Dorotea Barnés González (1904–2003): Pionera en la Ciencia Química y la Espectroscopia Raman

Dorotea Barnés González (1904–2003): Pionera en la Ciencia Química y la Espectroscopia Raman

Introducción: Un legado de Ciencia y Educación en España

Dorotea Barnés González, nacida el 21 de diciembre de 1904 en Pamplona, se destacó como una de las figuras más brillantes de la ciencia española del siglo XX. Su nombre está especialmente vinculado a la introducción de la espectroscopia Raman en España, una técnica fundamental para el análisis químico y molecular. A lo largo de su carrera, Barnés logró abrir caminos para las mujeres en la ciencia en un momento en que las oportunidades eran limitadas para ellas, y su trabajo dejó una huella perdurable en el desarrollo de la química en su país.

El contexto de su formación fue crucial. Provenía de una familia notablemente académica y progresista, cuyo legado se refleja no solo en su trabajo científico, sino también en su firme creencia en la igualdad de oportunidades educativas. La figura de su padre, don Francisco Barnés, catedrático de Historia y ministro de Educación durante la II República, jugó un papel determinante en su acceso a una educación de alta calidad, algo poco común en las mujeres de la época. Con una formación que iba más allá de los estándares impuestos a las mujeres en su tiempo, Barnés logró consolidarse como una de las científicas más importantes de la historia de España.

Los Primeros Años: Formación y Primeros Pasos Académicos

Un hogar de intelectuales: La familia Barnés

Desde su nacimiento, Dorotea se vio rodeada por un ambiente intelectual y progresista. Su padre, Francisco Barnés, fue un destacado catedrático de Historia que no solo desempeñó un papel crucial en la educación española, sino que también fue un firme defensor de la educación para las mujeres. Junto con su esposa, Dorotea González, promovió una educación de calidad y equidad para sus hijas, permitiendo que cuatro de ellas obtuvieran títulos universitarios, algo excepcional para la época. Este entorno familiar marcó profundamente a Dorotea y la impulsó a alcanzar altos logros académicos.

Educación temprana y secundaria en Ávila

La familia Barnés se trasladó a Ávila, donde Dorotea cursó su educación secundaria en el Instituto General y Técnico de la ciudad. En 1923, con apenas 18 años, Dorotea se graduó como bachiller, lo que le abrió las puertas para continuar con sus estudios en la capital española. Su paso por el instituto fue una etapa importante, no solo porque le permitió acceder a la educación superior, sino también porque fue una de las primeras mujeres de su generación en lograrlo.

La llegada a Madrid: Un cambio de rumbo

A principios de la década de 1920, Dorotea se trasladó a Madrid para matricularse en el Instituto Escuela, una institución pedagógica fundada en 1918 con el objetivo de introducir los principios de la Institución Libre de Enseñanza en la enseñanza oficial. En esta etapa, Barnés comenzó a forjar su vocación científica y a conocer de cerca los círculos académicos más prestigiosos de la época. En paralelo, ingresó a la Universidad Complutense de Madrid, donde en 1931 obtuvo su licenciatura en Ciencias Químicas. Su dedicación y brillantez la convirtieron rápidamente en una de las estudiantes más prometedoras de su promoción.

La Beca y el Primer Encuentro con la Ciencia Internacional

Smith College: Inmersión en las ciencias espectroscópicas

El paso más significativo en la carrera académica de Dorotea Barnés tuvo lugar en 1929, cuando, gracias a una beca otorgada por Mary Louise Foster, pudo trasladarse a los Estados Unidos para continuar su formación en el Smith College, ubicado en Northampton, Massachusetts. Durante su estancia en este prestigioso centro educativo, Dorotea se sumergió en el campo de la espectroscopia, una técnica avanzada que estaba comenzando a revolucionar la investigación química. La beca que recibió le permitió también continuar con su formación, algo que se extendió a lo largo de varios años gracias a un apoyo económico adicional de la Junta de Ampliación de Estudios de España.

