aunque su paso por España no fue tan exitoso como en su tierra natal, el matador sigue siendo un nombre reconocido y respetado dentro del mundo taurino mexicano.

Contribución al toreo

A lo largo de su carrera, Miguel Espinosa Menéndez ha contribuido al desarrollo de la tauromaquia en México. Como miembro de una dinastía taurina legendaria, ha continuado la tradición de los Espinosa y ha sido un ejemplo para las nuevas generaciones de toreros. Su influencia ha trascendido las fronteras de México, y su legado continúa siendo relevante para la historia del toreo.

Momentos destacados de su carrera

  1. 1977: Su debut como novillero en Monterrey y su doctorado taurino en Querétaro.

  2. 1978: El homenaje a su padre Fermín Espinosa Saucedo en Saltillo.

  3. 1981: Los grandes triunfos en la Ciudad de México y en la feria de Zacatecas.

  4. 1983: Su confirmación de alternativa en la plaza Monumental de Las Ventas en Madrid.

  5. 1986: Un triunfo memorable en la plaza Monumental de México, cortando orejas y rabo.

  6. 1993 y 1997: Intentos de afianzarse en España, aunque sin el éxito esperado.

La figura de Miguel Espinosa «Armillita Chico» sigue siendo una de las más queridas y respetadas en el universo taurino, tanto en México como a nivel internacional. Aunque ha tenido altibajos en su carrera, su legado como parte de una de las dinastías taurinas más importantes del mundo sigue vivo, y su influencia perdura en las generaciones más jóvenes de toreros.

El toreo, para Miguel Espinosa, no solo ha sido una profesión, sino también una pasión heredada, y su historia continúa siendo un testimonio de la grandeza de la tauromaquia mexicana. Con su arte y su entrega en el ruedo, «Armillita Chico» sigue siendo una figura de culto, cuya presencia en las plazas de toros sigue siendo sinónimo de emoción y tradición.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Espinosa Menéndez, Miguel «Armillita Chico» (1958-VVVV): La Estampa de una Dinastía Taurina". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/espinosa-menendez-miguel [consulta: 6 de febrero de 2026].