A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z
PeriodismoFilologíaLiteraturaBiografía

Cisneros, Antonio (1942-2012)

Poeta, narrador, traductor, periodista, crítico literario y profesor universitario peruano, nacido en Lima el 27 de diciembre de 1942 y fallecido el 6 de octubre de 2012. Autor de algunos de los poemarios más brillantes de la lírica peruana de la segunda mitad del siglo XX -como Destierro (1961) y Canto ceremonial contra un oso hormiguero (1968)-, es una de las figuras centrales de la denominada "Generación del 60", a la que aportó una poesía de honda riqueza conceptual y vasta amplitud temática.

Inclinado desde su adolescencia hacia los saberes humanísticos y el cultivo de la creación literaria, entre 1960 y 1965 cursó sus estudios superiores en la Pontificia Universidad Católica del Perú y en la Universidad de San Marcos, ambas de Lima. Tras haber obtenido el título de doctor en Letras (dentro de la especialidad en Literatura) por esta última institución de enseñanza, emprendió una brillante carrera docente que, a lo largo de su dilatada trayectoria profesional, habría de llevarle a numerosos países de todo el mundo.

Ejerció, en efecto, como profesor asistente de Literatura en la Universidad de Huamanga (1965) y profesor auxiliar de Metodología en la Universidad de San Marcos (1966), para cruzar a continuación el Atlántico e impartir clases en el Reino Unido -en calidad de profesor asistente de Español en la Universidad de Southampton (1967-1969)- y en Francia -como profesor asistente de Literatura Latinoamericana en la Universidad de Niza (1970-1971). Luego regresó a su país natal para volver a dar clases en su antigua alma mater de San Marcos -ahora, como profesor auxiliar de Literatura (1972-1973), y al poco tiempo volvió al Viejo Continente dispuesto a ocupar una plaza de profesor visitante en la Universidad Eötvos Lórand, de Budapest (1974-1975).

Después de haber impartido la asignatura de Literatura Hispanoamericana en dicho centro de estudios superiores de Hungría, se reincorporó al claustro de su querida universidad limeña de San Marcos, en calidad de profesor asociado de literatura (1976-1978). Luego viajó a los Estados Unidos de América y entró a formar parte de la plantilla de investigadores de la prestigiosa Universidad de Berkeley (1978); y, alcanzados allí sus objetivos, regresó a Lima para sumarse de nuevo al plantel docente de la Universidad de San Marcos, ya con el puesto de profesor titular de Literatura.

Durante toda la década de los ochenta, Antonio Cisneros permaneció impartiendo clases en su antigua alma mater (1979-1991), ocupación que compaginó con el cultivo de la creación literaria, con sus constantes colaboraciones periodísticas y con otras labores académicas -como la de Director de Conferencias del Instituto Raúl Porras Barrenechea (1985-1991) y la de profesor visitante Universidad de Virginia (1996), donde impartió un curso de Literatura Hispanoamericana.

En su faceta de periodista, Antonio Cisneros ha publicado artículos y reseñas críticas en decenas de medios de comunicación de su país y del extranjero. Sus primeros pasos en este terreno los dio, en calidad de redactor, en la revista Amaru (1966), para pasar luego a ocupar idéntico puesto en el semanario Marka (1976-1978) y en el semanario satírico Monos y Monadas (donde trabajó durante el bienio de 1978-1980). Entretanto, había sido director de la revista Cuadernos (1976-1977), editada por el Consejo de la Universidad Peruana, y más tarde pasó a dirigir otras publicaciones culturales de tanto relieve en el panorama artístico e intelectual peruano de finales de los años ochenta como El caballo rojo (1980-1984), el mensuario 30 Días (1984), el hepdomadario El Búho (1984) y, nuevamente -en una segunda época- El caballo rojo (1986).

Además, Cisneros fue editor del semanario (1994); corresponsal en Perú del rotativo francés Liberation (1990-1996); columnista de la publicación de periodicidad mensual Vea (1993-1995); columnista de el rotativo El Comercio (1993-1996); columnista del mensuario El Dorado (desde 1995), columnista del mensuario Bienvenida (desde 1995), y creador y presentador del programa radiofónico La Crónica del Oso Hormiguero, que empezó a ser emitido por Radio Programas del Perú a partir de 1996. Entre otros muchos honores y reconocimientos, su infatigable presencia en los medios de comunicación le reportó, en 1993, el Premio Nacional de Periodismo Cultural.

