Alejandra Salomé (76-67 a.C.): La Reina que Gobernó Israel con Sabiduría y Tacto

Alejandra Salomé, conocida también como Alexandra Shaloma, Salma o Salina, fue una figura clave en la historia del reino de Israel durante el período asmoneo. Reina de Israel entre 76 y 67 a.C., su gobierno se destacó por su habilidad para equilibrar las tensiones internas y externas del reino, navegando entre las complejas relaciones de poder de su tiempo. A pesar de los desafíos políticos y las amenazas externas, Alejandra dejó una huella perdurable, consolidando su lugar en la historia como una de las figuras más significativas de la dinastía asmonea.

Orígenes y Contexto Histórico

Alejandra Salomé nació en una época marcada por la inestabilidad política en Judea. El reino asmoneo, fundado por Juan Hircano, vivió momentos de gran prosperidad, pero también estuvo plagado de conflictos internos, especialmente entre los fariseos y los saduceos. La figura de Alejandra se inserta en este contexto de lucha constante por el poder entre diferentes facciones religiosas y políticas que buscaban influir en el destino del pueblo judío.

En sus primeros años, Alejandra fue esposa de Aristóbulo I, un rey asmoneo que fue conocido por su gobierno justo y por su intento de fortalecer la autonomía de Judea frente a la creciente presión de potencias extranjeras como el Imperio Romano. Sin embargo, Aristóbulo I falleció en el año 103 a.C., dejando a Alejandra viuda y sin descendencia. Poco después de su muerte, Alejandra se casó con su cuñado Alejandro Janneo, quien, además de ser su esposo, asumió el sumo sacerdocio y la dignidad real, consolidando su poder en la región.

La Muerte de Alejandro Janneo y la Ascensión de Alejandra al Trono

La muerte de Alejandro Janneo en el año 76 a.C. dejó a Alejandra como la figura central del reino. Alejandra tomó las riendas del poder con un enfoque que combinaba astucia política y diplomacia. A pesar de ser una mujer en una época dominada por hombres, logró mantenerse en el poder durante un período prolongado, a pesar de las continuas luchas internas y las amenazas externas que se cernían sobre su reino.

En este contexto, Alejandra Salomé tuvo que gestionar la relación con sus dos hijos, Hircano II y Aristóbulo II. Mientras que su hijo Hircano II asumió el cargo de sumo sacerdote, su otro hijo, Aristóbulo II, fue destinado a llevar a cabo funciones militares. Esta distribución de poder reflejó la estrategia de Alejandra para equilibrar las demandas de las distintas facciones dentro de su reino, asegurando la lealtad tanto de los saduceos como de los fariseos.

Logros y Contribuciones

Alejandra Salomé se destacó por su habilidad para gobernar en un ambiente extremadamente tenso. Fue una monarca que, aunque tuvo que ceder ante las presiones de las facciones religiosas, supo mantener el control político durante su reinado. Su gestión también fue notable por su capacidad para consolidar el poder dentro de su familia y mantener una relativa estabilidad en el reino.

La Gestión del Gobierno y la Relación con los Fariseos

Durante su gobierno, Alejandra Salomé se vio obligada a transigir tanto con los fariseos como con los saduceos. Aunque su apoyo inicial fue más cercano a los saduceos, a quienes favoreció, también permitió que los fariseos, quienes habían sido enemigos de la familia asmonea, desempeñaran un papel importante en el gobierno. En especial, los fariseos comenzaron a tener control sobre el Sanedrín, el consejo religioso y judicial más importante de Judea.

Este equilibrio entre las facciones rivales fue crucial para mantener la estabilidad en su reino. A pesar de que sus decisiones políticas fueron vistas como una forma de apaciguar a los diferentes grupos, Alejandra logró evitar que las luchas internas se desbordaran, garantizando la paz durante su reinado.

Desafíos Externos: La Amenaza de Tigranes

Alejandra también tuvo que enfrentar amenazas externas, especialmente por parte de Tigranes, el rey de Armenia, quien emprendió una invasión sobre Siria y Judea. En su intento por expandir su territorio, Tigranes ocupó la ciudad costera de Ptolemaida y amenazó con atacar todo el reino de Israel. A pesar de las peticiones de paz y los tributos ofrecidos por la reina, Tigranes continuó su avance, hasta que una invasión romana en sus territorios le obligó a retirarse.

Este período de conflicto con Tigranes fue crucial para Alejandra, ya que permitió a su hijo Aristóbulo II aprovechar la situación y tomar el control de varias fortalezas en el reino. Sin embargo, la reina, ya avanzada en edad y debilitada por la carga de los conflictos internos, no pudo reaccionar de manera efectiva ante esta amenaza.

Momentos Clave en el Gobierno de Alejandra Salomé

  1. Matrimonio con Alejandro Janneo (Alrededor de 76 a.C.): Su unión con Alejandro Janneo fortaleció la posición de la dinastía asmonea.

  2. Ascenso al Trono (76 a.C.): Tras la muerte de su esposo, Alejandra asume el poder, destacándose como una monarca capaz de gobernar con sabiduría.

  3. Consolidación del Poder Familiar: Alejandra reparte responsabilidades entre sus hijos, Hircano II y Aristóbulo II, para asegurar el equilibrio en el reino.

  4. Invasión de Tigranes (Finales de los 70 a.C.): A pesar de los esfuerzos por frenar la invasión, la amenaza de Armenia pone a prueba la resistencia de Judea.

  5. Muerte de Alejandra Salomé (67 a.C.): La reina muere sin poder hacer frente al alzamiento de su hijo Aristóbulo II, quien le arrebata el trono.

Relevancia Actual

El legado de Alejandra Salomé se mantiene relevante tanto en la historia judía como en la historia del mundo antiguo. Su habilidad para gestionar los conflictos internos de su reino, así como su capacidad para negociar con potencias extranjeras, la colocan como una figura de gran importancia en la historia de Israel. Además, su reinado marcó el comienzo de un período de transición en el que la dinastía asmonea se enfrentó a nuevas fuerzas externas, como el Imperio Romano, que más tarde jugaría un papel clave en la historia de la región.

A lo largo de los siglos, la figura de Alejandra Salomé ha sido objeto de estudio tanto en el ámbito histórico como en el cultural, representando una figura femenina excepcionalmente poderosa en un mundo dominado por hombres. Su legado perdura, mostrando cómo una mujer, incluso en tiempos de gran turbulencia política, pudo ejercer un poder significativo y dejar una huella indeleble en la historia.


Bibliografía:

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Alejandra Salomé (76-67 a.C.): La Reina que Gobernó Israel con Sabiduría y Tacto". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/alejandra-salome [consulta: 29 de enero de 2026].