La relación con Gladys Anslow y su investigación

En el Smith College, Dorotea Barnés tuvo la oportunidad de trabajar estrechamente con Gladys Anslow, una de las principales expertas en espectroscopia de la época, quien se convirtió en su mentora. Bajo su tutela, Dorotea no solo perfeccionó sus habilidades en técnicas espectroscópicas, sino que también fue parte de un equipo internacional de investigadoras que publicó un trabajo innovador sobre las características químicas y el espectro de absorción de la cistina en 1930. Este trabajo permitió a Barnés obtener el Master Degree of Science, consolidando su reputación como una prometedora científica en el campo de la química.

Avance Académico: Yale y el Proceso de Especialización

Becas y su estancia en Yale

La formación de Dorotea Barnés en los Estados Unidos no se limitó a Smith College. Gracias a una nueva beca otorgada por la Universidad de Yale, tuvo la oportunidad de asistir a la Graduate School de Yale, un centro de investigación de renombre mundial al que solo unas pocas mujeres accedían en esa época. Fue en este laboratorio, conocido como el Sterling Chemistry Laboratory, donde Dorotea realizó un innovador estudio comparativo de los ácidos nucleicos en bacterias patógenas, bajo la supervisión del profesor Coghill. Esta etapa en Yale consolidó aún más su posición como una de las científicas más destacadas de su generación.

Investigación sobre ácidos nucleicos

En Yale, Barnés pudo investigar sobre los ácidos nucleicos, contribuyendo con su trabajo a la comprensión de los mecanismos bioquímicos en organismos patógenos. Su trabajo se destacó por su rigor y precisión, y fue reconocido en círculos científicos internacionales. Además, su estancia en Yale se convirtió en un testimonio de la superación de barreras de género en el ámbito académico y científico, un logro poco común en la época.

Regreso a España: Consagración como Científica

Instituto Nacional de Física y Química

Tras su enriquecedora estancia en los Estados Unidos, Dorotea Barnés regresó a España en 1932, donde rápidamente se incorporó al Instituto Nacional de Física y Química. En este prestigioso centro de investigación, comenzó a desarrollar su carrera científica a nivel nacional, centrando sus esfuerzos en el campo de la espectroscopia, un área de investigación que había dominado en sus estudios en el extranjero. En el Instituto, Dorotea tuvo la oportunidad de aplicar lo aprendido en los Estados Unidos, desarrollando investigaciones que la consolidaron como una de las científicas más prominentes de su generación.

En este período, su trabajo sobre la espectroscopia Raman, una técnica fundamental para el análisis químico, alcanzó gran notoriedad. Fue enviada a Graz, Austria, en 1932 para colaborar con el profesor Karl W. F. Kohlrausch, quien se encontraba trabajando en los avances de esta técnica. Juntos, desarrollaron un trabajo destacado que permitió a Barnés ser la primera persona en escribir un artículo en español sobre la espectroscopia Raman, publicado en los Anales de la Sociedad Española de Física y Química. Este trabajo marcó un hito en la introducción de esta técnica en España, consolidando su reputación como la mayor especialista en espectroscopia en el país.

Investigación en Graz y la Técnica Raman

El trabajo realizado en Graz representó un punto de inflexión en la carrera de Barnés. La colaboración con Kohlrausch permitió resolver algunos de los problemas técnicos que se presentaban en la aplicación de la espectroscopia Raman, una técnica que en ese momento empezaba a ser reconocida mundialmente por su capacidad para identificar y analizar las moléculas de sustancias químicas. La importancia de este avance fue tal que, a su regreso a España, Dorotea publicó su investigación, abriendo el camino para el desarrollo de la espectroscopia Raman en el ámbito científico nacional.

La introducción de esta técnica en España no solo posicionó a Dorotea como una líder en la ciencia española, sino que también permitió al país integrarse en el ámbito internacional de la investigación química. Su capacidad para aplicar las técnicas más avanzadas de la ciencia a los problemas químicos y físicos la destacó como una de las científicas más innovadoras de su tiempo.

Cátedra y Reconocimiento Internacional

La Cátedra en el Instituto Lope de Vega

En 1933, Dorotea Barnés alcanzó un hito importante en su carrera: fue nombrada catedrática de Física y Química en el Instituto Lope de Vega de Madrid, uno de los centros educativos más prestigiosos de la capital. Este nombramiento no solo fue un reconocimiento a su brillantez académica y a su destacado trabajo en el ámbito de la química, sino también una oportunidad para transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones de científicos. Durante su tiempo en el instituto, Barnés se destacó no solo por su capacidad investigadora, sino también por su labor docente, siendo un referente para los jóvenes estudiantes.