Miembro de numerosos Jurados de Poesía nacionales e internacionales, así como participante invitado en múltiples encuentros, lecturas, congresos y eventos en diversas latitudes, Cisneros -padre de tres hijos- ha escrito numerosos volúmenes de verso y prosa, y ha realizado los guiones de varios cortometrajes cinematográficos. Entre los muchos premios, homenajes y menciones honoríficas que ha merecido por su amplia labor literaria y, en general, toda su valiosa aportación la vida académica y cultural de la Hispanoamérica de finales del siglo XX, cabe citar aquí Premio Nacional de Poesía "José Santos Chocano" (que recayó en un poemario suyo en 1965), el Premio "Casa de las Américas" de Poesía (1968), la Beca John Simon Guggenhein (que le fue otorgada por la prestigiosa fundación neoyorquina en 1978), el Premio "Rubén Darío" de Poesía (1980), la Beca "Deutscher Akademischer Austauschdienst" (1985), el nombramiento como Huésped de Honor del Consejo Británico (Londres, 1985), el nombramiento como Huésped del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia (París, 1986), la Medalla Cívica de la Municipalidad de Lima (1987), el nombramiento como Huésped de Honor de la Abadía de Royamment (París, 1987) -donde tuvo lugar un seminario de traducción en torno a su obra-, el nombramiento como Huésped de Honor de la Fundación Japón (Tokio, 1990), la Condecoración al Mérito Cultural de la República de Hungría (1990), la designación como Presidente del Jurado del Premio Nacional de Poesía de México (Aguas Calientes, 1991), el nombramiento como Ciudadano Honorario de Copacabana (Bolivia, 1992) y, entre otros muchos honores y, la concesión de la Orden al mérito Marista (1993). Además, en 1997 recibió el Premio Nacional COSAPI a la Innovación.

Su obra y su figura han sido objeto de estudios y homenajes por parte de la Foreing Language Conference (celebrada en la Universidad de Kentucky en 1996), de los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid (El Escorial, 1988), del Simposium de la Universidad de California (Long Beach, 1989) y de la Residencia de Estudiantes perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (Madrid, 1992). Además, el poeta limeño ha sido Invitado de Honor en el Primer Encuentro de Poetas y Narradores Bolivianos (1992), Presidente del Jurado del Premio Nacional de Poesía de Colombia (1996), expositor principal en la Reunión de Escritores del Grupo de Río en Cochabamba (Bolivia, 1997), invitado especial a la Celebración de los 30 años del Premio Nacional de Poesía de México (Agua Calientes, 1997), e invitado especial al Encuentro Nacional de Escritores del Ecuador (Ampato, 1997). De la importancia, en fin, de su producción literaria da buena muestra el hecho de que haya sido objeto de más de una docena de tesis doctorales, realizadas tanto en Perú como en el extranjero; y traducida, en parte, a lenguas tan distintas como el inglés, el francés, el alemán, el holandés, el húngaro, el griego, el japonés, el chino, el ruso, el italiano, el portugués, el sueco, el danés, el finlandés, el rumano, el turco y el serbio.

Obra

Miembro de la denominada "Generación del 60", Antonio Cisneros es un magnífico representante de la poesía post-vanguardistas que floreció en toda Hispanoamérica en la segunda mitad del siglo XX, caracterizada por uno rasgos comunes fácilmente detectables en tan vasto ámbito geográfico y cultural: el gusto por el tono conversacional y la tendencia a un distanciamiento objetivo del poeta respecto al objeto o tema central del poema.

En este último aspecto -el del predominio de una visión objetivista que le aleja radicalmente del subjetivismo característico de la lírica peruana anterior-, Cisneros acusa claramente la huella de los grandes maestros de la tradición anglosajona contemporánea -especialmente, del británico Thomas Stearns Eliot y el norteamericano Ezra Pound; y su marcada tendencia al coloquialismo y la construcción de poemas partiendo de estructuras sintácticas y giros semánticos propios del lenguaje conversacional, resulta evidente la huella de Bertolt Brecht en la poesía del autor limeño.

Cabe anotar, asimismo, ya en un plano temático-ideológico, la influencia notoria de los postulados de la Teología de la Liberación en las obras publicadas por Cisneros a partir de la década de los ochenta. En este aspecto, el poeta de Lima, que nunca trató de ocultar la orientación marxista de su pensamiento, se convirtió en uno de los grandes defensores, desde el ámbito de la creación literaria, de las ideas promovidas por su maestro y amigo Gustavo Gutiérrez, el sacerdote y teólogo peruano que conmovió los cimientos del Vaticano al afirmar antes que nadie -ya desde la publicación de su obra maestra Teología de la Liberación- que obrar con justicia es el principal compromiso cristiano y el mejor medio para alcanzar la salvación.

