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HistoriaBiografía

Arango y Núñez del Castillo, Andrés (1773-1865).

Militar, político y escritor español nacido en La Habana (Cuba) en 1773 y muerto en esta misma ciudad en 1865.

Hijo de Anastasio Arango y de Feliciana Núñez del Castillo. Desde niño fue cadete del regimiento de milicias blancas de infantería de la Habana, y a los catorce años también de artillería. Ya en España, en 1801, ocupó una plaza de cadete en el regimiento de infantería de Granada. Al año siguiente, continuó sus estudios en la Academia militar de Zamora, terminándolos en 1804, siendo admitido entonces en la Academia de ingenieros de Alcalá. En 1807 ascendió a subteniente de ingenieros y fue destinado en prácticas a Cádiz. Agregado como ayudante a las órdenes del general francés Maurín, que mandaba la vanguardia franco-española, entró en Portugal en noviembre de 1807.

Allí se encontraba cuando el pueblo madrileño se alzó en armas contra el ejército francés el 2 de mayo de 1808. Arango actuó entonces como eficaz agente en Lisboa, y consiguió que gran parte de las tropas españolas se evadiesen hacia Extremadura y Andalucía; él mismo, custodiado, con una parte de sus minadores, por destacamentos franceses en un convento cercano al castillo de Belén, logró escaparse con 22 de sus hombres y llegar a Olivenza el 11 de junio de 1808. De allí pasó a Sevilla para dar cuenta a la Junta Suprema del estado de la situación en Portugal.

Con el grado de teniente fue destinado a la fuerza de ingenieros del ejército que se reunía en Andalucía a las órdenes del general Castaños. Tomó parte en las batallas de Mengibar y Bailén, desde donde, ya como capitán, se dirigió a Madrid para organizar el ejército del Centro. Sirvió, a continuación, a las órdenes de los generales Grimarest y Venegas, respectivamente, tomando parte en un buen número de encuentros de éxito vario, siendo luego comisionado por el conde de Cartaojal para dirigir algunas fortificaciones en Jaén.

Se le atribuye la traducción de la Historia secreta de la Corte y Gabinete de Saint Cloud, distribuida en cartas escritas en París el año de 1805 a un Lord de Inglaterra, México (1808-1809), Sevilla, Cádiz, La Habana, Nueva York y Manresa (1809), traducción firmada por "un español americano". En Jaén se casó, en marzo de 1810, con Dolores de Quesada y Vial, natural de Chile e hija de los condes de Donadío. Cuando los ejércitos franceses invadieron Andalucía, estuvo destinado en las fortificaciones de la Cortadura y de la isla de León. En enero de 1811 ascendió a comandante y pasó a la división que mandaba en la Serranía de Ronda el teniente general Francisco Ballesteros; fue hecho prisionero al practicar un reconocimiento, y enviado a Sevilla a disposición del mariscal Soult. Encerrado en el edificio de la Inquisición, logró burlar la vigilancia de sus guardianes y escapar a Cádiz. El gobierno le encargó entonces la misión de organizar una fábrica de armas blancas en la provincia de Granada, por lo que fue ascendido a coronel.

Al terminar la Guerra de la Independencia se trasladó a Madrid, donde fue después nombrado oficial del ministerio de Indias, creado entonces. Al ser suprimido éste, en 1816, Arango fue trasladado al ministerio de la Guerra, como jefe de la sección de Indias. En 1820 se inclinó del lado de los liberales más moderados, y apoyó a la Junta provisional de gobierno que se nombró para auxiliar a Fernando VII, y que presidía el cardenal de Borbón, arzobispo de Toledo.

Fue miembro de la Sociedad Patriótica de Amantes del Orden Constitucional desde el 7 de junio de 1820, y asimismo socio capitalista de la empresa de los teatros madrileños (el 4 de julio de 1821), junto con Caza, Oliván y Alinari. Tras la sublevación de julio de 1822, fue destituido por el ministerio de Evaristo San Miguel al no considerársele excesivamente declarado por la causa constitucional. Aunque elegido diputado por la ciudad de la Habana en 1823, la invasión francesa le obligó, después de una breve colaboración con su amigo y paisano José de Zayas (que se encontraba entonces al mando de la capital), a marcharse a Francia.

Durante varios años se dedicó a viajar por las principales capitales europeas y a estudiar los adelantos de la agricultura y de algunas ciencias. Tradujo y enriqueció la parte relativa a España y sus antiguas colonias del Atlas histórico y geográfico de Lesage, que publicó por entonces el conde de las Casas. Asimismo, publicó Arango un largo número de artículos y trabajos sobre agricultura, química y mecánica, en revistas y periódicos, nacionales y extranjeros.

En 1830 regresó a Madrid. Tras la muerte de Fernando VII, y al crearse el Consejo Real de España e Indias, fue nombrado secretario de su sección de Ultramar, al mismo tiempo que su ciudad natal, La Habana, le elegía como representante en el estamento de procuradores. Tras el asesinato, durante los sucesos de 1836, de su primo hermano, el teniente general Vicente de Quesada y Arango, renunció a todo cargo político; y habrían de pasar muchos años para que, después de ser vencida la revolución de julio de 1856, aceptase un puesto en su municipio y el nombramiento de senador del reino. Suya parece ser la Consulta hecha por el Sr. Marqués de San Felipe y Santiago. Dictamen... con motivo de la causa formada contra D. Manuel Fernández Valladares, por la Comisión militar de la isla de Cuba (Madrid, 1848).

Arango fue, asimismo, un afortunado hombre de negocios. En los años 40 logró comprar, a buen precio y por fanegas, los terrenos comprendidos entre la puerta de Bilbao y de Recoletos, entonces a las afueras de la Corte. Allí creó una residencia de verano, conocida como la Chilena, y especuló con notable ganancia con los solares de lo que sería el barrio de Chamberí y el paseo de la Castellana. Amén de la traducción del diccionario de Lesage, Arango publicó en Madrid en 1858 el Catecismo de Agricultura, escrito en alemán por el célebre agricultor doctor Hamm, y traducido al castellano por D. Andrés de Arango, comisario regio de Agricultura y vocal del Jurado de la exposición agrícola de 1857, añadido con un Diccionario de palabras técnicas y la reducción de nuestras medidas al sistema métrico. Dedicado a los labradores españoles de ambos mundos. Además, entre 1832 y 1834, colaboró junto con su sobrino Alejandro Oliván en un periódico que ambos editaron en Madrid titulado el Semanario Industrial.

Bibliografía

  • PEZUELA, JACOBO DE LA. Diccionario geográfico, estadístico, histórico de la isla de Cuba. (Madrid, 1863.)

  • MORANGE, CLAUDE. "¿Quién financió El eco de Padilla y El Independiente?", en Trienio vol. 8 (noviembre 1986).

  • El eco de Padilla. (Madrid, 1821.)

  • PALAU Y DULCET, ANTONIO. Manual del librero hispanoamericano. (Barcelona, 1948-1977.)

A. GIL NOVALES.

Autor

  • Gil Novales.