En el mismo año, participó activamente en el IX Congreso Internacional de Química Pura y Aplicada, que se celebró en Madrid. En dicho evento, Dorotea demostró la relevancia de su trabajo y la importancia de su figura dentro de la comunidad científica internacional. En este congreso, fue nombrada Secretaria de la Sección de Química Biológica Aplicada, un reconocimiento que reflejaba su creciente influencia en el mundo académico global.

Reconocimiento internacional y cargo en el Congreso

El nombramiento de Dorotea como Secretaria de la Sección de Química Biológica Aplicada en el Congreso Internacional de Química Pura y Aplicada subrayó la importancia de su trabajo a nivel mundial. Este cargo, otorgado por sus pares, no solo mostró la calidad de sus investigaciones, sino también el respeto que le profesaban los científicos de todo el mundo. Fue un reconocimiento a su capacidad para integrar la investigación química con la biología, un campo en el que se especializó y al que dedicó gran parte de su carrera.

La participación de Barnés en el congreso de 1933 también destacó su papel como embajadora de la ciencia española en el ámbito internacional. En un momento en que las mujeres en la ciencia eran una rareza, especialmente en disciplinas como la química, su presencia y liderazgo en eventos de tal magnitud demostraron su excepcional habilidad y la trascendencia de su obra.

El Exilio y el Fin de una Carrera Brillante

La Guerra Civil y el exilio en Carcasona

Sin embargo, a pesar de su éxito y reconocimiento internacional, la Guerra Civil Española truncó abruptamente su carrera. Tras el estallido del conflicto en 1936, Dorotea Barnés, como muchos otros intelectuales y científicos republicanos, se vio obligada a abandonar España y exiliarse en Francia. Se instaló en Carcasona, donde vivió durante el período más agudo del conflicto bélico. Aunque su carrera científica estuvo en un momento suspendida por las circunstancias políticas, su contribución a la ciencia no fue olvidada.

La guerra no fue, sin embargo, la principal causa que interrumpió su carrera científica. A pesar de la situación política convulsa, la razón principal de su retiro de la ciencia fue el hecho de que Dorotea había contraído matrimonio en 1933, poco antes del inicio de la guerra. Su matrimonio y el hecho de que fuera madre de una hija afectaron su continuidad en la vida académica. En aquella época, las mujeres científicas se enfrentaban a grandes dificultades para conciliar la vida familiar con su carrera profesional, y las presiones sociales y familiares hicieron que Barnés se apartara de la ciencia para dedicarse a su familia.

La interrupción de la carrera científica por su matrimonio

La decisión de retirarse de la ciencia tras su matrimonio refleja una de las grandes dificultades que enfrentaron muchas mujeres brillantes en su época: la imposibilidad de seguir desarrollando una carrera académica o científica debido a las restricciones sociales impuestas a las mujeres. A pesar de su talento y su potencial, Dorotea Barnés se vio forzada a abandonar lo que podría haber sido una carrera aún más destacada en la ciencia, en parte debido a las expectativas de la sociedad y a las presiones familiares.

Reflexión Final: Un Camino en la Ciencia Interrumpido por las Circunstancias

El legado de Dorotea Barnés es un testimonio de su brillantez y dedicación a la ciencia. A lo largo de su carrera, demostró que la ciencia no tiene género y que las mujeres pueden alcanzar las mismas alturas que sus colegas masculinos, a pesar de las dificultades sociales y académicas que enfrentan. Su contribución a la espectroscopia Raman y a la química en general dejó una huella importante en la ciencia española e internacional. Aunque su carrera se vio truncada por las circunstancias personales y políticas, su trabajo continúa siendo un referente en el campo de la ciencia, y su nombre permanecerá en la historia como una de las pioneras más destacadas de la ciencia española.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Dorotea Barnés González (1904–2003): Pionera en la Ciencia Química y la Espectroscopia Raman". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/barnes-gonzalez-dorotea [consulta: 7 de febrero de 2026].