Otros temas de significativa presencia en la poesía de Antonio Cisneros son el de la crítica social, el del reflejo de la vida cotidiana a través de la lupa del escepticismo y la ironía, y el de la contemplación de la historia -y de sus grandes hitos y personajes- desde una perspectiva desmitificadora. Así -y recurriendo, en lo que atañe a la forma, a diversos recursos estilísticos que refuerzan la presencia de lo cotidiano, como el uso del lenguaje coloquial y la recreación de canciones populares-, el poeta limeño logra implicarse de lleno en la realidad inmediata de su tiempo, sin perder por ello ese adecuado distanciamiento que, merced a la ironía, le permite construir una poesía clara, serena y objetiva.

Su producción poética, iniciada a comienzos de los años sesenta con las colecciones de versos Destierro (Lima, 1961) y David (Lima, 1962), pronto se enriqueció con un poemario espléndido, Comentarios reales de Antonio Cisneros (Lima, 1964), que fue recibido con grandes elogios por parte de la crítica especializada, y galardonado con el Premio Nacional de Poesía "José Santos Chocano" (en su convocatoria de 1965).

Posteriormente, Cisneros incrementó su bibliografía lírica con otra obra maestra, Canto ceremonial contra un oso hormiguero (La Habana, 1968), distinguida en Cuba con uno de los galardones literarios más prestigiosos de las Letras Hispanoamericanas (el ya citado Premio "Casa de las Américas"). A esta obra -reimpresa en numerosas ocasiones a lo largo del último tercio del siglo XX, y traducida a varios idiomas- se sumaron luego otros poemarios tan notables como Agua que no has de beber (Barcelona, 1971), Como higuera en un campo de golf (Lima, 1972), El libro de Dios y de los húngaros (Lima, 1978), Crónicas del Niño Jesús de Chilca (México, 1981) -distinguido con el no menos relevante Premio "Rubén Darío"-, Agua que no has de beber y otros cantos (La Habana 1984), Monólogo de la casta Susana y otros poemas (Lima, 1986), Por la noche los gatos (México, 1988), Poesía, una historia de locos (Madrid, 1989), Material de lectura (México, 1989), Propios como ajenos (Lima, 1989), Drácula de Bram Stoker y otros poemas (Montevideo, 1991) -galardonado con el Premio "Parra del Riego"-, Las inmensas preguntas celestes (Lima, 1992) y Poesía reunida (Lima, 1996).

Cisneros es, además, coautor, junto con el fotógrafo Javier Silva Meinel, de dos volúmenes de fotografía ilustrados por textos poéticos: El Libro de los encantados (Lima, s.d.) y Acho, altar de arena (Lima, 1992). Asimismo, ha traducido al castellano varias obras poéticas escritas en inglés y en portugués, y recogidas en sus volúmenes Poesía inglesa contemporánea (Barcelona, 1975), Noigandres (Lima, 1978) -edición bilingüe de poemas escritos por los autores brasileños Augusto de Campos, Décio Pignatari Haroldo de Campos-, La invención de Orfeo (Lima, 1979) -de Jorge de Lima- y Poemas (Lima, 1987) -del también brasileño Ferreira Gullar.

Autor, asimismo, de dos obras en prosa -El arte de envolver pescado (Lima, 1990) y El libro del buen salvaje (Lima, 1995), Antonio Cisneros ha escrito varios guiones cinematográficos que han servido de base para el rodaje de los siguientes cortometrajes: En la orilla (1976), del director Jorge Suárez; Mi dulce amiga (1977), del cineasta Mario Acha; No el reino de los vientos (1977), también de Acha; Los constructores (1978), de José Huayhuaca; Imágenes (1983), rodado por Pedro Novak; En la tierra de los awajunti (1984), del director Alberto Durand; y Cáceres (1986), de Isidoro López Cano.

Bibliografía

  • BUENO, Raúl. "Antonio Cisneros entre las aguas del Pacífico Sur", en Revista de Crítica Literaria Latinoamericana (Lima), XVIII, nº 35 (1992), págs. 71-80.

  • CORNEJO POLAR, Antonio. "La poesía de Antonio Cisneros: Primera aproximación", en Revista Iberoamericana (Pittsburgh [U.S.A.]), LIII, nº 140 (1987), págs. 615-623.

  • OVIEDO, José M. "Antonio Cisneros entre dos aguas", en rev. Textual (Lima), nº 3 (1971).

  • URDANIVIA BERTARELLI, Eduardo. "'...y blanquearé más la nieve'. Poesía y experiencia de fe en la obra de Antonio Cisneros", en Revista de Crítica Literaria Latinoamericana (Lima), XVIII, nº 35 (1992), págs. 81-119.

Autor

  • José Ramón Fernández de Cano